martes, 31 de enero de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO...(11)


El Club Deportivo Mensajero volvió a perder después de casi dos meses un partido en el que bien pudo, y debió, llevarse los tres puntos en juego ante la Sociedad Deportiva Leioa en el Silvestre Carrillo.


Esta vez no hubo sorpresas en la alineación de Jaime Molina. Tres novedades con respecto al último partido jugado en casa. Dani Hernández sustituyó en el lateral derecho al sancionado Gabi Ramos, y lo hizo tan bien que fue el más destacado de la defensa y uno de los mejores del partido. En el centro del campo pudimos ver a Kamal, que jugaba por primera vez en el Silvestre Carrillo y tuvo una buena actuación, demostrando que 'mezcla' bien con Rayco. Y en la delantera, Nacho Rodríguez volvía, con muchas ganas y un gol, a la titularidad en lugar del 'tocado' Ale González.


La entrada de espectadores fue tan pobre como siempre, pero los que fueron se hicieron notar más que nunca. En el primer minuto de juego, el delantero centro cántabro veía adelantado a Ángel, -el abucheado portero visitante-, y lanzaba desde el centro del campo, perdiéndose el balón por encima de la portería. El 'Mensa' había salido enchufado y se dejaba notar en esa optimista intentona de Nacho. Acto seguido y tras sacar de puerta, un balón largo y 'peinado' llegó a Xesc, el '11' del Leioa, -extremo izquierdo y por lo que se pudo ver su jugador más peligroso, por rápido y por desequilibrante-, que superaba en velocidad a Moreno y remataba, de primeras y con la zurda, ajustando al palo largo de Ione, que no podía hacer absolutamente nada para evitar que los visitantes se adelantaran en el marcador. Apenas se habían cumplido dos minutos de juego y el Leioa ya mandaba, en el marcador, porque en el juego sería otra historia. El 'Mensa', doblemente espoleado, primero por los precedentes de este partido de la temporada pasada, y segundo por este mazazo recibido, se rehizo y dominó la primera parte de cabo a rabo como un servidor no le había visto hacer a lo largo de toda la temporada. El equipo de Jaime Molina fue un auténtico vendaval desde el 0-1 y hasta que el árbitro señaló el camino a los vestuarios. Especialmente en la primera media hora de juego, los roijnegros dieron un auténtico recital de fútbol ofensivo. Intensidad brutal en la presión, velocidad de vértigo a la hora de mover el balón, ayudas, repliegues, brillantes jugadas individuales, magníficas combinaciones colectivas y remates.


Rayco hizo un partido espectacular, y a su habitual sacrificio defensivo le sumó mayor aporte ofensivo que nunca, pareció como si la ausencia de Portilla le hubiese liberado, adquiriendo más protagonismo en la creación de juego y entendiéndose bien con Kamal. El nuevo fichaje demostró haberse adaptado rápidamente y ser un futbolista muy dinámico, de los que juegan con la cabeza levantada, de ida y vuelta, conduciendo bien el balón, buscando siempre la mejor opción de pase y metiendo la pierna cuando era necesario, descubrimos a un centrocampista completo. Juanda, que volvía a ser titular en casa tras ver la última victoria desde la grada por acumulación de tarjetas, volvió a ser incansable por su banda. El capitán Yeray Pérez dio muestras de un gran sacrificio y movilidad, cayendo a las dos bandas indistintamente, en ocasiones jugando por detrás del punta, y por momentos quedándose como hombre más adelantado. Nacho Rodríguez volvió a hacer un derroche de sacrificio, siendo el primero en la presión e insistiendo cuando se veía superado, muy activo, constantemente buscando huecos y peleando por todos los balones. Y para el final dejamos a Álex Cruz, que dio un auténtico espectáculo y demostró, ayer más que nunca, porqué fue futbolista de Segunda División durante dos temporadas. Se 'hartó' de conducir el balón, de dar buenos pases, de regatear y de disparar con precisión. Fue objeto de innumerables faltas, no todas pitadas, e incluso provocó dos tarjetas amarillas. Una exhibición de velocidad y desequilibrio, estuvo eléctrico. En una palabra, lideró el ataque del Mensajero. Fue el mejor de los 22 que saltaron al principio y de los 27 que jugaron al final.


En una de esas llegó el empate del 'Mensa'. Corría el minuto 24 cuando precisamente el grancanario, desde la parte izquierda, tocaba para Rayco, que estaba en la frontal, este cedía de primeras a la derecha para Kamal, el nuevo fichaje encontraba a Yeray, que, entrando por la parte derecha, amagaba con adentrarse y disparar, pero acababa metiendo un pase en profundidad hacia la línea de fondo, por allí aparecía Dani Hernández, que tras una cabalgada espectacular, en su nueva faceta de carrilero, la ponía al primer palo, Nacho Rodríguez se adelantaba a sus marcadores y ya dentro del área pequeña la cruzaba de primeras poniéndola lejos del alcance de Ángel. Tal vez, el mejor gol de la temporada en jugada colectiva. Antes había tenido el 'Mensa' una doble ocasión, por medio de Juanda con un chut potente y raso y de Álex Cruz en el rechace de este, ambas ocasiones abortadas por el portero vasco, que fue el mejor jugador de su equipo y el más decisivo del partido. El propio mediapunta grancanario, que posiblemente hizo su mejor partido por el hecho de jugar más liberado en lugar de pegado a la banda, también tuvo un lanzamiento de falta directa brillantemente desviado por Ángel. E incluso un disparo desde la frontal que tras tropezar en un defensa acabó en las manos del cancerbero rival. Antes del descanso, Ione salvaba el segundo en un rechace tras un córner, a disparo de Capó, en la única llegada del Leioa en toda la primera parte aparte del gol.




En la segunda parte los nuestros bajaron el ritmo, como no podía ser de otra manera, los visitantes se estiraron mucho más y sufrieron mucho menos, pero aún así el Mensajero fue el que llevó el peso del juego. Eso sí, apenas había comenzado la segunda parte cuando Óscar, el '9' de los vascos, marcó el que probablemente haya sido el gol de su vida, con una sutil rosca desde fuera del área que se coló por la escuadra más lejana de Ione. El meta grancanario, sin duda sorprendido por lo rápido y lo preciso del lanzamiento, se quedó clavado, tal vez pensando incluso que se iba fuera, porque el ariete norteño disparó de primeras, sin control previo, ligeramente escorado y bastante alejado. Siguió el 'Mensa' a la carga, a otro ritmo, pero acercándose constantemente a la portería de Ángel, que era defendida con uñas y dientes por los zagueros vizcaínos. A falta de 25 minutos para el final, Yeray dejó su sitio a Vianney, que hizo todo lo que pudo en ese tiempo por llevar a los suyos a la igualada; conduciendo, buscando pases en corto y en largo, bajando incluso a la altura de la línea defensiva rojinegra para sacar el balón jugado. Y cinco minutos después, Dani Hernández, extenuado, dejaba su lugar a Ale González, en un intento desesperado de Jaime Molina por revertir lo que luego sería irreversible. El máximo goleador del equipo estuvo activo y peleón, como siempre, e incluso disparó en un par de ocasiones a puerta sin fortuna. Llegando al final del tiempo reglamentario, Ione volvió a realizar una gran parada tras un disparo lejano de un equipo que chutó cuatro veces e hizo dos goles, que sufrió lo indecible en la primera parte y tampoco mandó en la segunda, pero que demostró ser contundente en defensa y eficaz en ataque, y por qué no decirlo, tener la suerte de los grandes, factores todos que le han llevado, ya después de sumar estos tres puntos, a la segunda plaza de la tabla clasificatoria.


