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miércoles, 15 de febrero de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO...(13)

El Club Deportivo Mensajero empató ante el Rayo Majadahonda en el Silvestre Carrillo en un partido en el que no mereció más, ya que estuvo más cerca de perder que de ganar.



Era malo el precedente del enfrentamiento contra este rival, pues en el partido de ida, el peor fuera de casa y en el global de la temporada que un servidor le ha visto a los de Jaime Molina, se cayó por 3-0 en el Cerro del Espino. Y aunque este encuentro no tuvo nada que ver con aquel, también nos pareció el peor que han hecho los mensajeristas como locales en el presente ejercicio.


Mucho tuvo que ver el rival, un equipo muy bien plantado en el campo, que salió a mandar, presionando arriba, que tocaba con precisión cuando atacaba y con velocidad cuando contraatacaba. En la alineación de los locales, destacar la vuelva a la titularidad del 'mago' Vianney, que volvió a dejar detalles de su clase, y el debut de Gárate, que ante los problemas físicos de Ione, se estrenaba en 2ª B un día antes de cumplir los 23 años, con una buena actuación y dejando la portería imbatida. 


Comenzaron llevando la iniciativa los madrileños, dominando territorialmente, cuando a los 10 minutos el Mensajero contraatacó por y llegó a línea de fondo por mediación de Juanda, cuyo centro fue interceptado por la defensa rayista. Al poco, un balón largo proviniente de la zaga local, llegó botando a Nacho, que se adelantó a los centrales y remató de cabeza cerca del palo izquierdo de Miguel Ángel. Parecía que había salido el 'Mensa' con el 3-5-2 habitual fuera de casa, aunque por momentos dudábamos si era un 4-2-3-1, producto de la movilidad y la profundidad de Juanda, que estaba tanto en el lateral como en el extremo izquierdo, con mayor recorrido que nunca. En el minuto 21 Moreno salió lesionado muscularmente y en su lugar entró Dani, que cumplió como siempre. En la acción siguiente, una falta directa se le fue a Vianney alta. Poco después, el primer tiro a puerta del Rayo, muy lejano y raso, llegó manso a las manos de Gárate. A 5' del final, otro tiro sin peligro desde la parte izquierda llegó a la portería del 'Mensa'. Y en el último minuto, un chut lejano de los madrileños salió desviado. Acababa una primera parte en la que el Mensajero no había creado ni tampoco sufrido ocasiones claras, bastante insulsa, de juego plano.





La segunda empezó con un cambio significativo por parte visitante, y es que Jorge Félix, autor del primer gol en el partido de ida, verdadero dolor de cabeza para la zaga rojinegra, y jugador más destacado de aquel partido de finales de septiembre, se incorporaba al terreno de juego tras estar en el banquillo durante la primera parte. Empezaba el Mensajero chutando a puerta por mediación de Ale González, el balón se iba fuera. A los 3' cabeceaba el Rayo una falta lateral desviada. Minutos después, un  chut lejano de Vicente Romero tocaba involuntariamente en la mano de Jaime y el balón llegaba sin peligro a las manos de Gárate. El centrocampista visitante veía la amarilla tras protestar airadamente. La siguiente acción reseñable, tal vez la mejor ocasión del partido para el 'Mensa', fue una falta lateral que Vianney chutó directamente a puerta y el portero madrileño sacó de puños, pero en el contraataque siguiente, con los nuestros volcados, Jeisson se fue en velocidad, se marchó de Gárate al que el bote del balón le jugó una mala pasada, y cuando remató a puerta vacía se encontró con la pierna salvadora de Juanda, que tanto por su aportación defensiva como por la ofensiva, nos pareció el más destacado de los mensajeristas. Al poco, otra internada del lateral hispano colombiano acabó en un centro rematado de manera forzada por Dani, sin peligro. En el '19, otra vez con el 'Mensa' volcado, el Rayo le volvía a coger la espalda a la defensa con un balón largo enviado al peligroso Jorge Félix, al que sólo Juanda, el defensor más rápido de los del Barranco de los Dolores, alcanzó a coger para molestarlo y cargarlo ligera pero legalmente, marchándose el disparo del goleador fuera. Un par de minutos después, Ale González se iba de su par, el último defensor, a la altura de los 3/4 de campo, era agarrado clarísimamente y se revolvía soltando la mano. El defensor vio la correspondiente tarjeta amarilla, al atacante se la perdonaron. Vianney sacó la falta lateral y el máximo goleador del Mensajero cabeceó, deteniendo el portero. Cuando quedaban 20' para el final, Álex Cruz y Matías entraban, cambios bastante previsibles, por Kamal y Nacho, sorprendiendo más la salida de este último. En el '29, el lateral izquierdo de los suyos, Portuga, autor de dos goles a balón parado en el partido de ida, fue buscado nuevamente en una jugada ensayada, esta vez por abajo, remató fuerte y elevado y Gárate hizo la mejor parada del partido. Momentos más tarde, tras una jugada de Vianney, el balón llegaba raso a Rayco que chutaba demasiado fuerte, se le iba alta. Y ya casi al final, Ale González veía, esta vez sí, la tarjeta amarilla por una supuesta simulación de penalti. El último disparo a puerta del partido llegó a cargo de Víctor Marco, que lo intentó desde muy lejos y algo forzado, marchándose el balón muy alto. El Mensajero pareció tirar más pero peor que nunca a lo largo de estos 90 minutos. En el descuento el balón estuvo merodeando la portería de los del Silvestre Carrillo, pero los de Majadahonda no llegaron a crear ninguna ocasión. Y así acabó el encuentro.


