Mostrando entradas con la etiqueta Borja Rubiato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borja Rubiato. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de marzo de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO...(16)

El Club Deportivo Mensajero volvió ganar 6 jornadas después al imponerse en el Silvestre Carrillo al Athletic Club de Bilbao 'B', en un buen partido en el que se hizo merecedor del triunfo.


Saltaron los de Mingo Oramas al verde palmero repitiendo el 'once' que había empatado una semana atrás en Zamudio: Ione bajo palos; Gabi, Dani, Víctor y Juanda en defensa; Kamal, Omar, Vianney y Ale González en el centro del campo y Borja y Nacho en ataque. Con un sólo centrocampista defensivo, Ale por la banda derecha, Vianney partiendo desde la izquierda pero con libertad, y dos referencias atacantes, no se podía pedir un equipo más ofensivo. El Athletic, por su parte, llegaba con las importantes bajas de tres titulares; uno de sus centrales, su mediocentro, y, quizás la más importante, su delantero centro y máximo goleador Asier Villalibre, autor de 10 goles y sustituto de Aritz Aduriz en las convocatorias del primer equipo bilbaíno durante las últimas jornadas.


El 'Mensa' empezó bien plantado, con intensidad y buscando desde el primer minuto la portería rival, y así en el '12, tras una gran dejada de cabeza de Borja Rubiato, Ale González se quedaba sólo ante Unai y con el balón botando delante de su pierna buena, pero su volea se marchaba desviada a la izquierda del portal vasco. Los visitantes también estaban bien colocados, pero los nuestros tenían más el balón, llegaban más al área y tiraban con más peligro a puerta, como en otra ocasión, 10 minutos después, en la que Rubiato, ya dentro del área, conectó una volea con su zurda que detuvo bien Andoni. Entre medias, un cabezazo sin peligro de Oteo, el autor del gol del empate en la ida, llegó a las manos de Ione. A la media hora de juego 'el mago' Vianney, que acabaría siendo decisivo, lanzó desde la frontal por encima del larguero. Cuando ya agonizaba la primera parte, otra vez Jurgi Oteo fue protagonista por el bando visitante al lanzar un misil en forma de vaselina desde el mediocampo que Ione acertó a despejar metiendo el puño junto al larguero después de recular a toda velocidad. Fue la única ocasión clara de gol de los bilbaínos en la primera parte.






Los 657 espectadores que se dieron cita en el Silvestre Carrillo en una mañana que más que soleada fue calurosa, comprobaron como tras el descanso la temperatura fuera del campo iba a menos, y dentro, a más. En el primer minuto de juego, Dani Hernández, que sigue reivindicándose un partido detrás de otro y que lleva varias jornadas siendo el mejor del equipo en el aspecto defensivo, realizó un gran cambio de banda de derecha a izquierda, donde, tras superar el balón por arriba al zaguero rojiblanco, llegó al mago Vianney, que hizo un magistral control orientado con el pecho, penetró por el vértice del área pequeña y allí, con su pierna menos buena, la zurda, envió al segundo palo, donde apareció "el que la sigue y la consigue", Nacho Rodríguez, para empujar a la red el que a la postre sería el gol de la victoria, amén de su sexto en la temporada, y con el que se convertía en el máximo goleador del equipo. Apenas tres minutos después pudo llegar la sentencia, cuando Rubiato cabeceaba dentro del área abajo, respondiendo Unai con una gran parada a la que siguió otra aún más espectacular para desviar el segundo remate, en esta ocasión de Ale González. Al cuarto de hora, Mingo Oramas reforzaba el sistema defensivo dando entrada a Jaime por Vianney, situándose el tinerfeño como lateral izquierdo y Juanda por delante, en el lugar del grancanario. Poco después también poblaría el centro del campo, dando entrada a Matías por el goleador Nacho. Destacamos el partidazo de Omar Fleitas en la medular, al que esta vez sí, se le vio con un ritmo mucho mayor que hace dos semanas ante el Socuéllamos, omnipresente en el campo, ayudando en la destrucción, siendo protagonista en la elaboración y ofreciéndose siempre a sus compañeros durante los 90 minutos. Los del Barranco de los Dolores comenzaron a priorizar la retaguardia sobre la vanguardia, que era lo que tocaba, pero sin encerrarse, porque este equipo no sabe jugar a eso. A cinco minutos del final, al Athletic se le anuló un gol por un claro fuera de juego, aunque por unos instantes revivimos viejos fantasmas de empates 'sobre la bocina' en partidos que se iban ganando por la mínima y en los que se había sido mejor que el rival. Yeray entró a falta de algo menos de 10' sustituyendo a Ale González. En los últimos minutos del partido, nuevamente Oteo enganchó una volea lejana que Ione desvió a córner con la punta de los dedos. Era la segunda ocasión clara del Athletic en todo el partido, pero también la segunda parada salvadora del grancanario, que conseguiría, varias semanas después, dejar su puerta a cero. Rayco fue expulsado por protestar desde el banquillo y no podrá jugar el domingo en Barakaldo, así como tampoco lo hará Vianney por acumulación de amonestaciones. El árbitro dio 5 minutos de descuento en los que se sufrió más por lo exiguo del marcador que por las llegadas del Athletic, pero esta vez sí, el 'Mensa' supo combinar la eficacia en ataque (aunque fuera en una sola ocasión), con la seguridad defensiva, y los tres puntos por fin se quedaron en casa.