Tras la conclusión de esta jornada, el Mensajero sigue un punto y un puesto por encima de las posiciones peligrosas, si bien es cierto que debe empezar a sumar ya en casa de tres en tres, porque tiene a los dos equipos que le preceden muy cerca en lo que a puntos se refiere.


El próximo domingo, en el Fernando Torres de Fuenlabrada, nueva oportunidad. Esperemos tener la suerte que faltó esta jornada y contar que no sólo hemos podido empatar, sino ganar...

lunes, 16 de enero de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO...(10)

El Club Deportivo Mensajero consiguió derrotar al Amorebieta en un partido extrañísimo en el que, eso sí, a fin de cuentas y es lo que importa, fue mejor, mereció ganar y ganó.



En una mañana fea por lo climatológico como no recuerda un servidor en el Silvestre Carrillo, Jaime Molina nos tenía preparada una agradable sorpresa en la alineación titular. Por primera vez en mucho tiempo, nos encontramos con dos palmeros, canteranos de nuestro fúbol, en el equipo de partida: por un lado, Yeray Pérez, 'El Arrugado', capitán de los nuestros, repetía con el '10' como ya hiciera en Irún la semana pasada; por el otro, Riki Hernández, el joven de 21 años formado en las categorías inferiores de la S.D. Tenisca y que habitualmente comanda al equipo 'B' en la Preferente, saltaba con el '7', desde el inicio, y no defraudaría. En una presencia que veníamos 'demandando' desde esta casa, dada las destacadísimas actuaciones del zurdo en el filial (al que es obvio que esa categoría se le queda pequeña), Riki cumplió sobradamente demostrando estar al nivel de sus compañeros y del partido.


Con Ione una jornada más bajo palos, la baja de Juanda por acumulación de tarjetas era cubierta por Víctor Marco, que se colocaba en el lateral izquierdo de la defensa como ya hiciera en el Stadium Gal la jornada anterior. El resto de componentes de la línea eran Gabi Ramos, Moreno y Jaime, 'los de siempre' En el centro del campo, repetían Matías, que volvió a tener una importante presencia en el juego, y Rayco, que hizo un partidazo y cuya aportación al equipo tras la baja de Portilla y a la espera de conocer a Kamal, se antoja más importante que nunca, pues lo que hace él no lo hace ninguno más. Y arriba, flanqueando al capitán, repitieron 'los Alejandros', Cruz y González, para acabar conformando el habitual 4-3-3.


El partido comenzó algo 'loco', por las imprecisiones del Amorebieta y por las urgencias del Mensajero. Los dos equipos salieron a por la victoria, y los del Barranco de Los Dolores se hicieron pronto con el dominio territorial, pero en los primeros minutos estuvieron algo acelerados, como con prisas por empezar a encarrilar la contienda. Superados los 20 minutos de la primera parte, y sin que los locales hubieran sufrido ni 'media' ocasión en contra, llegó el primer gol. En una jugada ensayada, un córner sacado desde la parte derecha, raso y a la frontal, fue rematado por Gabi Ramos, cuyo disparo tropezó en un defensa vasco, quedando el balón muerto para que el central Moreno 'fusilase' la portería de los visitantes, rematando en la zona del punto de penalti y entrando el balón a media altura, junto al palo derecho de Villanueva. Nada más sacar los norteños de centro, el centro del campo rojinegro robó un balón que mandó en largo para el veloz y potente Ale González, que controló, se metió en el área, recortó a su marcador y fue objeto de un claro penalti que el árbitro no señaló. Poco después Goñi remataba sólo frente a Puga, saliendo el balón por encima del larguero, pero la jugada se anulaba por fuera de juego. Aparte de ese, los escasos acercamientos de los vascos a la portería de los canarios fueron a través de balones largos o colgados al área que quedaron en nada. Y poco antes del descanso, tras un nuevo córner favorable a los palmeros, el balón quedaba botando en el área para que otra vez Gabi Ramos la enganchara, esta vez sin defensas delante, y de una preciosa volea cruzada volviera a ajustarla al palo derecho de Villanueva, que se volvía a encontrar con un remate imparable ante el que nada podía hacer. Al lateral andaluz sólo se le han visto partidos buenos y muy buenos, y además de cumplir siempre en defensa, ya lleva 3 tantos con este, convirtiéndose en el segundo máximo goleador del equipo empatado con el capitán. Ayer fue clave en ataque y en defensa hasta el punto de convertirse en el hombre más importante del partido. En la siguiente jugada, tras sacar de centro los de Aitor Larrazábal, un balón largo era controlado por Orbegoza, que nada más meterse en el área era claramente derribado por Moreno, sin que el árbitro señalase la infracción. "Uno por el otro", debió pensar el colegiado, pues en apenas un cuarto de hora dejó dos penaltis de libro sin señalar, y también los jugadores del equipo peninsular, que apenas protestaron. Y así nos fuimos al descanso, tras una primera parte perfecta del Mensajero, pues aunque posiblemente no fuera la mejor en cuanto a juego, tuvo un 100 % de efectividad en ataque y no sufrió ni lo más mínimo en defensa. Diríamos en una palabra, que en lo que va de temporada, a los nuestros no se los había visto competir tan bien.