En una jornada que no nos satisfizo ni por el juego ni por el resultado, algunos aspectos positivos se pueden rescatar. Por un lado, el buen debut de Gárate, que además de parar la que tenía que parar, demostró su gran juego de pies, buena colocación y rapidez en las salidas, dejando claro que podemos estar tranquilos cuando falte Ione. Además, y muy relacionado con el portero de origen uruguayo, se dejó la portería a cero después de haber encajado 5 goles en los últimos dos partidos. Por otra parte, los del Barranco de los Dolores hicieron más faltas tácticas que nunca, tan necesarias en el fútbol, y gracias en parte a eso, los del Cerro del Espino crearon pocas ocasiones. Y para acabar, este fue el último partido en el que cumplía sanción Borja Rubiato, que le vendrá como agua de mayo a un equipo que a lo largo de la temporada ha ido mejorando sus prestaciones defensivas, ha tenido mucha posesión, ha llegado constantemente a la portería rival y ha creado multitud de ocasiones, pero que sin embargo, si de algo ha pecado ha sido de falta de efectividad y de poco gol en numerosos partidos, de ahí sus ocho empates a 1 y sus cuatro igualadas a 0.


En rueda de prensa, Antonio Iriondo, el míster visitante, dijo: "no se puede decir que el empate sea injusto", y tenía razón, pues tampoco es que el Majadahonda fuese muy superior, pero sí hay que decir que en esta ocasión fueron los visitantes los que llevaron el peso del partido, los que tuvieron las ocasiones más claras y los que causaron una mejor impresión, y que por tanto, habría sido más lógico un 0-1 que un 1-0.

Es curioso cómo, tomando como referencia los tres últimos partidos, ante el Leioa el Mensajero hizo un partido muy bueno y perdió 1-2, ante el Fuenlabrada lo hizo bueno y cayó goleado por 3-0, y ante el Rayo Majadahonda sólo estuvo regular y consiguió empatar a 0. Así pues, en el peor partido sacó el mejor resultado. Y es que no descubrimos nada nuevo si decimos que muchas veces los resultados no se corresponden con las sensaciones que nos producen los partidos. Pero eso es precisamente lo que hace tan grande al fútbol, el ser el deporte más imprevisible que existe.


Este domingo intentaremos que haya un 'deja vú' en Toledo, donde una sufrida y tardía victoria por 0-1 la temporada pasada, fue el resultado clave para iniciar la remontada que acabó con la soñada permanencia.


"La mente positiva ve lo invisible, siente lo intocable y logra lo imposible". Nos escuchamos en unos días, en El Salto del Caballo...

miércoles, 11 de enero de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO…(9)


El Club Deportivo Mensajero volvió a sumar como visitante y consiguió salir imbatido de su desplazamiento a Irún empatando a cero con el Real Unión en el Stadium Gal.


Saltó el ‘Mensa’ al terreno de juego con varias novedades significativas en su once: en defensa, Víctor Marco volvía a la titularidad después de muchas jornadas en las que entre lesiones y suplencias, había tenido pocos minutos. En el centro del campo, por primera vez no veíamos entre los primeros once a Cristian Portilla, el magnífico mediocentro cántabro que se marchará al fútbol estadounidense (y sobre el que luego haremos una breve reseña). Y en la delantera, tras bastantes partidos saliendo desde el banquillo, volvía a la alineación inicial el capitán, Yeray Pérez, ‘El Arrugado’.