Sin duda, especialmente tras esta maravillosa jornada para los intereses rojinegros en la que además de ganar perdieron prácticamente todos sus rivales directos y la distancia con respecto a la salvación pasó de ser de 4 puntos a ser de 1, un empate contra el actual subcampeón del grupo y en su casa, deberíamos verlo con buenos ojos. Pero los del Barranco de los Dolores no se conforman con eso y quieren pescar en río revuelto, ya que el próximo rival del Mensajero acaba de destituir a su entrenador, David Movilla, no por la marcha del equipo sino por enfrentarse públicamente con el secretario técnico de la entidad, Iñaki Zurimendi. El nuevo inquilino del banquillo de los vascos será Gonzalo Arconada.


En cualquier caso, todo lo que sea sumar de visitante será bueno siempre y cuando el próximo duelo de local, contra el directísimo rival del Sestao, concluya con una nueva victoria.


Ánimos renovados y aires de esperanza; 'no nos vamos a rendir', hay que seguir creyendo...

miércoles, 1 de marzo de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO...(15)

El Club Deportivo Mensajero volvió a empatar en el Silvestre Carrillo ante el Socuéllamos en un encuentro que cualquiera pudo ganar, y en el que por tanto lo más justo fue la igualada final.


Salió el equipo de Mingo Oramas, que hacía su debut en el banquillo, con 4-4-2 al campo. En la portería, Ione volvía a la titularidad. En la defensa y ante la lesión de Moreno y la suplencia de Dani Hernández, teníamos una pareja inédita de centrales zurdos, Jaime y Víctor. En el centro del campo, Kamal era suplente por primera vez desde su llegada, y muchos partidos después, coincidían Omar y Matías en un once inicial, con Rayco guardando sus espaldas y Vianney por delante. Y la delantera la compartían Ale González, que volvía tras su sanción de un partido, y Borja Rubiato, que después de cumplir la suya de ocho, jugaba nuevamente en casa.


