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domingo, 23 de noviembre de 2014

'GOLEO' MESSI

Felicidades, querido lector. Estás de enhorabuena. Da igual que Leo no sea tu ídolo y poco importa que no seas culé. Si me estás leyendo, es porque eres futbolero. Y si eres uno de los auténticos (si no lo eres este no es tu sitio), estarás contento. Porque has vivido un momento histórico de nuestro deporte. Probablemente seas español o residas en España. Pero si no, da igual, porque lo más importante es seguro: eres seguidor de La Liga. Y como tal, has de saber que anoche pudiste presenciar un instante único en los 85 años de historia que tiene esta competición. Una fortuna que seguramente no tuvieron tus tatarabuelos, ni bisabuelos, ni todos sus coetáneos futboleros. Probablemente, tampoco tus abuelos. Posiblemente, ni siquiera tus padres...


Algunos -unos pocos elegidos en este país de fanáticos, a decir verdad-, tenemos la suerte y/o la capacidad de ver el fútbol por encima de nuestros colores. Por eso damos importancia a los logros de los equipos y de los futbolistas independientemente de los escudos y los nombres. Y lo que pasó anoche en el Camp Nou es historia viva de nuestro fútbol. El 22 de noviembre de 2014, será recordado en el imaginario futbolístico como el día en el que Lionel Andrés Messi Cuccittini se convirtió en el máximo goleador de la historia de la liga española. El récord del mítico Telmo Zarra (que da nombre al trofeo de máximo goleador nacional cada temporada), por fin cayó. Su registro estaba en 251. El de Messi, antes del partido, algunos lo situaban en 250 y otros en esos 251, empatado con el histórico ariete vasco. Leo no quiso saber de polémicas. Después de amagar con superar el récord dando cuatro 'palos' en los dos últimos partidos, ayer se tomó la revancha a lo grande, como es él, a su estilo, fiel a su trayectoria, siendo más decisivo cuanto más importante es la cita. Para unos, metió el 250, 251 y 252. Para otros, el 251, 252 y 253. Para unos y para otros, un hat trick de golazos. PARA TODOS, NUEVO RÉCORD.


Se dice que saber de fútbol es saber de jugadores. A mis 32 años y de los considerados '4 grandes', a Di Stéfano, Pelé y Cruyff sólo he podido disfrutarlos en vídeo. Y a Maradona, no llegué a verlo en su plenitud. Algún día publicaré y argumentaré 'mi once de todos los tiempos', sólo de los que he visto jugar en directo, claro. Hasta entonces, una breve reseña de los que más me han marcado y por qué:

Hristo Stoichkov: Mi ídolo de la infancia, por su estilo de juego y sobre todo por su carácter, era el espíritu ganador del Barça de Cruyff, el Dream Team que hizo que me enamorara de este juego.

Romário Da Souza: Probablemente, el mejor definidor de todos los tiempos, letal frente al portero. Nadie ha acertado tanto como él en el mano a mano; si recibía dentro del área, era gol.

Ronaldo Nazario: Seguramente el mejor '9' de la historia. Imparable. A diferencia de la mayoría, no necesitaba estar frente a la portería para marcar. Si controlaba con espacios, ya había peligro.

Zinedine Zidane: Sencillamente, el hombre al que mejor he visto jugar al fútbol. Dominaba todos las facetas del juego ofensivo. Técnicamente perfecto y estéticamente espectacular.

Ronaldinho: Futbolísticamente insuperable y lo mejor que he visto, pero sólo entre 2004 y 2006. Le faltó profesionalidad para seguir siendo el mejor y continuidad para ser uno de los más grandes.

Cristiano Ronaldo: Muy dotado en lo técnico, espectacular en lo físico y ejemplar en lo profesional. El más grande de todos como deportista, una máquina de hacer goles y el mejor en 2008, 2013 y 2014.


Párrafo aparte para Leo Messi. Sin el carisma de Stoichkov, sin la precisión de Romario, sin la potencia de Ronaldo, sin la elegancia de Zidane, sin la habilidad de Ronaldinho y sin la fuerza de Cristiano. Pero el mejor de todos. El mejor en tanto en cuanto nos referimos al más decisivo y al más determinante. Al más influyente en el juego de su equipo. Al que hace ganar más partidos. Con sus goles muchas veces, con sus asistencias en no pocas ocasiones y con su juego siempre. Con su participación constante, con su ayuda en la zona de creación y con su inestimable colaboración en la elaboración. Incluso aquellos días en los que está 'desaparecido', hasta apático, con su nombre. Porque los defensas rivales saben que ese que deambula por el campo se llama Leo Messi, que no se le puede dejar solo ni un segundo y que no se le debe dar ni medio metro, con el consiguiente beneficio para sus compañeros de ataque y por extensión para su equipo...