Empezó mandando en el partido el Real Unión, al que le obligaba en este partido su condición de equipo de la zona alta, al que le obliga cada dos semanas su condición de local, y al que obligará incluso la historia siempre que esté en 2ª B. Pero como ya sucedió en otras ocasiones, por ejemplo en las visitas al Bilbao Athletic y a la Real Sociedad B, era un dominio estéril. Además, apenas duró el primer cuarto de hora en el que todo lo que consiguió el conjunto local fue un buen disparo, muy lejano y bien desviado a córner por Ione, por mediación de Juan Domínguez. El conjunto vasco tocaba mucho el balón en defensa y el Mensajero se lo permitía, pero al cruzar la línea divisoria los nuestros comenzaban una presión que los vascos no conseguían rebasar, y las pocas veces que lo hicieron, sobre todo por medio de su gran banda derecha, con el incansable lateral derecho Azkoiti y el desequilibrante Estrada, no lograban transformar sus llegadas en goles, en parte gracias al acierto de los defensores y el portero rojinegros. Luego siguió otra fase en la que el balón no tuvo dueño, con muchos despejes, imprecisiones y balones largos por las dos partes. Hasta que llegó la ocasión del 'Mensa': Juanda cortó un balón en el centro del campo, avanzó hacia la portería y la metió en profundidad para que Ale González, el ‘pichichi’ del equipo, remató de zurda y a la primera, ya muy metido en el área pero bastante escorado, estrellándose el balón contra el lateral de la red. A partir de ahí, el 'Mensa' pareció crecerse y comenzó a tocar y a rasear el balón, fiel a su estilo. Pero de un córner a favor vino una peligrosa contra, en la que Juanda, como último hombre, se veía obligado a derribar a un atacante irundarra a la altura del centro del campo, viendo la consecuente tarjeta amarilla. En la última acción de los primeros 45’, Álex Cruz disparó a la media vuelta desde fuera del área y el balón salió rozando el palo derecho de la portería de Tena. Concluía una primera parte sin un claro dominador, con apenas una ocasión para cada lado y un justo empate a nada.



En la segunda mitad sufrimos más. El Real Unión iba acrecentando paulatinamente su dominio, espoleado por el escaso pero bullicioso público local, al tiempo que a los palmeros les iba pareciendo cada vez mejor el empate. Al poco de reanudarse el partido, el zurdo Ozkoidi lanzó de manera magistral una falta al larguero ante la que nada podía haber hecho Ione de ir el balón por dentro. Era la mejor oportunidad del partido. Pero sería superada por el propio conjunto blanquinegro, cuando Galán se quedaba solo dentro del área, la picaba ante la salida de Ione, y el grancanario sacaba una mano salvadora que mantenía las tablas en el marcador. Asier Santana hizo sus dos primeros cambios buscando los tres puntos, mientras que Jaime Molina, inteligentemente viendo el cariz que estaba tomando el partido, miró más la retaguardia. Dani Hernández, que llevaba varias jornadas sin tener ni un minuto, sustituyó a Yeray, y los nuestros pasaron de lo que parecía un 5-2-3 (o 3-4-3, según como se mire dada la tendencia ofensiva de los carrileros Juanda y Gabi), a un 4-4-2, con el lagunero cubriendo como interior la banda derecha y ayudando en defensa, Rayco y Matías en el doble pivote y Juanda como centrocampista por la izquierda, quedando sólo ‘los Alejandros’, Cruz y González, en punta. Luego entraría Iriome por Rayco, cambio de hombre por hombre actuando el primero igualmente como mediocentro defensivo, quedando ya para la recta final la última sustitución, cuando Nacho Rodríguez entró por Ále González. La única ocasión que los del Barranco de Los Dolores tuvieron en esta segunda parte, fue también la más clara. Con el Real Unión volcado sobre el área mensajerista, Álex Cruz condujo una contra a velocidad de vértigo por el carril central, abrió a la parte derecha donde recibió González, quien se metió hacia el área arrastrando con él hasta tres defensas y dejando solo a Juanda, que venía por la parte izquierda y recibió una precisa asistencia del grancanario, muy mal rematada por el bagañete, que con todo a favor, pues no tenía defensores delante y la bola le llegó rasa a su pierna zurda, realizó un disparo que salió muy desviado, por la banda contraria. Fue la mejor jugada de ataque del representativo, que de ahí al final, y ante las acometidas de los locales, sólo pudo luchar, resistir y conservar el resultado con el que había empezado el partido, ya que en los minutos finales se agudizaría el sufrimiento: Galán volvía a rematar solo frente a Ione, que hacía nuevamente gala de sus reflejos, el rechace lo convertía un atacante local en el segundo disparo entre palos despejado por la defensa canaria y el nuevo rebote era (des)aprovechado otra vez por un jugador vasco que lo mandaba al larguero con todo a su favor para marcar. Se dieron hasta 5 minutos de descuentos que parecieron excesivos y se hicieron largos, aunque con final feliz.