En una mañana con una climatología horrible, viento y lluvia, y una entrada algo mejor que la habitual, unos 700 espectadores, el 'Mensa' empezó el partido queriendo mandar, como siempre, e incluso tuvo una primera ocasión a los pocos minutos por mediación de Matías, que ya dentro del área hizo un sombrero a su defensor con la derecha y remató de volea con la zurda, al pecho de Kevin Ulbrich. Sin embargo, los socuellaminos demostraron ser un hueso muy duro de roer, intensos en defensa y peligrosos en ataque, y tuvieron más y mejores oportunidades de gol. Así llegaron dos ocasiones bastante seguidas, las más destacadas, en las que Óscar Martín, con sendos zapatazos desde fuera del área, puso en apuros a los nuestros. El primero de ellos, desde unos 30 metros y que iba directo a la escuadra, fue magistralmente desviado a córner por Ione con la punta de tres dedos. Habría sido el gol de la temporada y por lo tanto fue también la parada de la temporada. En el segundo, desde la frontal, sólo el larguero evitó la desgracia. En una primera parte de ida y vuelta, Rayco fue el más destacado de los del Silvestre Carrillo. Si ya ha venido siendo un jugador importante durante toda la temporada, después de la marcha de Portilla parece haberse convertido en fundamental, pues aún siendo menos técnico que sus compañeros de línea, ningún otro centrocampista del Mensajero hace lo que él en lo referente a lo posicional, la colocación, la lucha, la recuperación de balones y el juego fácil a uno o dos toques, eligiendo casi siempre la mejor opción. A los del Barranco de los Dolores les costó mucho crear peligro en jugada colectiva, y como no podía ser de otra manera, fue de manera individual como lo consiguieron, por mediación del futbolista más talentoso del equipo, Vianney, en dos peligrosos disparos entre el 40' y el 45'. En el primero de ellos, se marchó hasta de tres defensores y disparó desde la frontal, respondiendo Kevin Ulbrich con una buena parada. En el segundo, una falta directa fue igualmente desviada con acierto por el guardameta visitante, cuyo rechace llegó a Matías, que remató entre palos pero se encontró con la defensa. Y así nos fuimos al descanso.




En la segunda parte los del Silvestre Carrillo crearon más peligro y sufrieron menos. A destacar una dejada de Rubiato para Juanda, que con todo a favor, el balón llegó botando a su pierna zurda y sin oposición, la envió fuera, a la derecha de Ulbrich. También otra ocasión en la que Ale González se quedó solo, con el balón botando en la frontal del área, y en lugar de internarse o definir con su pierna derecha, intentó una vaselina con la zurda que se le marchó alta. Todo esto con 0-0. Al cortar una contra, Jaime vio la segunda amarilla y los nuestros se quedaron con 10. Cuando quedaban menos de 10 minutos para el final, Zurdo ejecutó con dureza una falta directa cuyo rechace se le escapó a Ione y fue empujado a la red por Pau Franch. Nada más sacar de centro, los dos cambios que había hecho Mingo Oramas minutos antes, surtieron el mejor de los efectos. Y es que después de una apertura a banda desde el círculo central, fue Álex Cruz quien, tras un espectacular control orientado con el pecho, la puso medida desde la banda derecha al corazón del área, donde esperaba la cabeza de Nacho Rodríguez, que envió con precisión a la escuadra izquierda de Ulbrich. Buenísimo el centro, perfecto el remate, imposible la parada. De ahí al final, y con la entrada del capitán Yeray, el 'Mensa' lo intentó con más corazón que cabeza y las tablas permanecieron en el marcador, seguramente el resultado más justo tras lo visto durante los 90 minutos de juego.


Más allá del cambio de sistema, pocas diferencias se vieron entre este Mensajero y el que ha venido actuando a lo largo de toda la temporada, si bien es cierto que con un par de días al frente de la plantilla y cuatro entrenamientos, no es suficiente para valorar el trabajo de Mingo Oramas.


Los rojinegros se quedan dos puntos por debajo el Socuéllamos, con el goal average particular empatado, pero la suerte quiso que los resultados favorecieran de tal forma, que se recortó un punto al Logroñés, que es el que marca la salvación. Vuelan esta semana a Zamudio, con las importantes bajas de Jaime, Álex Cruz y Yeray, todos ellos sancionados, el primero por expulsión y los otros dos por acumulación de tarjetas. Aún así, después de empatar este partido y de llevar cinco jornadas consecutivas sin ganar, esta vuelve a ser una jornada para ganar o ganar, toda vez que nos enfrentamos al colista, al que se le goleó aquí por 5 a 1. Quedan 11 jornadas para el final, 6 de las cuales se juegan en casa, y el 'Mensa' necesita unas 5 victorias para salvarse. Esta parece la jornada ideal para conseguir la primera, y a partir de ahí, todo se verá de otro color...

lunes, 28 de noviembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO...(6)

El Club Deportivo Mensajero consiguió un trabajadísimo punto merced a un empate meritorio ante en el Club Deportivo Navalcarnero, que sin embargo acabó sabiendo a poco.