Debajo de esta imagen irrepetida y probablemente irrepetible, la del único futbolista de la historia que ha conseguido poner de acuerdo a todos los culés sobre quién es el mejor jugador de la historia del club, vamos a desmontar algunos viejos mitos en torno al '10' azulgrana. Porque parece que, efectivamente, "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad". Pero mientras tengamos internet de la que servirnos, existan archivos en los que buscar y haya gente valiente a la que agarrarse, al final la verdad siempre saldrá a la luz:



El primero de los mitos, precisamente, es el de que "le regalan los Balones de Oro". Bien. Vamos a empezar por el principio, 2009. Este año, nuestro protagonista no sólo ganó el 'sextete' (seis títulos, todos los que disputaba ese año), cosa que sólo sus compañeros de ese año han conseguido a lo largo de la historia del fútbol. Además, era la referencia indiscutible y fue decisivo en la conquista de todos los campeonatos. Osea, era el mejor jugador que había en el mejor equipo que existía. Indiscutible, por tanto. En 2011, volvió a ser el mejor de los mejores al ganar la Liga y la Champions, siendo además máximo goleador de esta última y protagonista de esa liga. Nada que objetar, por tanto. Y en 2012, aunque menores, siguió ganando títulos, volvió a ser el máximo artillero de la Copa de Europa, ganó el Pichichi de la liga estableciendo el nuevo récord en 50 goles, y, por si todo esto fuera poco, batió el récord mundial de goles en un año natural, dejándolo en la inalcanzable cifra de 91 entre su club y su selección nacional. Una vez más, incontestable.


Retrocedemos entonces 'al de la polémica', 2010. Este es el único que podría considerarse 'injusto', que nunca inmerecido. Porque MERECIDOS SON TODOS. Ese año, habría sido más justo que el ganador hubiese sido Xavi Hernández. Porque ganó lo mismo que Leo con su equipo y tuvo un papel igualmente protagonista. Pero además, a nivel de selecciones, fue el motor de la España campeona del mundo, mientras que Messi tuvo un mundial mediocre en una Argentina que cayó goleada en cuartos de final. Pero ese es un premio que no le 'regalaron' a Messi, sino que 'perdimos' los españoles. Los votos a los nuestros se dividieron entre un Xavi a todas luces merecedor del galardón y un Andrés Iniesta (como español y como culé pocos lo quieren más que yo), que ni mucho menos era acreedor de tal honor en ese 2010. De hecho, ni siquiera fue uno de sus mejores años; estuvo mucho tiempo lesionado, jugó menos de 30 partidos en la liga y marcó un solo gol en la temporada. Pero la gente sólo recuerda que era una de las figuras del gran Barça de Guardiola, que hizo un buen mundial con España, y sobre todo y por encima de todo, que marcó el gol de los goles, el de la victoria en la final, cuyos flashes acabaron por cegar a medio mundo. Pero no, ese año Iniesta no lo merecía. Aunque Xavi sí. Y de la división de votos entre uno y otro se benefició Messi, que, no obstante, era el mejor jugador del mundo en ese momento sin discusión. Nadie defiende más que yo que El Mundial es lo más grande que hay y que en el año que toque debe primar sobre el resto de competiciones a la hora de premiar al mejor jugador. Aunque siempre será mejor y más sano para el fútbol haberle dado ese premio a Messi por lo individual en 2010 que entregárselo a Cannavaro por lo colectivo en 2006. Y esa es la verdadera historia del único Balón de Oro discutible de Leo Messi...Primer mito desmontado.


"Un jugador que juega durante toda su carrera en el mismo equipo no puede ser considerado como el más grande". ¿Ridículo, verdad? Pues no deben ser pocos los que lo piensan, cuando tantos le critican eso al argentino. Así que nada de citar a Pelé, que no salió del Santos en toda su vida, como el más grande... Segundo mito desmontado.


"Un jugador que no ha ganado un mundial no puede ser considerado como el más grande". Otra tontería. Porque entonces tampoco puede entrar en la consideración de número 1 Di Stéfano, que ni siquiera tuvo la suerte de poder disputar un sólo minuto en un Campeonato del Mundo. Porque también Cruyff, que llevó a Holanda a la final del '74 siendo el mejor jugador del torneo, se quedó sin ganarlo...Tercer mito desmontado.


(Los 'amigos' de Pelé, sacan a relucir sus 3 mundiales, pero obvian que no salió de su continente, ni de su país, ni siquiera de su club. Los nostálgicos de Di Stéfano presumen de sus 5 Copas de Europa, pasando por alto que nunca fue a un mundial. Y los defensores de Maradona aseguran que ganó un mundial 'solo', pero parecen no recordar que en una década en Europa ni se acercó al máximo título continental. A Cruyff muchos menos lo consideran como el más grande, pero en cualquier caso, tampoco fue campeón del mundo. Messi ha sido 3 veces campeón de Europa y una vez subcampeón mundial. 'A los puntos', podríamos decir que es el mejor, empatado curiosamente con el último. Con la sutil diferencia de que 'el holandés volador' se retiró hace más de  30 años, antes de que Leo naciera, quien a sus 27, puede seguir aumentando su palmarés...)