La segunda parte no fue tan tranquila, sino bastante más movida. A los 5 minutos, Matías era sustituido por Vianney, que volvía tras su lesión después de más de un mes y daría todo un recital de fútbol, erigiéndose en el más destacado de la segunda parte, sin acusar en absoluto esa 'sequía'. Al principio el 'Mensa' siguió mandando, con actitud de 0-0, aunque inevitablemente con el paso de los minutos el Amorebieta se fue viniendo arriba y acercando a nuestra portería. Con escaso acierto, eso sí. Apenas se recuerda un cabezazo tras un córner bien atrapado por Ione. Los del Silvestre Carrillo salían bien a la contra, y fruto de ello llegaron varias ocasiones: primero, Yeray ganaba la línea de fondo y la ponía atrás para que Álex Cruz, que había dejado algunos detalles técnicos muy buenos durante todo el partido, rematara de primeras por encima del larguero. Poco después, tras el rechace de una falta, Rayco enganchaba una volea lejana que salía desviada. Y para acabar, Ale González recibía un pase en profundidad al primer toque del mágico Vianney, desde el centro del campo, y con todo a favor para marcar mandaba alta la vaselina, que intentó sin control previo. Se resarciría el 'pichichi' del equipo (5 goles) poco después con el que posiblemente fuera uno de los mejores goles de la temporada del representativo, probablemente el mejor en acción individual. Un balón largo enviado desde campo rojinegro era peleado y ganado por el '9' de los de casa, que se imponía a su rival en el cuerpo a cuerpo en la línea de tres cuartos, seguía la carrera y desbordaba al último defensor que se encontraba a su paso, quedándose solo ante el portero y definiendo, esta vez sí, de manera inapelable. Golazo y sentencia del partido. O eso parecía, porque no nos podíamos imaginar lo que luego pasaría. Apenas quedaban 20 minutos para el final, el 'Mensa' ganaba por 3-0 y parecía que el cuarto sólo era cuestión de tiempo. Minutos antes Iriome había sustituido a Riki, que se marchó ovacionado por el público local. Estaba siendo una mañana redonda y daba la sensación de poder ser el partido perfecto. Sin embargo, una aproximación a nuestra portería por banda izquierda y un pase cruzado al área, provocó que Jaime, que había sido el mejor de la defensa en Irún y estaba haciendo un partido muy serio, no acertara a despejar, el balón le caía al pie a Garmendia, que solo ante Ione la cruzaba rasa, entrando su disparo por el segundo palo. Sólo restaban 15 minutos hasta el final y perdían por dos, pero ya se sabe cómo son los equipos vascos, guerreros e impetuosos, y espoleados por el gol, se vinieron arriba. En la primera pausa en la que tuvo ocasión, Jaime Molina hizo la última sustitución. El capitán Yeray, honrado como pocos en el fútbol de hoy en día, pidió el cambio. Lo había dado todo, como siempre, y no podía más. Dani Hernández lo sustituyó, al igual que ya hiciera en Irún, y ayudó a mantener los puntos en casa. Aunque en otro balón colgado al área, Rubén González la puso atrás, la bola tocó en un defensor mensajerista y acabó entrando por el palo izquierdo de Ione. Era el minuto 90 y nos esperaban 4' de descuento y de infarto. En una nueva contra, el balón llegó al 'mago' Vianney, que se metió en el área por la parte izquierda y pegado a la línea de fondo, y en medio metro cuadrado ,le hizo una 'croqueta' a un defensor del Amorebieta que no olvidará jamás. Por unos segundos, parecía que Iniesta se había vestido de rojinegro. Casi sin ángulo y después de la acción técnica más brillante del partido, el grancanario chutó con el interior de su pierna diestra, y el que puedo haber sido el 4-2 del partido y el gol de la temporada, se topó con el larguero y acabó en el graderío. A falta de apenas un minuto para la conclusión, otro córner rematado de cabeza por los visitantes acabó en las manos del '1' rojinegro. Y ahí murió nuestro sufrimiento.


Esta es posiblemente la victoria más importante que ha logrado el Mensajero en lo que va de temporada, toda vez que se consigue frente a un rival directísimo en la lucha por permanencia, al que no sólo se deja a 5 puntos sino que se le gana el goal average (1-1 en la ida). Además y por si fuera poco, los resultados acompañaron y ahora los nuestros tienen un margen de 3 puntos con respecto a la primera posición peligrosa, la de la promoción de descenso.


El 'Mensa' sigue creciendo como equipo y tras cosechar su última derrota en el Carlos Belmonte, hace ya mes y medio, encadena 4 partidos consecutivos sin perder. Con 26 puntos en su haber, parece tener más de media permanencia lograda.


Tras haber ganado esta batalla, la guerra continuará el próximo domingo a las 5 de la tarde en Gernika, contra un equipo al que ya se le ganó esta temporada fuera del Silvestre Carrillo (3-2 en El Paso). Tras esta segunda victoria en el Barranco de Los Dolores, esperemos que los nuestros sigan con su espectacular trayectoria como visitante de los últimos meses para que se alejen definitivamente de los últimos puestos...

miércoles, 11 de enero de 2017

BAJANDO POR EL BARRANCO…(9)


El Club Deportivo Mensajero volvió a sumar como visitante y consiguió salir imbatido de su desplazamiento a Irún empatando a cero con el Real Unión en el Stadium Gal.


Saltó el ‘Mensa’ al terreno de juego con varias novedades significativas en su once: en defensa, Víctor Marco volvía a la titularidad después de muchas jornadas en las que entre lesiones y suplencias, había tenido pocos minutos. En el centro del campo, por primera vez no veíamos entre los primeros once a Cristian Portilla, el magnífico mediocentro cántabro que se marchará al fútbol estadounidense (y sobre el que luego haremos una breve reseña). Y en la delantera, tras bastantes partidos saliendo desde el banquillo, volvía a la alineación inicial el capitán, Yeray Pérez, ‘El Arrugado’.


Empezó mandando en el partido el Real Unión, al que le obligaba en este partido su condición de equipo de la zona alta, al que le obliga cada dos semanas su condición de local, y al que obligará incluso la historia siempre que esté en 2ª B. Pero como ya sucedió en otras ocasiones, por ejemplo en las visitas al Bilbao Athletic y a la Real Sociedad B, era un dominio estéril. Además, apenas duró el primer cuarto de hora en el que todo lo que consiguió el conjunto local fue un buen disparo, muy lejano y bien desviado a córner por Ione, por mediación de Juan Domínguez. El conjunto vasco tocaba mucho el balón en defensa y el Mensajero se lo permitía, pero al cruzar la línea divisoria los nuestros comenzaban una presión que los vascos no conseguían rebasar, y las pocas veces que lo hicieron, sobre todo por medio de su gran banda derecha, con el incansable lateral derecho Azkoiti y el desequilibrante Estrada, no lograban transformar sus llegadas en goles, en parte gracias al acierto de los defensores y el portero rojinegros. Luego siguió otra fase en la que el balón no tuvo dueño, con muchos despejes, imprecisiones y balones largos por las dos partes. Hasta que llegó la ocasión del 'Mensa': Juanda cortó un balón en el centro del campo, avanzó hacia la portería y la metió en profundidad para que Ale González, el ‘pichichi’ del equipo, remató de zurda y a la primera, ya muy metido en el área pero bastante escorado, estrellándose el balón contra el lateral de la red. A partir de ahí, el 'Mensa' pareció crecerse y comenzó a tocar y a rasear el balón, fiel a su estilo. Pero de un córner a favor vino una peligrosa contra, en la que Juanda, como último hombre, se veía obligado a derribar a un atacante irundarra a la altura del centro del campo, viendo la consecuente tarjeta amarilla. En la última acción de los primeros 45’, Álex Cruz disparó a la media vuelta desde fuera del área y el balón salió rozando el palo derecho de la portería de Tena. Concluía una primera parte sin un claro dominador, con apenas una ocasión para cada lado y un justo empate a nada.