Jaime Molina dio ‘una vuelta de tuerca’ más a su ya conocida flexibilidad a la hora de hacer las alineaciones y disponer a su equipo sobre el terreno de juego. Saltaron al Estadio Municipal Mariano González: Ione en la portería (indiscutible por méritos propios desde que llegó al equipo); Gabi Ramos, Moreno, Jaime y Juanda en defensa (línea que parece estarse consolidando tras encajar sólo dos goles y sacar 7 puntos en los tres últimos partidos); Portilla, Rayco y Vianney en el centro del campo (que también son los que acumulan más titularidades de entre los mediocampistas), y la sorpresa en la delantera: por primera vez, jugaron juntos de salida los dos delanteros puros del equipo, Rubiato y Nacho, y se quedaba en el banquillo Ale González, el máximo goleador de los rojinegros en la temporada con 4 tantos, quedando la otra plaza del ataque para Álex Cruz.


En contra de lo que pudiera parecer, -pues al comprobar el deplorable estado del terreno de juego y el hecho de que el ‘Mensa’ saliera con dos puntas muchos pensamos que los palmeros practicarían un juego más directo-, los del Silvestre Carrillo salieron, como siempre, a mandar sobre el campo, a tener el balón y a manejar el partido, sin renunciar en ningún momento a su estilo de juego. Desde el primer momento, ‘el mariscal’ Cristian Portilla (al que destacamos por tercer partido consecutivo como el mejor de los mensajeristas), se adueñó del centro del campo, y bien flanqueado a la izquierda por el capitán Rayco (cumplidor una vez más), y a la derecha por el futbolista más talentoso del conjunto, Vianney (que se puso el ‘mono de trabajo’), dio un auténtica lección de lo que debe ser un mediocentro. Bajaba permanentemente a sacar el balón incrustándose entre los centrales (como hace Busquets en el Barcelona), pasaba en corto y en largo, hacía coberturas, robaba balones y estaba omnipresente. Además, sin hacer ninguna falta innecesaria ni merecedora de amonestación. Por si todo esto fuera poco, se sumó al ataque con mucho peligro en lo que fue la primera ocasión del ‘Mensa’ (y la primera clara del partido), cuando con un chutazo desde unos 25 metros obligó a Lejarraga, el ‘1’ del Navalcarnero -que estrenaba titularidad-, a enviar a córner tras una gran estirada. Antes, el ‘Naval’ había realizado el primer disparo a puerta, cuando Adán (con el ‘11’ y habitual suplente, el mejor de los locales), escorado desde el lateral izquierdo del área, chutó fuerte al primer palo, deteniendo Ione sin problemas. En la línea atacante, de los del Barranco de Los Dolores se distribuyeron así: Álex Cruz, muy activo durante todo el partido, desequilibrante como siempre y sacrificado como nunca, ocupaba el extremo izquierdo; Nacho Rodríguez, que por primera vez no era la referencia ofensiva pero que se adaptó muy bien a su nueva posición, cayó a la parte derecha, mientras que Borja Rubiato fue una vez más y como siempre la referencia ofensiva, dignificando el ‘9’ que lleva a la espalda. El madrileño no es un delantero centro al uso, de esos estáticos a los que parece que se puede juzgar sólo por sus goles. De hecho, ha convertido sólo 2 en lo que llevamos de temporada, pero un servidor puede asegurar que, cada vez que lo ha visto jugar, y van unas cuantas, ha sido de los más destacados, y que por ende está haciendo una gran campaña. Puede estar más o menos afortunado en el remate y mejor o peor asistido, pero su esfuerzo es impagable. Incontables la cantidad de balones que baja ‘del cielo’, sus peleas ganadas con el o los defensas de turno y su intensidad en la presión y en las ayudas. Fija a los centrales, juega de espaldas y abre huecos a los compañeros que llegan desde atrás. Fruto de esa garra vio la única tarjeta del parido para los de fuera. En lo que a la zaga se refiere, buen partido de los centrales Jaime y Moreno, seguros en defensa y ayudando a la salida del balón, gran aporte de Gabi Ramos desde el lateral derecho, mientras que Juanda estuvo menos participativo e incisivo que nunca, y tal vez por eso fue sustituido por primera vez en los encuentros que he presenciado. Y qué decir de Ione, que minutos después del disparo de Portilla evitaba el primero del Navalcarnero con una salida ‘supersónica’ en la que tapó el remate de Nacho Buil, el ‘9’ local, con el muslo. El grancanario me parece el futbolista más decisivo del equipo (diría que no he visto nada igual desde los buenos tiempos de Casillas en el Madrid), es increíble la cantidad de puntos que le da el portero a los del Barranco de Los Dolores.