"Un jugador que depende de Xavi e Iniesta no puede ser considerado como el más grande". Claro que no, pero es que nunca ha dependido. Sí que se ha visto beneficiado, por supuesto, por ellos y por jugar en el mejor Barça de la historia, que fue la base de la mejor Selección Española de todos los tiempos. Pero la gran mayoría de sus goles han venido precedidos de acciones individuales. Sobre todo de 'slaloms' entre varios defensas, también de muchos duros o sutiles disparos lejanos, algunas faltas directas y no demasiados penaltis...Y cuando ha tenido que asociarse, lo ha hecho con muchos y muy diversos jugadores: Henry, Eto'o, Alves, Villa o Pedro entre otros, han asistido al '10' blaugrana en infinidad de ocasiones, lo que demuestra su capacidad para combinar con diferentes compañeros. Para muestra un botón, el hat trick de golazos de anoche: el primero, falta directa a la escuadra; el segundo, en combinación con Neymar, y el tercero, en esa clásica jugada suya que arranca desde la derecha, se apoya en un compañero -otra vez el brasileño- que lo espera en la frontal, le devuelve la pared y define con precisión al palo largo. Y el rival era el Sevilla, no cualquiera. Iniesta, lesionado, ni jugó, mientras que Xavi no participó en ninguno de sus goles. Cuarto mito desmontado.


"Un jugador que se ha hormonado no puede ser considerado como el más grande". A estos 'enfermos' no debo dedicarles mucho tiempo ni espacio. Sólo decir que el tratamiento que recibió Messi, tan costoso en lo económico como doloroso en lo físico, y por el que cambió su vida entera a los 13 años (demostrando bastante más valor que Pelé en toda su carrera), le ayudó a solventar un problema de salud y de crecimiento. Pero cualquiera que tenga 'dos dedos de frente' sabe que las hormonas no te hacen jugar mejor al fútbol. Quinto y último ridículo mito desmontado.






Hace ya un tiempo, prácticamente a mitad de su carrera, el mediapunta argentino se convirtió en el máximo goleador de la historia del Fútbol Club Barcelona. Un club que además de ser uno de los más grandes del mundo, es centenario. Concretamente 115 años de existencia, que se dice fácil y pronto. Además, es el segundo máximo goleador de la historia de Argentina, lejos ya de Maradona y cada vez más cerca de Batistuta. La Copa de Europa, competición referente a nivel de clubes de la que recientemente también se convirtió en máximo goleador (empatando a 71 tantos con Raúl y Cristiano), tiene 60 años de historia. Antes de Messi, el equipo blaugrana la había ganado sólo una vez. A día de hoy, después de diez años con el '10' en sus filas, ya son 4. La Albiceleste, Bicampeona del Mundo, llevaba 24 años sin llegar a la final de un mundial. Con el rosarino, no perdió hasta la prórroga de la final un campeonato en el que la primera fase la resolvió ÉL SOLO con 4 goles en 3 partidos, fabricó el gol de Di María con el que se clasificaron para cuartos, empezó la jugada del tanto de Higuaín que dio el pase a semifinales y marcó en esa ronda uno de los penaltis que los llevaron hasta el último partido . Una vez más, datos que no se pueden discutir. Para mí ya es uno de los cinco grandes. Pero creo que cuando acabe su carrera será el más grande. Porque recuerden, 27 añitos...


A colación del súper record conseguido anoche, esto fue lo que primero que a un forofo 'merengue' con carnet de periodista se le ocurrió escribir: "Lo repito hoy: Cristiano enterrará en goles a Messi". Esto no se llama periodismo, se llama fanatismo. Y este tipo no es futbolero, es un simple ultra madridista. Pero para mi desgracia, representa la regla y no la excepción dentro de este periodismo de bufanda que impera en nuestro país. (Por cierto, teniendo en cuenta que Leo aventaja a Ronaldo en 55 goles y que es dos años y medio más joven que él, recojo el guante, acepto la apuesta y respondo: mientras Messi siga en el Barça, Cristiano nunca le superará).