En la segunda mitad sufrimos más. El Real Unión iba acrecentando paulatinamente su dominio, espoleado por el escaso pero bullicioso público local, al tiempo que a los palmeros les iba pareciendo cada vez mejor el empate. Al poco de reanudarse el partido, el zurdo Ozkoidi lanzó de manera magistral una falta al larguero ante la que nada podía haber hecho Ione de ir el balón por dentro. Era la mejor oportunidad del partido. Pero sería superada por el propio conjunto blanquinegro, cuando Galán se quedaba solo dentro del área, la picaba ante la salida de Ione, y el grancanario sacaba una mano salvadora que mantenía las tablas en el marcador. Asier Santana hizo sus dos primeros cambios buscando los tres puntos, mientras que Jaime Molina, inteligentemente viendo el cariz que estaba tomando el partido, miró más la retaguardia. Dani Hernández, que llevaba varias jornadas sin tener ni un minuto, sustituyó a Yeray, y los nuestros pasaron de lo que parecía un 5-2-3 (o 3-4-3, según como se mire dada la tendencia ofensiva de los carrileros Juanda y Gabi), a un 4-4-2, con el lagunero cubriendo como interior la banda derecha y ayudando en defensa, Rayco y Matías en el doble pivote y Juanda como centrocampista por la izquierda, quedando sólo ‘los Alejandros’, Cruz y González, en punta. Luego entraría Iriome por Rayco, cambio de hombre por hombre actuando el primero igualmente como mediocentro defensivo, quedando ya para la recta final la última sustitución, cuando Nacho Rodríguez entró por Ále González. La única ocasión que los del Barranco de Los Dolores tuvieron en esta segunda parte, fue también la más clara. Con el Real Unión volcado sobre el área mensajerista, Álex Cruz condujo una contra a velocidad de vértigo por el carril central, abrió a la parte derecha donde recibió González, quien se metió hacia el área arrastrando con él hasta tres defensas y dejando solo a Juanda, que venía por la parte izquierda y recibió una precisa asistencia del grancanario, muy mal rematada por el bagañete, que con todo a favor, pues no tenía defensores delante y la bola le llegó rasa a su pierna zurda, realizó un disparo que salió muy desviado, por la banda contraria. Fue la mejor jugada de ataque del representativo, que de ahí al final, y ante las acometidas de los locales, sólo pudo luchar, resistir y conservar el resultado con el que había empezado el partido, ya que en los minutos finales se agudizaría el sufrimiento: Galán volvía a rematar solo frente a Ione, que hacía nuevamente gala de sus reflejos, el rechace lo convertía un atacante local en el segundo disparo entre palos despejado por la defensa canaria y el nuevo rebote era (des)aprovechado otra vez por un jugador vasco que lo mandaba al larguero con todo a su favor para marcar. Se dieron hasta 5 minutos de descuentos que parecieron excesivos y se hicieron largos, aunque con final feliz.


Haciendo un comentario por línea, diremos que Jaime estuvo especialmente serio y contundente en defensa, Matías asumió la responsabilidad de liderar al equipo y consiguió, con la inestimable colaboración defensiva de Rayco -como es habitual-, que no nos acordásemos de Portilla tanto como esperábamos en el centro del campo, y Álex Cruz fue el más activo y peligroso del ataque. Pero en un partido que acaba con 0-0 y en el que el portero del Mensajero salvó hasta dos goles en sendos mano a mano, me parece justo destacar a Ione como el mejor de los nuestros.


Tras tres semanas sin competir, visitando a un equipo de la zona alta, llegando el día anterior a la una de la mañana y jugando a una temperatura que rondaba los 0 grados, la lectura de este resultado no puede sino ser positiva, sobre todo teniendo en cuenta que este punto sirve para salir de la zona peligrosa aunque sea empatado a 23 dígitos con los inmediatos perseguidores. Es cierto que se sufrió bastante en la segunda parte y que el rival fue el que estuvo más cerca de ganar, pero al igual que cuando la suerte nos ha sido esquiva en la mayoría de estos once empates no hemos podido 'reclamar' los otros dos puntos, tampoco esta vez nos pueden 'quitar' el conseguido. Sólo hay tres equipos que han perdido menos partidos que el nuestro: el último rival precisamente, Real Unión, el primero que nos derrotó, el Leioa, y líder, el Albacete. Aunque por otra parte, sólo hay dos que han ganado menos: los dos colistas, el Zamudio y el Sestao. Y el que está justo por encima de ellos, el Amorebieta, es el próximo rival que nos visita en el Silvestre Carrillo. Los dos últimos clasificados parecen ya desahuciados, a 10 y 9 puntos respectivamente. Y ante el antepenúltimo, que está a solo dos, hay que ganar o ganar.


Para el domingo: fe, paciencia y una victoria que nos dé media permanencia…

miércoles, 21 de diciembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO...(8)

El Club Deportivo Mensajero volvió a dar la talla y a puntuar fuera de casa, logrando un sufrido empate frente a la Real Sociedad B en los campos de Zubieta.


Los de Jaime Molina saltaron al verde del filial realista con el clásico 4-3-3, el portero y la defensa habituales y, ante las bajas de Omar y Vianney (primera vez ninguno de los dos podía estar en el 'once'), Matías y Rayco formaron una media novedosa junto a Portilla, mientras que Nacho Rodríguez era acompañado en ataque por 'los Alejandros', Cruz y González. Precisamente este último pudo haber cambiado el signo del partido, cuando nada más empezar, a los dos minutos, se quedó solo ante Sisniega tras un error de los centrales locales, que no acertaron a despejar, e intentó definir a un lado, salvando el portero vasco con el pie. Poco después, y tras otro error de los centrales vascos, el grancanario volvió a verse frente a frente con el portero norteño, le pegó fuerte y de volea y el balón fue despejado a córner, pero la jugada fue anulada por haber tocado el balón con la mano en el control el '10' mensajerista. Además de estas dos acciones, significar una llegada de Juanda hasta línea de fondo, cuyo centro fue despejado en el área chica por la defensa blanquiazul antes de encontrar rematador. Por parte de los de Imanol Alguacil, un remate de cabeza lejano y desviado tras un córner fue todo su bagaje ofensivo. La Real Sociedad B tuvo más el balón, pero fue una posesión estéril, casi siempre en su propio campo, y muchas veces con pases horizontales entre los defensas, especialmente los centrales Lapeña y Ugarte, que fueron los dos jugadores que más balones tocaron durante todo el partido, en parte provocado por el hecho de que el 'Mensa' no iba a presionar arriba, sino que empezaba a hacerlo en medio campo. Por momentos era soporífero, por aburrido y excesivamente pausado, el juego de los vascos. Los laterales Rodrigues y Odriozola también tocaban mucho balón y subían constantemente, pero sin llegar a centrar o adentrarse en el área ni una sola vez con peligro. Por parte de los nuestros, a destacar el partidazo del 'capitán en funciones', Rayco, en labores defensivas y sobre todo de Gabi Ramos, que no sólo se erigió en el hombre más fuerte de la defensa, sino que se incorporaba constantemente al ataque, seguramente el mejor del encuentro en los nuestros. Pero a decir verdad, los once futbolistas rojinegros completaron una primera parte casi perfecta, dieron un recital de orden, colocación, actitud de equipo, sacrificio defensivo y solidaridad entre compañeros. Sólo faltó el gol.