Haciendo un comentario por línea, diremos que Jaime estuvo especialmente serio y contundente en defensa, Matías asumió la responsabilidad de liderar al equipo y consiguió, con la inestimable colaboración defensiva de Rayco -como es habitual-, que no nos acordásemos de Portilla tanto como esperábamos en el centro del campo, y Álex Cruz fue el más activo y peligroso del ataque. Pero en un partido que acaba con 0-0 y en el que el portero del Mensajero salvó hasta dos goles en sendos mano a mano, me parece justo destacar a Ione como el mejor de los nuestros.


Tras tres semanas sin competir, visitando a un equipo de la zona alta, llegando el día anterior a la una de la mañana y jugando a una temperatura que rondaba los 0 grados, la lectura de este resultado no puede sino ser positiva, sobre todo teniendo en cuenta que este punto sirve para salir de la zona peligrosa aunque sea empatado a 23 dígitos con los inmediatos perseguidores. Es cierto que se sufrió bastante en la segunda parte y que el rival fue el que estuvo más cerca de ganar, pero al igual que cuando la suerte nos ha sido esquiva en la mayoría de estos once empates no hemos podido 'reclamar' los otros dos puntos, tampoco esta vez nos pueden 'quitar' el conseguido. Sólo hay tres equipos que han perdido menos partidos que el nuestro: el último rival precisamente, Real Unión, el primero que nos derrotó, el Leioa, y líder, el Albacete. Aunque por otra parte, sólo hay dos que han ganado menos: los dos colistas, el Zamudio y el Sestao. Y el que está justo por encima de ellos, el Amorebieta, es el próximo rival que nos visita en el Silvestre Carrillo. Los dos últimos clasificados parecen ya desahuciados, a 10 y 9 puntos respectivamente. Y ante el antepenúltimo, que está a solo dos, hay que ganar o ganar.


Para el domingo: fe, paciencia y una victoria que nos dé media permanencia…

miércoles, 21 de diciembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO...(8)

El Club Deportivo Mensajero volvió a dar la talla y a puntuar fuera de casa, logrando un sufrido empate frente a la Real Sociedad B en los campos de Zubieta.


Los de Jaime Molina saltaron al verde del filial realista con el clásico 4-3-3, el portero y la defensa habituales y, ante las bajas de Omar y Vianney (primera vez ninguno de los dos podía estar en el 'once'), Matías y Rayco formaron una media novedosa junto a Portilla, mientras que Nacho Rodríguez era acompañado en ataque por 'los Alejandros', Cruz y González. Precisamente este último pudo haber cambiado el signo del partido, cuando nada más empezar, a los dos minutos, se quedó solo ante Sisniega tras un error de los centrales locales, que no acertaron a despejar, e intentó definir a un lado, salvando el portero vasco con el pie. Poco después, y tras otro error de los centrales vascos, el grancanario volvió a verse frente a frente con el portero norteño, le pegó fuerte y de volea y el balón fue despejado a córner, pero la jugada fue anulada por haber tocado el balón con la mano en el control el '10' mensajerista. Además de estas dos acciones, significar una llegada de Juanda hasta línea de fondo, cuyo centro fue despejado en el área chica por la defensa blanquiazul antes de encontrar rematador. Por parte de los de Imanol Alguacil, un remate de cabeza lejano y desviado tras un córner fue todo su bagaje ofensivo. La Real Sociedad B tuvo más el balón, pero fue una posesión estéril, casi siempre en su propio campo, y muchas veces con pases horizontales entre los defensas, especialmente los centrales Lapeña y Ugarte, que fueron los dos jugadores que más balones tocaron durante todo el partido, en parte provocado por el hecho de que el 'Mensa' no iba a presionar arriba, sino que empezaba a hacerlo en medio campo. Por momentos era soporífero, por aburrido y excesivamente pausado, el juego de los vascos. Los laterales Rodrigues y Odriozola también tocaban mucho balón y subían constantemente, pero sin llegar a centrar o adentrarse en el área ni una sola vez con peligro. Por parte de los nuestros, a destacar el partidazo del 'capitán en funciones', Rayco, en labores defensivas y sobre todo de Gabi Ramos, que no sólo se erigió en el hombre más fuerte de la defensa, sino que se incorporaba constantemente al ataque, seguramente el mejor del encuentro en los nuestros. Pero a decir verdad, los once futbolistas rojinegros completaron una primera parte casi perfecta, dieron un recital de orden, colocación, actitud de equipo, sacrificio defensivo y solidaridad entre compañeros. Sólo faltó el gol.