¿Pero saben lo que les digo? Que estamos asistiendo a un momento histórico del juego más bonito que existe y que no me lo pienso perder por estas nimiedades de los colores y los escudos. El fútbol es mucho más que eso y está muy por encima de eso. Y pienso seguir disfrutando de los dos. Porque yo, como culé, pero primero como futbolero y defensor de la justicia, espero que Cristiano Ronaldo sea Balón de Oro de este 2014. Porque ha sido el mejor y se lo merece. Y me parecería bien, porque una diferencia de 4 a 3 es 'más real' que la de 4 a 1 que había hace un par de años. Ahora espero que Messi vuelva a ser el ganador en 2015. De hecho, voy a lanzar desde aquí un órdago: creo que Cristiano se retirará con 3 Balones de Oro y 6 Botas de Oro y Messi se despedirá con 6 y 3 respectivamente, justo al contrario. De esta manera, se retirarían como el mejor goleador de todos los tiempos y el futbolista más grande de la historia, que es lo que serían para mí.


Y cuando me pregunten mis hijos o mis nietos, si algún día los tengo, sobre mis futbolistas favoritos, les diré que Stoichkov fue mi ídolo por el espacio-tiempo en que lo descubrí, 'mi primer amor' futbolístico y eso no cambia. Les contaré que tuve la suerte de ver al 'futbolista perfecto', del que mejor se puede aprender cómo se juega a esto, que se pongan vídeos de Zidane, porque lo hacía todo bien. Y para acabar, les explicaré que mi comprensión del juego evolucionó al tiempo que el juego en sí, que no porque me haya tocado verlos -aunque en parte también-, coincidí en el tiempo con dos futbolistas superlativos: uno, Cristiano Ronaldo, que era un súper atleta, tan fuerte física como mentalmente, que a sus excepcionales cualidades innatas unía un trabajo incansable y una ambición sin límites que lo convertían en el mejor goleador del mundo del momento y -hablando de atacantes-estrella-, el mejor profesional de este deporte que conocí. Su ansia por superarse y por ser el mejor, lo llevaron a conseguirlo durante un par de años, en los que superó a un jugador de fantasía, que marcaba tanto como asistía, que jugaba donde, cuando y como quería, porque rendía de extremo y de interior derecho o izquierdo, de mediapunta o de delantero centro, ganaba partidos 'solo', manejaba el marcador a su antojo, aparecía en todos los grandes momentos, cambió la historia del club de su vida, le devolvió la grandeza a su selección y fue el mejor futbolista que nunca ví. Este último, se llamaba Leo Messi...



©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

miércoles, 15 de octubre de 2014

KARIM 'BENZEMÁS'


Hoy voy a rizar el rizo de un futbolero culé: no sólo voy a defender (otra vez) a un jugador del Madrid, sino que además lo haré con uno de los que 'no me gusta'. Porque nunca me cansaré de decirlo: en el fútbol, como en la vida, hay que saber separar y diferenciar lo que te gusta y lo que te disgusta de lo que es bueno o malo. Es muy fácil decir de algo o alguien "no es bueno" o "es malo" por el simple hecho de que a uno no le guste. Pero las cosas no son así. Por hacer un paralelismo musical, es posible que Julio Iglesias no te guste (tampoco es uno de mis favoritos), y puede que incluso odies su música. Pues bien, si es el artista latino que más discos ha vendido, es muy bueno y punto. Un referente mundial de la música, por más que a ti te desagrade. Porque para gustos, colores y porque las opiniones son discutibles, pero los datos no. Y por comparar a nuestro protagonista con alguien mucho más relacionado con la temática del artículo, hablaré de Raúl. También futbolista, también madridista y también delantero que no era un '9' puro. Nunca me encantó, pero esa es mi opinión e importa poco. Lo que sí importan son los datos, y por resumir su carrera en el más demoledor de todos, recordaré el siguiente: máximo goleador de la historia del Real Madrid. Osea, un fenómeno. Así que en la misma frase caben las siguientes informaciones: Raúl González Blanco, jugador que nunca me acabó de gustar, es una leyenda viva del fútbol. ¿Lo ven? No es tan difícil darle un toque de objetividad a tu subjetividad...





Karim Benzema ha sido un futbolista discutido desde su llegada al Real Madrid y lo seguirá siendo hasta su marcha, se produzca dentro de un año o el día de su retirada. Porque es su estilo el que enamora a unos y desespera a otros. Yo estoy en un término medio, como (intento estar) casi siempre y en casi todo. Siempre fui más del tipo de '9' rematador, agresivo y obsesivo del gol, como Falcao o Luis Suárez, por nombrar a algunos de los actuales. O sin ir tan lejos, también me gustaba más su ex compañero Gonzalo Higuaín. Pero he entendido por qué al final 'El Gato' siempre acaba jugando, por qué se mantiene año tras año en la plantilla y por qué cada temporada es uno de los más utilizados del equipo, sea cuál sea el entrenador que lo dirija. Y es que es lo mejor para el Madrid. Es lo que más le conviene. Igual que sucede en el Barcelona, donde a goleadores como Ibrahimovic, que sólo duró una temporada, y como Villa, que se tuvo que adaptar a jugar en la banda, no se les permitió eclipsar a Messi, ocurre en el equipo blanco con Cristiano Ronaldo. Son jugadores que, pese a no haber sido nunca ni actuar ahora como delanteros centro, tienen una capacidad igual o superior a la de estos para marcar. Por tanto, estos equipos no necesitan otra referencia goleadora. Lo que les hace falta son jugadores que se asocien, que los busquen, que los asistan y, por qué negarlo, hablando claro, que jueguen para ellos. Y es justo y necesario, porque son los mejores del mundo a años luz del resto y, sobre todo, los jugadores clave de sus equipos. 