La segunda parte fue algo peor. El cansancio de los viajes acumulados comenzó a hacer mella en los del Silvestre Carrillo, y esto, sumado al gran manejo de balón de la Real Sociedad y a su condición de local que le hacía mandar, provocó las ocasiones más claras del partido. Al cuarto de hora llegó la polémica, cuando Olaizola, el '9' realista, era derribado por Jaime, muy probablemente dentro del área, pero el árbitro 'sacaba' la falta fuera. En el lanzamiento, Merquelanz, el zurdo que lleva el '10' de los blanquiazules, su hombre de más calidad, el más destacado de los locales y el encargado de todas las jugadas a balón parado, mandaba el balón a la cruceta ante la mirada impotente de Ione, acabando el balón en saque de puerta. Apenas un par de minutos después, Ugarte remataba de cabeza al larguero tras el saque de un córner, el balón caía a pies de Muguruza, que a la media vuelta y solo en el punto de penalti chutaba fuerte y raso, ante lo que Ione respondía salvando el gol con el pie. Unos minutos después, Zubeldia, el buen mediocentro vasco, chutaba desde larga distancia, el balón botaba justo antes de llegar a meta y rebotaba en el pecho de Ione, cuyo rechace saltó a buscar el delantero Olaizola, chocando con el guardameta grancanario y cayendo. Se volvió a pedir penalti desde la grada; esta vez no nos lo pareció. En estos segundos 45 minutos, el 'Mensa' apenas intentó inquietar la portería vasca con un par de disparos lejanísimos, intentando sorprender al portero adelantado, por parte de Matías y Portilla. Cuando quedaba menos para el final, la jugada más destacada de los nuestros en ataque: Ale González bajaba un balón con el pecho y de espaldas en la banda izquierda, se marchaba entre dos defensores y cedía para Álex Cruz, que venía en carrera por el centro, este a su vez se iba de otros dos y probaba fortuna chutando desde fuera del área, saliendo el balón desviado a la izquierda del marco. En los últimos cinco minutos, los dos equipos ya habían realizado todos sus cambios buscando la victoria, sin embargo fue cuando menos peligro en las áreas se creó, porque ninguno quería perder en 5' lo que no había ganado en 85'.


Por primera vez en lo que va de temporada, el Mensajero dejaba su portería a cero como visitante y conseguía un valioso punto ante uno de los equipos más técnicos de la categoría en el, dicho sea de paso, mejor césped que hemos podido ver en lo que va de temporada. Si en la primera parte los del Barranco de Los Dolores dieron una lección de trabajo defensivo, en la segunda demostraron que saben sufrir. El 'Mensa' se ha convertido en un equipo muy competitivo, ordenado, difícil de derrotar (ha perdido los mismos cinco partidos que el Toledo, 2º clasificado, a pesar de ser 'rey del empate' de la categoría, con 10), y que además en ataque crea fútbol y ocasiones de gol. Sólo le falta mejorar en la efectividad de cara a puerta y saber cerrar los partidos en los que se pone por delante, manteniendo el rendimiento como visitante y mejorando el de local. Pero aún así, respecto a lo que se dice de que "en una liga con tres puntos por victoria los empates no valen para nada", decir que nada más lejos de la realidad. Resten esos 10 puntos de la clasificación y observen el puesto en el que se encontraría el representante canario de la categoría de bronce sin ellos: nada menos que colista. Ya está, vuélvanlos a sumar y volvamos a la realidad, que no tenemos necesidad de esa 'pesadilla antes de Navidad'. Cada punto suma, cuenta y vale. Y no me cabe ni la más mínima duda de que la segunda vuelta será mejor, y esperemos que el año que viene también. Nuestros mejores deseos para el Mensajero y para todos los palmeros, volveremos 'al ruedo' en Irún, el 8 de enero...

miércoles, 14 de diciembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO...(7)

El Club Deportivo Mensajero sumó un punto más en un auténtico partidazo en el que bien pudo, y mereció, llevarse los tres frente al Real Madrid Castilla.



En una mañana soleada con una temperatura fresca al mismo tiempo, y ante 1200 espectadores (el doble de los habituales), Jaime Molina volvió a su clásico 4-3-3. La retaguardia, como siempre (ya lo podemos decir después de tantos partidos consecutivos repitiendo), estuvo compuesta por Gabi Ramos, Moreno, Jaime y Juanda, que protegían al portero Ione. La referencia en medio campo volvió a ser Cristian Portilla, flanqueado a un lado por el capitán Vianney y al otro por el joven Matías. Y para la vanguardia, quedaron el rápido Ale González, el desequilibrante Álex Cruz y el 'matador' Nacho Rodríguez.



La primera media hora de partido fue igualada, sin dueño, con dos equipos que salieron a por el partido, ya que al Mensajero le obligaba su condición de local y al Castilla la de actual campeón. En ese lapso de tiempo hubo alternativas en la posesión y las llegadas sin ninguna ocasión clara para ninguno de los dos contendientes, que parecieron tantearse. Apenas un tímido disparo forzado y flojo de Álex Cruz (por parte de los locales) al poco de empezar el partido que llegó mansamente a manos de Carlos Abad. Pero justamente a los 30 minutos y otra vez con el '11' mensajerista como protagonista, llegó la primera gran ocasión del partido, que además fue doble. El grancanario se quedó solo ante el portero merengue e intentó definir con calidad a su izquierda, pero una prodigiosa estirada a una mano salvó el gol en primera instancia; el rechace fue a la parte derecha y cayó a pies de Nacho Rodríguez, que escorado pero a puerta vacía, remató fuerte y al larguero, acabando el balón en saque de puerta. La respuesta del Madrid, aislada en esta recta final de la primera parte, fue un buen disparo lejano de Sergio Díaz que desvió Ione a córner con una meritoria parada. El 'Mensa' siguió insistiendo y en un córner botado desde la parte derecha por Cristian Portilla, Nacho Rodríguez cabeceaba a la red en el segundo palo. La conexión cántabra había funcionado y los nuestros ya ganaban. El equipo se contagió del fervor de la grada y se fue a por el segundo, y sólo sufrió cuando vio como un pase en profundidad buscaba a Sergio Díaz, que se quedaba solo, pero ante quien salió rápidamente Ione para cortar el balón y evitar su remate, chocando después con el jugador madridista y pitándose falta al portero, sin más consecuencias. No se consiguió crear ninguna ocasión más en lo que restaba hasta el descanso, y derrotando por 1-0 al filial del Campeón de Europa, nos fuimos a los vestuarios.