En la primera parte el Mensajero ponía la posesión y el juego, y tuvo la ocasión más clara con mucha diferencia, cuando Álex Cruz, caído a banda izquierda se deshizo de un par de defensores, cedió atrás para Portilla, Rubiato se abrió a la derecha, y el pasillo central lo aprovechó, tras un pase en profundidad del cántabro, Nacho Rodríguez para colarse solo en el área, pegándole fuerte y colocado con su pierna zurda y al palo izquierdo del portero, que salvó el gol con la punta de sus dedos. Pero el Navalcarnero, a su estilo, también iba a por el partido. En ocasiones con juego directo y muchas veces intentándolo por las bandas, donde Chema y Adán le dieron mucho trabajo a los laterales rojinegros. A destacar por parte de los madrileños las numerosas ocasiones en las que acababan la jugada, ya fuera con centros rematados o con disparos lejanos. Terminaron el partido con 21 lanzamientos, de los cuales, eso sí, 11 fueron por fuera y 6 bloqueados por la defensa visitante, mientras que en los otros 4, se toparon con el ‘1’ del ‘Mensa’. Por su parte, el conjunto canario finalizó el encuentro con 5 disparos, los mismos 4 entre palos. Por lo tanto, la puntería visitante fue mucho mejor, mientras que el número de goles acabaría siendo igual.





La segunda parte no fue tan de ida y vuelta, los porteros apenas tocaron el balón. El 'Mensa' acrecentaba su dominio y fruto de ello llegó el gol. Al cuarto de hora, Portilla recibía en medio campo, realizaba una espectacular apertura en profundidad a banda izquierda, Juanda hacía un control orientado hacia la línea de fondo y superaba en velocidad y como siempre a su par, y una vez al límite del terreno de juego cedía atrás, raso y al pie de Nacho Rodríguez al que, posiblemente por el mal estado del campo, le botó el balón y no pudo realizar un buen control, despejándolo un defensor hacia el lado contrario. Por allí apareció Gabi Ramos, que se había incorporado al ataque, para ponerla nuevamente al corazón del área donde, esta vez sí, tras controlar con el pecho y dejarla botar, el ‘10’ del Mensajero la mandaba al fondo de las redes. De ahí al final el 'Mensa' se dedicó a tocar mucho el balón y a contemporizar, Víctor Marco sustituyó a Juanda en el lateral zurdo en el 25’, y apenas diez minutos después, dos cambios consecutivos separados por 60 segundos: Ale González por Nacho y Matías por Vianney. El 'Mensa' no renunciaba a seguir tocando el balón, bien pertrechado y con la esperanza de ‘cazar’ alguna contra. Pero en los últimos minutos, involuntariamente se fue echando atrás, mientras el Navalcarnero se dedicaba a colgar balones acuciado por el tiempo y el resultado. Se habían hecho los seis cambios y atendido a un jugador de los de casa durante un mínimo de dos minutos, por lo que el descuento debió ser de al menos cinco. En el 48’, los locales colgaban una falta ‘a la olla’ (que pareció pitar el escaso pero bullicioso público local) desde casi el centro del campo, un atacante rojiblanco cabeceaba del segundo palo al primero, y Joaquín, el ‘10’ y figura del 'Naval' (que había estado desaparecido a lo largo del encuentro, es lo que tienen los genios), la bajaba de espaldas, giraba sobre sí mismo, y al borde del área chica conectaba un zurdazo raso y fuerte, pegado al palo, ante el que nada podía hacer Ione, toda vez que el balón pasó entre una maraña de piernas locales y visitantes. Se debieron añadir un par de minutos más, pero el árbitro no quiso ‘complicarse la vida’ y nada más sacar el Mensajero de centro pitó el final.