Benzema no es un depredador del área, no sale al campo pensando sólo en marcar y no se va 'cabreado' si no lo hace. Él sale a ganar, por supuesto, pero sobre todo a disfrutar del fútbol. Juega en uno de los equipos del mundo que le ofrece más posibilidades de hacerlo. Y lo consigue por igual dando una mágica asistencia al primer toque que deje solo a un compañero o enganchando una volea que entre por la escuadra. Y a diferencia de otros, de la mayoría de delanteros, esa es su gran ventaja: no necesita el gol para ser feliz. Y si esa ya era una virtud al compartir delantera en el Madrid con un tipo tan voraz como Cristiano Ronaldo, ahora lo es doble con la llegada de Gareth Bale a Chamartín. Porque sin llegar al nivel del portugués, el galés también ha aumentado sus aspiraciones anotadoras desde el año pasado. Así que tenemos una pareja en la que figura el mejor 'matador' del mundo, que nunca sacia su hambre de gol, y el fichaje más caro de la historia, que necesita demostrar lo que vale en cada partido. ¿Se imaginan que completásemos la tripleta atacante con un delantero centro 'puro'? ¿Un rematador, un oportunista, un 'killer'? ¿Uno de esos que sólo vive pensando en el gol? No habría balones para todos, ni sistema efectivo en donde encajarlos para que rindieran al máximo, ni, sobre todo, 'Pacificador' que valiera en ese vestuario...




Por eso, Karim es el '9' del Madrid. Por eso forma junto con los otros dos la engrasada y ya temida 'BBC' del fútbol mundial. Sin embargo, el francés dista mucho de ser un jugador sin gol. En sus primeras cinco temporadas en la 'Casa Blanca', hizo 107, a una media de más de 20 por año. Además, en ese tiempo superó las 50 asistencias, a más de 10 por ejercicio. Esto significa que si sumamos un punto por gol y otro por asistencia, nos damos cuenta de que los números del punta merengue son espectaculares. ¿Qué se diría de él si hubiese marcado, respectivamente, 13, 35, 47, 40 y 36 goles en sus cinco primeras temporadas en el Madrid? Porque esos serían sus números si contásemos sus asistencias como goles, que a mí no me cabe duda de que valen tanto o más, especialmente las que él suele dar, que son de esas que se consideran 'más de medio gol'. 2009-2010, 9 goles y 4 asistencias; 2010-2011. 26 goles y 9 asistencias; 2011-2012, 32 goles y 15 asistencias; 2012-2013, 20 goles y 20 asistencias y 2013-2014, 24 goles y 12 asistencias.  Y en lo que llevamos de 2014-2015, 5 goles y 5 asistencias. Casi nada...


Karim Benzema nunca ha sido, no es y nunca va a ser el mejor delantero centro del mundo. Y tampoco será jamás uno de mis favoritos. Pero ha estado siendo, es y va a seguir siendo el mejor '9' posible para el Madrid. Pregúntenle a Cristiano Ronaldo quién es su socio favorito dentro del campo. Pregúntenle a Bale si le gustaría que el Madrid cambiase de delantero titular. Pregúntenles a Kroos y a Modric si han jugado con muchos 'arietes' que los ayudaran tanto con sus desmarques y bajando a recibir así para enlazar con el resto de atacantes. Pregúntenle a Ancelotti cuántos delanteros ha tenido que participaran en el juego como lo hace él...


Por eso, si bien es cierto que hay mejores goleadores que él (no tantos), también lo es que muy pocos delanteros tienen tanta calidad (casi ninguno). Así que futbolísticamente se le tiene que respetar. Porque está visto y comprobado: el Madrid, con Karim 'Benzemás'.