La segunda parte fue distinta. Por un lado, el dominio del Mensajero se acrecentó; por el otro, las llegadas del Castilla aumentaron. Con los rojinegros llevando el peso del encuentro, llegó una acción aislada en la que el balón cayó a la zurda de Barbuzano, quien desde unos 25 metros y con varios defensas por delante, soltó un latigazo que se coló por todo el centro de la portería de Ione, tras estamparse en el larguero. El portero grancanario estaba ligeramente adelantado, lo que unido a su escasa estatura propició que el balón acabase en la portería, aunque no se puede hablar de 'cantada', pues es más destacable el acierto del delantero que el fallo del guardameta. Fue un golazo. El partido se puso más vibrante que nunca, ya que unos y otros querían ganar. Si bien el Toledo me ha parecido el mejor equipo, en el más amplio sentido de la palabra, que hemos visto en el Silvestre Carrillo, el Castilla es sin ninguna duda y de lejos el mejor conjunto individual y técnicamente que ha pasado por la isla en lo que llevamos de temporada. Sus jugadores se dividen entre 'buenos' y 'mejores', no hay ni uno solo que sea regular. Y ante las bajas, sobre todo de Mariano (que siendo el suplente del suplente en el primer equipo estaba el día anterior empatando con el hombro el partido del Bernabéu), y de Enzo (el hijo del gran Zidane que parece haber heredado algo de su talento), el que más destacaba por su cuenta era el noruego Odergaard, que si bien no ha roto en el crack mundial que nos vendieron hace años, en 2ªB destaca y mucho, con acciones personales 'tipo Messi', arrancando desde la derecha, conduciendo con su zurda y buscando el disparo o colándose en el área entre varios defensores. 


Por parte de los del Barranco de los Dolores, Álex Cruz (que junto a su tocayo González estuvo activo en ataque y trabajador en defensa), se volvió a quedar solo ante el portero blanco, pero se lo pensó demasiado, se le fue el control largo y disparó ya sin ángulo y sin fe, acabando la bola en córner. Es un hombre hecho para el regate y la asistencia, no un goleador. El Mensajero tuvo la oportunidad de adelantarse por medio de Nacho Rodríguez, que solo ante Abad pero escorado y con el balón botando, enganchaba una volea que desviaba el cancerbero blanco a córner. El de Laredo pudo hacer tres goles y sólo convirtió uno, pero fue el mejor del partido por su participación constante, su lucha, siempre presente en zona de remate, presionando arriba, bajando balones y ayudando en defensa con su poderoso juego aéreo en las acciones a balón parado. A falta de 25' para el final, Cruz era sustituido por Yeray Pérez, en una clara muestra de intenciones de Jaime Molina, que quería ganar el partido. Cristian Portilla volvió a dar una 'master class' de lo que debe ser un mediocentro, tanto en la salida de balón, como en la distribución y en la recuperación. En una de esas, realizó una gran apertura a banda izquierda, que hizo aún mejor el bagañete Juanda con una gran cabalgada que finalizó con un centro plano de volea y al segundo palo. Por allí apareció el gran capitán, 'El Artillero del Barranco de los Dolores', que hizo lo que tiene que hacer un goleador: estar donde tiene que estar. Puso la cabeza y estableció el 2-1. Era su tercer gol de la temporada (es el mejor de la plantilla en el porcentaje goles/minutos) y el número 190 que convertía 'El Arrugado' con la camiseta rojinegra en todas las categorías. Parecía el final perfecto para esta mañana de fútbol prenavideña. Pero a los dos minutos llegó la desgracia. El capitán Vianney (hasta que entró Yeray), el futbolista con más calidad de este equipo, caía mal y se luxaba el hombro. Se calcula que estará unas cuatro semanas de baja, y la suerte es que viene el parón navideño, pero por descontado tuvo que ser sustituido de inmediato. Lo relevaba Víctor Marco y el 'Mensa' pasaba a cerrar con cinco, era lo que tocaba. El filial blanco apretaba y en el 85' una incursión por banda derecha del lateral Achraf finalizaba con un centro al área rematado de primeras y a la red por Nikos, delantero griego suplente de Barbuzano, el autor del primer gol. En los últimos cinco minutos pudo marcar cualquiera o ninguno, que fue lo que finalmente sucedió.


Sin duda el partido más bonito para el espectador que se ha visto esta temporada en el Silvestre Carrillo, y puede que, teniendo en cuenta la entidad del rival, el mejor que hayan hecho los rojinegros como locales. El 'Mensa' cae a la posición de promoción de descenso, sigue teniendo menos puntos de los que merece y parece que no vale con el empate la próxima jornada en San Sebastián. Por lo tanto se intentará conseguir la segunda victoria a domicilio de la temporada ante la Real Sociedad B. Lo contaremos desde Zubieta...

lunes, 28 de noviembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO...(6)

El Club Deportivo Mensajero consiguió un trabajadísimo punto merced a un empate meritorio ante en el Club Deportivo Navalcarnero, que sin embargo acabó sabiendo a poco.


Jaime Molina dio ‘una vuelta de tuerca’ más a su ya conocida flexibilidad a la hora de hacer las alineaciones y disponer a su equipo sobre el terreno de juego. Saltaron al Estadio Municipal Mariano González: Ione en la portería (indiscutible por méritos propios desde que llegó al equipo); Gabi Ramos, Moreno, Jaime y Juanda en defensa (línea que parece estarse consolidando tras encajar sólo dos goles y sacar 7 puntos en los tres últimos partidos); Portilla, Rayco y Vianney en el centro del campo (que también son los que acumulan más titularidades de entre los mediocampistas), y la sorpresa en la delantera: por primera vez, jugaron juntos de salida los dos delanteros puros del equipo, Rubiato y Nacho, y se quedaba en el banquillo Ale González, el máximo goleador de los rojinegros en la temporada con 4 tantos, quedando la otra plaza del ataque para Álex Cruz.