Mal sabor de boca por perder dos puntos en el último segundo de partido, si bien hay que reconocer que el Navalcarnero siempre tuvo fe, no dejó de intentarlo en ningún momento y por tanto no se puede considerar injusto el resultado. Pero los nuestros, una vez más, fueron los que dominaron el partido y bien pudieron ganar. Un empate que puede ser muy valioso ante un rival directo al que se le ganaría el goal average de derrotarlo en el partido de vuelta. El domingo visitamos al Albacete, líder de la categoría, en el Carlos Belmonte. Y en dos semanas, se recibe al Madrid Castilla, vigente campeón, en el Carrillo. Es posible y hasta probable que no se saquen muchos puntos de estas dos confrontaciones, pero un servidor pronosticó en antena hace un mes que el ‘Mensa’ acabaría la temporada en el puesto en el que estuviera tras terminar esta jornada. Ese es el 14º, a un solo punto de la promoción de descenso pero fuera de todo peligro. Se podría quedar mejor, pero…¿hay alguien que no lo firme?

lunes, 21 de noviembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO…(5)


El Club Deportivo Mensajero consiguió su cuarta victoria de la temporada, por primera vez en lo que llevamos de liga sumó seis puntos de manera consecutiva, y por si esto fuera poco, por fin acabó un partido sin encajar goles al vencer por 2-0 a la Unión Deportiva San Sebastián de Los Reyes.


Jaime Molina volvió a sorprender, cada vez menos, con una alineación repleta de centrocampistas de toque y dispuesta en el 4-4-2 con el que ganó la semana pasada en Logroño, y que parece puede acabar sustituyendo, al menos en algunos partidos, al 4-3-3 que había sido habitual hasta la última jornada. El malagueño se ha mostrado como un técnico muy flexible, abierto a los cambios y ponderador de la meritocracia desde que comenzó a dirigir a los rojinegros esta temporada, y si bien ya había dado oportunidades a prácticamente todos los jugadores de su plantilla a lo largo de estas 15 jornadas, ahora también prueba con diferentes esquemas tácticos en pos del mejor resultado, porque ya se sabe que los sistemas los hacen buenos los jugadores y no al revés.