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

viernes, 5 de septiembre de 2014

XABI, EL BUENO


En este fútbol tan bipolar que seguimos, en este país tan plural que habitamos y en esta sociedad tan cainita que conformamos, las comparaciones, que muchas veces son odiosas, otras tantas son necesarias. Pero el aficionado español medio tiende a olvidar lo primero y a ponderar lo segundo. Y lo que es peor, lo hace con falta de conocimiento, con falta de criterio y con falta de respeto. Sólo así se explican, por ejemplarizar con los mayores ejemplos, -valga la redundancia-, las críticas tan desproporcionadas, los comentarios tan injustos y las burlas tan inexplicables que sufren los dos mayores iconos de nuestra liga, Messi y Cristiano Ronaldo, que no en vano son, ya antes de su retirada, dos de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Importante e imprescindible es señalar que estas blasfemias provienen de los más fanáticos seguidores de un lado y de otro, de la banda blaugrana y del bando blanco. Y por lo tanto carecen de objetividad, y por consiguiente, de valor. No obstante, cabe contarlo y no ocultarlo, porque están ahí, existen. Y son muchos, me atrevería a decir que mayoría, los que en España ven el fútbol 'codificado', ya sea blanca o blaugrana la venda que distorsiona su visión. Internet es un arma de doble filo, y en lo que a 'lo mío' se refiere, al mismo tiempo una bendición, porque me da la oportunidad de practicar mi pasión antes de que consiga convertirla en mi profesión, y una pesadilla, por todo lo que tengo que leer en los foros, que son el refugio del cobarde, el hogar del desocupado y el escudo del inculto. Todo se compara: la estrella culé con la figura merengue, el presupuesto del Madrid con el disponible del Barça, los frutos de La Masía con los productos de 'La Fábrica', la sala de trofeos del Bernabéu con las vitrinas del Camp Nou...y así, hasta el nivel de eficiencia de las señoras de la limpieza de cada estadio.


Y como no podría ser de otra manera, a mí, que no me cansaré de escribir que soy culé pero tampoco de demostrar (me/les) que por encima de eso soy futbolero, hoy me toca, una vez más, defender a un (ex) madridista. Efectivamente, esta vez hablamos de Xabier Alonso Olano. Vamos a explicarles algo a los que comparan odiosa, innecesaria e injustamente a Xavi Hernández con Xabi Alonso. Y antes de empezar a hablar de fútbol, una lección básica de ortografía: XaVi es el catalán y XaBi es el vasco. Por lo tanto, a la hora de escribir sus nombres no hace falta ninguna aclaración (estúpida) entre paréntesis. Incluso hablando, Xavi (en catalán) y Xabi (en euskera) tienen pronunciaciones diferentes, aunque esto es algo que no todo el mundo tiene por qué saber...


Pero vamos al grano. Dejando claro que considero a Xavi el mejor futbolista español de todos los tiempos, y que por lo tanto y aún a sabiendas de que son jugadores diferentes, me gusta más el catalán, les lanzo unas cuantas preguntas a los que, en vez de expresarlo así, escriben lo de 'Xavi (el bueno)' en un intento de desprestigiar al fenomenal futbolista del Bayern de Munich:
¿No es verdad que Xabi es infinitamente superior a Xavi en el apartado defensivo del juego? ¿No es evidente que el vasco supera al catalán en lo que al juego aéreo se refiere? ¿No es indiscutible que el más alto también es más fuerte y resistente que el más bajo, que por no ser primordiales no dejan de ser virtudes importantes en este deporte? ¿No tenemos todos claro que el disparo del tolosarra es mejor que el del tarraconense? ¿No es cierto que el ex madridista tiene mejor 'pierna mala' que el blaugrana? ¿No estamos de acuerdo en que el canterano realista tiene más capacidad para el pase en largo que el culé? Y si todo esto es así, ¿cómo es posible que haya quien hable de 'Xavi el bueno' como si Xabi fuera malo? ¿Por qué esa necesidad de criticar a uno para elogiar al otro?





Como anécdota, y aunque no es algo que pueda asegurar, Alonso debe ser el único futbolista de la historia que ha sido capaz de marcar un gol con cada pierna desde su propio campo. Al menos, el único al que yo he visto, esto sí es 100%. Si yo digo que Xabi es uno de mis centrocampistas favoritos de siempre, es UNA OPINIÓN basada en MIS GUSTOS. Pero si digo que es uno de los mejores centrocampistas de la historia, es UNA INFORMACIÓN fundamentada en SUS DATOS. Disputó 3 Mundiales y 3 Eurocopas, fue 114 veces internacional, en las que marcó 16 goles, bicampeón de Europa y campeón del Mundo, siempre siendo uno de los importantes, pieza básica, lideró a la mejor Real Sociedad de los últimos 30 años, fue el motor del Liverpool que ganó la Champions 21 años después y también era el timón del 'Madrid de los récords' que le ganó la liga al intratable Barça de Guardiola en el año 2012. Para rematar, condujo al Real a la consecución de la ansiada 'Décima'. Con la pequeña excepción de la Euro 2008 (donde estaba a la sombra de un inconmensurable Marcos Senna), siempre fue titular, en todos sus equipos y para todos sus entrenadores. Algo 'de esto' sabrían todos ellos y por algo sería. Y ahora no va a 'retirarse' a una liga menor. Ni a una exótica a 'amasar' dinero. Por si todo esto fuera poco, va a poner el broche de oro a su espectacular carrera en el gigante alemán, el Bayern de Munich pentacampeón de Europa. 