En contra de lo que pudiera parecer, -pues al comprobar el deplorable estado del terreno de juego y el hecho de que el ‘Mensa’ saliera con dos puntas muchos pensamos que los palmeros practicarían un juego más directo-, los del Silvestre Carrillo salieron, como siempre, a mandar sobre el campo, a tener el balón y a manejar el partido, sin renunciar en ningún momento a su estilo de juego. Desde el primer momento, ‘el mariscal’ Cristian Portilla (al que destacamos por tercer partido consecutivo como el mejor de los mensajeristas), se adueñó del centro del campo, y bien flanqueado a la izquierda por el capitán Rayco (cumplidor una vez más), y a la derecha por el futbolista más talentoso del conjunto, Vianney (que se puso el ‘mono de trabajo’), dio un auténtica lección de lo que debe ser un mediocentro. Bajaba permanentemente a sacar el balón incrustándose entre los centrales (como hace Busquets en el Barcelona), pasaba en corto y en largo, hacía coberturas, robaba balones y estaba omnipresente. Además, sin hacer ninguna falta innecesaria ni merecedora de amonestación. Por si todo esto fuera poco, se sumó al ataque con mucho peligro en lo que fue la primera ocasión del ‘Mensa’ (y la primera clara del partido), cuando con un chutazo desde unos 25 metros obligó a Lejarraga, el ‘1’ del Navalcarnero -que estrenaba titularidad-, a enviar a córner tras una gran estirada. Antes, el ‘Naval’ había realizado el primer disparo a puerta, cuando Adán (con el ‘11’ y habitual suplente, el mejor de los locales), escorado desde el lateral izquierdo del área, chutó fuerte al primer palo, deteniendo Ione sin problemas. En la línea atacante, de los del Barranco de Los Dolores se distribuyeron así: Álex Cruz, muy activo durante todo el partido, desequilibrante como siempre y sacrificado como nunca, ocupaba el extremo izquierdo; Nacho Rodríguez, que por primera vez no era la referencia ofensiva pero que se adaptó muy bien a su nueva posición, cayó a la parte derecha, mientras que Borja Rubiato fue una vez más y como siempre la referencia ofensiva, dignificando el ‘9’ que lleva a la espalda. El madrileño no es un delantero centro al uso, de esos estáticos a los que parece que se puede juzgar sólo por sus goles. De hecho, ha convertido sólo 2 en lo que llevamos de temporada, pero un servidor puede asegurar que, cada vez que lo ha visto jugar, y van unas cuantas, ha sido de los más destacados, y que por ende está haciendo una gran campaña. Puede estar más o menos afortunado en el remate y mejor o peor asistido, pero su esfuerzo es impagable. Incontables la cantidad de balones que baja ‘del cielo’, sus peleas ganadas con el o los defensas de turno y su intensidad en la presión y en las ayudas. Fija a los centrales, juega de espaldas y abre huecos a los compañeros que llegan desde atrás. Fruto de esa garra vio la única tarjeta del parido para los de fuera. En lo que a la zaga se refiere, buen partido de los centrales Jaime y Moreno, seguros en defensa y ayudando a la salida del balón, gran aporte de Gabi Ramos desde el lateral derecho, mientras que Juanda estuvo menos participativo e incisivo que nunca, y tal vez por eso fue sustituido por primera vez en los encuentros que he presenciado. Y qué decir de Ione, que minutos después del disparo de Portilla evitaba el primero del Navalcarnero con una salida ‘supersónica’ en la que tapó el remate de Nacho Buil, el ‘9’ local, con el muslo. El grancanario me parece el futbolista más decisivo del equipo (diría que no he visto nada igual desde los buenos tiempos de Casillas en el Madrid), es increíble la cantidad de puntos que le da el portero a los del Barranco de Los Dolores.


En la primera parte el Mensajero ponía la posesión y el juego, y tuvo la ocasión más clara con mucha diferencia, cuando Álex Cruz, caído a banda izquierda se deshizo de un par de defensores, cedió atrás para Portilla, Rubiato se abrió a la derecha, y el pasillo central lo aprovechó, tras un pase en profundidad del cántabro, Nacho Rodríguez para colarse solo en el área, pegándole fuerte y colocado con su pierna zurda y al palo izquierdo del portero, que salvó el gol con la punta de sus dedos. Pero el Navalcarnero, a su estilo, también iba a por el partido. En ocasiones con juego directo y muchas veces intentándolo por las bandas, donde Chema y Adán le dieron mucho trabajo a los laterales rojinegros. A destacar por parte de los madrileños las numerosas ocasiones en las que acababan la jugada, ya fuera con centros rematados o con disparos lejanos. Terminaron el partido con 21 lanzamientos, de los cuales, eso sí, 11 fueron por fuera y 6 bloqueados por la defensa visitante, mientras que en los otros 4, se toparon con el ‘1’ del ‘Mensa’. Por su parte, el conjunto canario finalizó el encuentro con 5 disparos, los mismos 4 entre palos. Por lo tanto, la puntería visitante fue mucho mejor, mientras que el número de goles acabaría siendo igual.





La segunda parte no fue tan de ida y vuelta, los porteros apenas tocaron el balón. El 'Mensa' acrecentaba su dominio y fruto de ello llegó el gol. Al cuarto de hora, Portilla recibía en medio campo, realizaba una espectacular apertura en profundidad a banda izquierda, Juanda hacía un control orientado hacia la línea de fondo y superaba en velocidad y como siempre a su par, y una vez al límite del terreno de juego cedía atrás, raso y al pie de Nacho Rodríguez al que, posiblemente por el mal estado del campo, le botó el balón y no pudo realizar un buen control, despejándolo un defensor hacia el lado contrario. Por allí apareció Gabi Ramos, que se había incorporado al ataque, para ponerla nuevamente al corazón del área donde, esta vez sí, tras controlar con el pecho y dejarla botar, el ‘10’ del Mensajero la mandaba al fondo de las redes. De ahí al final el 'Mensa' se dedicó a tocar mucho el balón y a contemporizar, Víctor Marco sustituyó a Juanda en el lateral zurdo en el 25’, y apenas diez minutos después, dos cambios consecutivos separados por 60 segundos: Ale González por Nacho y Matías por Vianney. El 'Mensa' no renunciaba a seguir tocando el balón, bien pertrechado y con la esperanza de ‘cazar’ alguna contra. Pero en los últimos minutos, involuntariamente se fue echando atrás, mientras el Navalcarnero se dedicaba a colgar balones acuciado por el tiempo y el resultado. Se habían hecho los seis cambios y atendido a un jugador de los de casa durante un mínimo de dos minutos, por lo que el descuento debió ser de al menos cinco. En el 48’, los locales colgaban una falta ‘a la olla’ (que pareció pitar el escaso pero bullicioso público local) desde casi el centro del campo, un atacante rojiblanco cabeceaba del segundo palo al primero, y Joaquín, el ‘10’ y figura del 'Naval' (que había estado desaparecido a lo largo del encuentro, es lo que tienen los genios), la bajaba de espaldas, giraba sobre sí mismo, y al borde del área chica conectaba un zurdazo raso y fuerte, pegado al palo, ante el que nada podía hacer Ione, toda vez que el balón pasó entre una maraña de piernas locales y visitantes. Se debieron añadir un par de minutos más, pero el árbitro no quiso ‘complicarse la vida’ y nada más sacar el Mensajero de centro pitó el final.