En la primera parte del Silvestre Carrillo, vimos un juego muy intenso y entretenido, con dos equipos volcados sobre la portería rival y yendo a por los tres puntos desde el minuto 1. Sorprendió gratamente el ‘Sanse’, dirigido desde esta semana por el ex futbolista Alfredo Santaelena (Deportivo de la Coruña y Atlético de Madrid entre otros), porque no es habitual ver en la categoría a un equipo de la zona baja que sale a ganar en campo rival, y si bien la posesión, las llegadas y los acercamientos al área estuvieron repartidos, fueron precisamente los madrileños los crearon una mayor sensación de peligro en la portería contraria. A un buen disparo de Arroyo con una mejor parada de Ione que envió a córner, le siguió una mala cesión con el pecho del central Moreno que el propio guardameta grancanario salvó casi sobre la línea. 5 minutos después era Salva Ortiz el que lo intentaba, en apenas un cuarto de hora los visitantes ya habían llegado tres veces. Algo después hubo un disparo de Felipe que detuvo sin problemas el arquero mensajerista, y al poco un cabezazo de Negredo (hermano del internacional Álvaro), que también blocó fácilmente el ‘1’ de los nuestros. El ‘9’ visitante repetiría con una volea muy fuerte pero muy centrada, desde la frontal, que murió en el pecho del cancerbero rojinegro. Por parte de los nuestros, a destacar una gran jugada individual de Ale González, el mejor de los de casa en la primera parte y tal vez en el partido, que se marchó hasta de cuatro contrarios y asistió a Rubiato, al que le señalaron un inexistente fuera de juego cuando tenía la oportunidad de marcar. Precisamente el ‘9’ del Mensajero y mismamente a centro desde la banda derecha del ‘10’ de los locales, era quien inauguraba el marcador, con un remate muy de delantero centro, al segundo palo y al primer toque, con su pierna mala -en este caso menos buena-, la zurda, que entraba tras botar junto al palo derecho de Moreno, el portero visitante. Era su primer gol de la temporada. El ‘Mensa’ acertaba a la primera oportunidad que tenía, con su único remate entre palos. Y tras una primera parte, que por ocasiones era más para 0-1 que para 1-0, llegamos al descanso.





La segunda fue otra historia. Por detrás de los protagonistas del gol y por delante del imperial Cristian Portilla, jugaban hasta tres centrocampistas de elaboración; el capitán Vianney, que había sido el mejor del último partido en casa, el joven Matías, que marcó el gol del triunfo en Las Gaunas, y el talentoso Omar, que se convirtió en el desgraciado protagonista de este inicio del segundo tiempo. En un salto en la frontal del área y tras una carga seguramente más intensa de lo que permite el reglamento, cayó mal al verde haciéndose daño en su hombro, el mismo en el que había tenido problemas al inicio de la temporada. Tendrá para dos meses (uno inmovilizado y otro de rehabilitación). En ese mismo momento, era sustituido por el capitán Rayco. Al lanzamiento de la falta acudió Portilla, al que ya habíamos destacado como el mejor del 1-2 conseguido ante el Logroñés. El mediocentro cántabro chutó fuerte y raso, la barrera saltó y el balón se coló por debajo, entrando cerca del palo izquierdo de Moreno. De ahí al final casi no hubo partido, los locales supieron dormir el juego y contemporizar, y los visitantes acusaron fuertemente el golpe moral. Tuvieron los del Barranco de Los Dolores la ocasión de sentenciar cuando tras una clásica incursión de Juanda por banda izquierda que el lateral bagañete culminó con un pase atrás al corazón del área, el capitán Rayco remató de primeras, con el interior, colocado junto al poste derecho del ‘1’ madrileño, que respondió con una gran estirada salvando el tercer gol. Álex Cruz entró por Vianney y el 'Mensa' volvió a su clásico 4-3-3, con los extremos muy abiertos esperando 'cazar' alguna contra. Poco después Rubiato cabeceaba fuera un balón colgado al área. En los últimos minutos, Víctor Marco sustituía a Matías y Jaime Molina decidía cerrar el partido con una defensa de 5. Los peninsulares no crearon ninguna ocasión de gol más mientras que los insulares acabaron la contienda sin sufrir. Victoria merecida tras lo visto en el global del partido, si bien es cierto que en la primera parte se tuvo la suerte necesaria para no encajar ninguna de las ocasiones que hubo en la portería propia y para transformar la única que existió en el arco rival.


Tras ganar los dos últimos partidos y alejarse de los puestos de descenso (aunque la zona peligrosa sigue a un solo punto), el Mensajero tiene una ocasión de oro para conseguir un ‘9 de 9’ ganando a un rival directísimo la próxima jornada. Porque después de eso, vienen curvas cerradas y peligrosas: se visita nada menos que al Albacete, -actual líder-, y se recibe nada más que al vigente campeón, el Real Madrid Castilla. Pero primero lo primero, y eso es, el domingo que viene, ganar al Navalcarnero.