Entre las muchas cualidades que se le pueden exigir a un profesional para considerarlo un gran futbolista, encontramos:

Madurez, como la que tuvo para liderar a la Real Sociedad con tan sólo 21 años en una temporada en la que a punto estuvo de ganar la liga (2002-2003).

Valentía, para dejar su tierra y el equipo de su vida y emigrar al extranjero, un año después, en busca de su progreso en Liverpool. O para dejar Anfield a los cinco años, donde era un ídolo, rumbo al Bernabéu, tal vez el estadio más exigente del mundo, a empezar de cero.

Capacidad de adaptación, necesaria en Inglaterra por ser un nuevo país, una nueva ciudad, un nuevo idioma, unos nuevos compañeros, un nuevo entrenador...Un par de meses después de su llegada y antes de hacerse indiscutible, entró tras el descanso de un partido que los suyos perdían por 2-0 en campo del Fulham. Los 'reds' acabaron ganando 2-4, gol de falta incluido de nuestro protagonista. La semana pasada debutó con el Bayern, un par de días después de aterrizar en Alemania y aunque su equipo no pasó del empate a 0, él fue uno de los mejores del partido.

Resiliencia, de la que hizo gala en su primera temporada en tierras inglesas, cuando estuvo tres meses de baja después de romperse el tobillo. Volvió a tiempo para llevar a su equipo hasta la final de la Liga de Campeones y ganarla.

Liderazgo, que exhibió cuando tiró el penalti de la remontada contra el Milan en esa final. Dida lo rechazó, pero a la segunda Xabi no falló para iniciar una de las mayores gestas de la historia del fútbol. También lo ha demostrado durante todos estos años en el Madrid, hasta el punto de que muchas veces daba la sensación de que era el único capaz de llevar el peso del equipo. Cuando él no estaba, se decía que los blancos 'no jugaban a nada'. Y también en La Selección, de la que fue arte y parte durante nuestra época más gloriosa, especialmente en el Mundial 2010 y en la Eurocopa 2012, donde fue uno de los titulares intocables.

Profesionalidad, que ha demostrado durante toda su carrera. No se le ha conocido ningún comportamiento irregular dentro ni fuera de los terrenos de juego. Siempre lo ha dado todo en cada partido. Correcto y elegante. En el tercer encuentro de la primera fase de la Eurocopa 2008, en la que era un habitual del banquillo aunque también uno de los primeros cambios, fue titular, con España ya clasificada. Lejos de relajarse o desmotivarse, guió al equipo hacia la victoria ante Grecia (2-1, Güiza y De La Red), y fue nombrado MVP del partido. 

Sacrificio, pocas veces un jugador combinó tanto esfuerzo con tanta clase. Además de encargarse de la elaboración del juego del equipo y contribuir en ataque, es una garantía de colocación, de los mejores haciendo coberturas y va al choque como el que más.

Polivalencia, no referida a la capacidad de jugar en varias posiciones, que no la tiene, sino al valer tanto para atacar como para defender. A sus virtudes en la destrucción y construcción de juego ya citadas, hay que sumarle una importante contribución en el juego aéreo, defendiendo córners y faltas, y una destacable aportación en el apartado goleador, no obstante hasta su reciente retirada de La Roja fue el segundo máximo anotador de la 'era Del Bosque'.






Ironías del fútbol, el destino quiso que el primer partido que el '14' se 'perdiese' después de dejar el Madrid fuera precisamente contra 'su' Real Sociedad y en 'su' San Sebastián. Como si de un agradecimiento se tratase, pareció que el equipo blanco quisiera empezar a 'devolverle', con esos 3 puntos, lo que había 'sacado' de Anoeta teniendo todos estos años al tolosarra a su servicio. Porque allí lo formaron, pero fue en Liverpool y en Madrid donde más lo disfrutaron. Y la salida de balón, los cambios de juego, las ayudas en defensa, las coberturas y esa mano impagable que echaba en el juego aéreo, todo lo que aportaba el vasco, fue lo que echó en falta el Madrid y por lo que acabó 'regalando' ese partido...


Mi experiencia me dice que un jugador como el donostiarra sale cada 20 años, pues esos son, más o menos, los que llevo siguiendo el fútbol, y todavía no he visto ninguno igual. Así que ahora que enfila la recta final de su carrera y empieza una retirada parcial poniendo fin a su trayectoria con La Roja tras la disputa del mundial, calculo que el próximo Xabi Alonso de este país es ahora mismo tan sólo una idea en la mente de su padre o un embrión en el vientre de su madre. Por cierto, ahora que lo pienso, esta mañana un gran amigo al que me une una pasión desmedida por este juego me dio la feliz noticia de que va a ser 'papá'. Si es niño y le gusta el fútbol, si sigue los consejos de su padre, si hereda su coraje y la educación de su madre, y la voluntad, la capacidad de sacrificio y la claridad de ideas de ambos, tal vez, dentro de otros 20 años, él sea el nuevo Xabi Alonso.