Mal sabor de boca por perder dos puntos en el último segundo de partido, si bien hay que reconocer que el Navalcarnero siempre tuvo fe, no dejó de intentarlo en ningún momento y por tanto no se puede considerar injusto el resultado. Pero los nuestros, una vez más, fueron los que dominaron el partido y bien pudieron ganar. Un empate que puede ser muy valioso ante un rival directo al que se le ganaría el goal average de derrotarlo en el partido de vuelta. El domingo visitamos al Albacete, líder de la categoría, en el Carlos Belmonte. Y en dos semanas, se recibe al Madrid Castilla, vigente campeón, en el Carrillo. Es posible y hasta probable que no se saquen muchos puntos de estas dos confrontaciones, pero un servidor pronosticó en antena hace un mes que el ‘Mensa’ acabaría la temporada en el puesto en el que estuviera tras terminar esta jornada. Ese es el 14º, a un solo punto de la promoción de descenso pero fuera de todo peligro. Se podría quedar mejor, pero…¿hay alguien que no lo firme?

lunes, 21 de noviembre de 2016

BAJANDO POR EL BARRANCO…(5)


El Club Deportivo Mensajero consiguió su cuarta victoria de la temporada, por primera vez en lo que llevamos de liga sumó seis puntos de manera consecutiva, y por si esto fuera poco, por fin acabó un partido sin encajar goles al vencer por 2-0 a la Unión Deportiva San Sebastián de Los Reyes.


Jaime Molina volvió a sorprender, cada vez menos, con una alineación repleta de centrocampistas de toque y dispuesta en el 4-4-2 con el que ganó la semana pasada en Logroño, y que parece puede acabar sustituyendo, al menos en algunos partidos, al 4-3-3 que había sido habitual hasta la última jornada. El malagueño se ha mostrado como un técnico muy flexible, abierto a los cambios y ponderador de la meritocracia desde que comenzó a dirigir a los rojinegros esta temporada, y si bien ya había dado oportunidades a prácticamente todos los jugadores de su plantilla a lo largo de estas 15 jornadas, ahora también prueba con diferentes esquemas tácticos en pos del mejor resultado, porque ya se sabe que los sistemas los hacen buenos los jugadores y no al revés.


En la primera parte del Silvestre Carrillo, vimos un juego muy intenso y entretenido, con dos equipos volcados sobre la portería rival y yendo a por los tres puntos desde el minuto 1. Sorprendió gratamente el ‘Sanse’, dirigido desde esta semana por el ex futbolista Alfredo Santaelena (Deportivo de la Coruña y Atlético de Madrid entre otros), porque no es habitual ver en la categoría a un equipo de la zona baja que sale a ganar en campo rival, y si bien la posesión, las llegadas y los acercamientos al área estuvieron repartidos, fueron precisamente los madrileños los crearon una mayor sensación de peligro en la portería contraria. A un buen disparo de Arroyo con una mejor parada de Ione que envió a córner, le siguió una mala cesión con el pecho del central Moreno que el propio guardameta grancanario salvó casi sobre la línea. 5 minutos después era Salva Ortiz el que lo intentaba, en apenas un cuarto de hora los visitantes ya habían llegado tres veces. Algo después hubo un disparo de Felipe que detuvo sin problemas el arquero mensajerista, y al poco un cabezazo de Negredo (hermano del internacional Álvaro), que también blocó fácilmente el ‘1’ de los nuestros. El ‘9’ visitante repetiría con una volea muy fuerte pero muy centrada, desde la frontal, que murió en el pecho del cancerbero rojinegro. Por parte de los nuestros, a destacar una gran jugada individual de Ale González, el mejor de los de casa en la primera parte y tal vez en el partido, que se marchó hasta de cuatro contrarios y asistió a Rubiato, al que le señalaron un inexistente fuera de juego cuando tenía la oportunidad de marcar. Precisamente el ‘9’ del Mensajero y mismamente a centro desde la banda derecha del ‘10’ de los locales, era quien inauguraba el marcador, con un remate muy de delantero centro, al segundo palo y al primer toque, con su pierna mala -en este caso menos buena-, la zurda, que entraba tras botar junto al palo derecho de Moreno, el portero visitante. Era su primer gol de la temporada. El ‘Mensa’ acertaba a la primera oportunidad que tenía, con su único remate entre palos. Y tras una primera parte, que por ocasiones era más para 0-1 que para 1-0, llegamos al descanso.





La segunda fue otra historia. Por detrás de los protagonistas del gol y por delante del imperial Cristian Portilla, jugaban hasta tres centrocampistas de elaboración; el capitán Vianney, que había sido el mejor del último partido en casa, el joven Matías, que marcó el gol del triunfo en Las Gaunas, y el talentoso Omar, que se convirtió en el desgraciado protagonista de este inicio del segundo tiempo. En un salto en la frontal del área y tras una carga seguramente más intensa de lo que permite el reglamento, cayó mal al verde haciéndose daño en su hombro, el mismo en el que había tenido problemas al inicio de la temporada. Tendrá para dos meses (uno inmovilizado y otro de rehabilitación). En ese mismo momento, era sustituido por el capitán Rayco. Al lanzamiento de la falta acudió Portilla, al que ya habíamos destacado como el mejor del 1-2 conseguido ante el Logroñés. El mediocentro cántabro chutó fuerte y raso, la barrera saltó y el balón se coló por debajo, entrando cerca del palo izquierdo de Moreno. De ahí al final casi no hubo partido, los locales supieron dormir el juego y contemporizar, y los visitantes acusaron fuertemente el golpe moral. Tuvieron los del Barranco de Los Dolores la ocasión de sentenciar cuando tras una clásica incursión de Juanda por banda izquierda que el lateral bagañete culminó con un pase atrás al corazón del área, el capitán Rayco remató de primeras, con el interior, colocado junto al poste derecho del ‘1’ madrileño, que respondió con una gran estirada salvando el tercer gol. Álex Cruz entró por Vianney y el 'Mensa' volvió a su clásico 4-3-3, con los extremos muy abiertos esperando 'cazar' alguna contra. Poco después Rubiato cabeceaba fuera un balón colgado al área. En los últimos minutos, Víctor Marco sustituía a Matías y Jaime Molina decidía cerrar el partido con una defensa de 5. Los peninsulares no crearon ninguna ocasión de gol más mientras que los insulares acabaron la contienda sin sufrir. Victoria merecida tras lo visto en el global del partido, si bien es cierto que en la primera parte se tuvo la suerte necesaria para no encajar ninguna de las ocasiones que hubo en la portería propia y para transformar la única que existió en el arco rival.


Tras ganar los dos últimos partidos y alejarse de los puestos de descenso (aunque la zona peligrosa sigue a un solo punto), el Mensajero tiene una ocasión de oro para conseguir un ‘9 de 9’ ganando a un rival directísimo la próxima jornada. Porque después de eso, vienen curvas cerradas y peligrosas: se visita nada menos que al Albacete, -actual líder-, y se recibe nada más que al vigente campeón, el Real Madrid Castilla. Pero primero lo primero, y eso es, el domingo que viene, ganar al Navalcarnero.