La segunda parte fue algo peor. El cansancio de los viajes acumulados comenzó a hacer mella en los del Silvestre Carrillo, y esto, sumado al gran manejo de balón de la Real Sociedad y a su condición de local que le hacía mandar, provocó las ocasiones más claras del partido. Al cuarto de hora llegó la polémica, cuando Olaizola, el '9' realista, era derribado por Jaime, muy probablemente dentro del área, pero el árbitro 'sacaba' la falta fuera. En el lanzamiento, Merquelanz, el zurdo que lleva el '10' de los blanquiazules, su hombre de más calidad, el más destacado de los locales y el encargado de todas las jugadas a balón parado, mandaba el balón a la cruceta ante la mirada impotente de Ione, acabando el balón en saque de puerta. Apenas un par de minutos después, Ugarte remataba de cabeza al larguero tras el saque de un córner, el balón caía a pies de Muguruza, que a la media vuelta y solo en el punto de penalti chutaba fuerte y raso, ante lo que Ione respondía salvando el gol con el pie. Unos minutos después, Zubeldia, el buen mediocentro vasco, chutaba desde larga distancia, el balón botaba justo antes de llegar a meta y rebotaba en el pecho de Ione, cuyo rechace saltó a buscar el delantero Olaizola, chocando con el guardameta grancanario y cayendo. Se volvió a pedir penalti desde la grada; esta vez no nos lo pareció. En estos segundos 45 minutos, el 'Mensa' apenas intentó inquietar la portería vasca con un par de disparos lejanísimos, intentando sorprender al portero adelantado, por parte de Matías y Portilla. Cuando quedaba menos para el final, la jugada más destacada de los nuestros en ataque: Ale González bajaba un balón con el pecho y de espaldas en la banda izquierda, se marchaba entre dos defensores y cedía para Álex Cruz, que venía en carrera por el centro, este a su vez se iba de otros dos y probaba fortuna chutando desde fuera del área, saliendo el balón desviado a la izquierda del marco. En los últimos cinco minutos, los dos equipos ya habían realizado todos sus cambios buscando la victoria, sin embargo fue cuando menos peligro en las áreas se creó, porque ninguno quería perder en 5' lo que no había ganado en 85'.


Por primera vez en lo que va de temporada, el Mensajero dejaba su portería a cero como visitante y conseguía un valioso punto ante uno de los equipos más técnicos de la categoría en el, dicho sea de paso, mejor césped que hemos podido ver en lo que va de temporada. Si en la primera parte los del Barranco de Los Dolores dieron una lección de trabajo defensivo, en la segunda demostraron que saben sufrir. El 'Mensa' se ha convertido en un equipo muy competitivo, ordenado, difícil de derrotar (ha perdido los mismos cinco partidos que el Toledo, 2º clasificado, a pesar de ser 'rey del empate' de la categoría, con 10), y que además en ataque crea fútbol y ocasiones de gol. Sólo le falta mejorar en la efectividad de cara a puerta y saber cerrar los partidos en los que se pone por delante, manteniendo el rendimiento como visitante y mejorando el de local. Pero aún así, respecto a lo que se dice de que "en una liga con tres puntos por victoria los empates no valen para nada", decir que nada más lejos de la realidad. Resten esos 10 puntos de la clasificación y observen el puesto en el que se encontraría el representante canario de la categoría de bronce sin ellos: nada menos que colista. Ya está, vuélvanlos a sumar y volvamos a la realidad, que no tenemos necesidad de esa 'pesadilla antes de Navidad'. Cada punto suma, cuenta y vale. Y no me cabe ni la más mínima duda de que la segunda vuelta será mejor, y esperemos que el año que viene también. Nuestros mejores deseos para el Mensajero y para todos los palmeros, volveremos 'al ruedo' en Irún, el 8 de enero...