Así que cuando estén en una tertulia futbolera, ya sea entre amigos (los que son aficionados) o entre compañeros (los que son profesionales), y se hable de los más grandes futbolistas españoles de todos los tiempos, quiero que me sumen a los que creen que el catalán Xavi es el mejor. Pero de la misma manera, les pido que no se olviden de incluirme entre los que piensan y dicen, porque saben, que este pedazo de pelotero, el vasco, es Xabi, el bueno.


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

lunes, 25 de agosto de 2014

EL CHOLISMO ILUSTRADO


"El concepto de despotismo está vinculado al abuso de poder, ya sea moral o físico, imponiendo el uso de la fuerza en el trato con un determinado grupo de personas. Este concepto suele estar vinculado con un tipo de gobierno que posee el poder absoluto y cuyo accionar no se encuentra limitado por las leyes existentes."

"El concepto de ilustrado tiene que ver con todo aquello relativo al movimiento filosófico y cultural que postulaba el predominio de la razón por sobre las emociones y que consideraba que en el uso de la inteligencia residía el progreso de toda la humanidad."


Y ahora, aplicándolos al fútbol, ¿qué equipo, qué filosofía deportiva y qué entrenador les sugiere la mezcla de estos dos conceptos? Efectivamente; el Atlético de Madrid campeón de casi todo, el del 'partido a partido' y el dirigido por Diego Pablo El Cholo Simeone. El despotismo (deportivo) es el que pone en práctica el conjunto colchonero. El ilustrado (futbolístico) es el entrenador argentino. Una sociedad insultantemente ganadora. Y a esta corriente que manda en el fútbol español y amenaza con hacerse con el dominio de Europa, la llamaremos 'El Cholismo Ilustrado'.


Cuando se habla de algún ex-futbolista que se ha convertido en entrenador, se dice que fue 'cocinero antes que fraile'. Diego Simeone fue 'Master chef'. Más de 100 veces internacional con Argentina, de la que fue capitán, 3 veces mundialista, bicampeón de América, ganó en España y ganó en Italia...adonde fue, triunfó. Y lo que es más importante, dejó huella. En todas partes. Pero todos coincidiremos en que hubo un lugar muy concreto en el que dejó un recuerdo muy especial. A orillas del Manzanares, en el Vicente Calderón, donde se dejó la piel durante tres temporadas (y otras dos en una segunda etapa). La segunda de ellas, la 95-96 con el famoso 'doblete', la mejor de la historia del club. O mejor dicho, la segunda mejor. Porque tuvo que ser él mismo quien, esta vez como entrenador, se erigiera en el protagonista de la campaña más espectacular que ha hecho el Atleti nunca. La pasada 2013-2014, en la que se proclamó campeón de liga y subcampeón de Europa. Después, la semana pasada, redondeó este increíble año ganándole al eterno rival en esa final a doble partido que enfrenta al campeón de liga con el de Copa: Supercampeones de España. 




Antes, cuando empezó todo, hace menos de 3 años, llegó al equipo a mitad de temporada. Asumió el reto de dirigir a una plantilla que no había confeccionado él, teniendo que hacerlo todo a contrarreloj durante el parón navideño y con muchísimo trabajo psicológico pendiente con un vestuario hundido que no estaba respondiendo ni de lejos a las expectativas. Le dio tiempo en menos de medio año a ganar un título, la Europa League, goleando en la final al Athletic Club por 3 a 0 con doblete de Falcao. Después del verano, volvió a golear en una final. Esta vez al todopoderoso Chelsea por 4 a 1, con hat-trick del colombiano; Supercampeones de Europa. Luego vino una campaña ejemplarmente regular en liga, en la que se aseguró el tercer puesto (su lugar natural por historia, plantilla y presupuesto) en liga, a una distancia sideral del cuarto, al tiempo que ganaba la Copa del Rey, nada menos que al vecino y eterno rival madrileño y en su casa. Para completar la machada, la temporada pasada ganó la liga al Barcelona en el Camp Nou en el último partido y estuvo a un suspiro de campeonar en La Champions, cuya final iba ganando al Madrid hasta ese fatídico último minuto (tal y cómo había sucedido 40 años antes en su primera final). Así que hasta aquí, con 5 títulos en los últimos 3 años, Diego Pablo Simeone González es, estadísticamente y con los números en la mano, el mejor entrenador de la historia del Club Atlético de Madrid. Nadie consiguió tanto en tan poco tiempo. Además, ha sido elegido con todo merecimiento como el mejor entrenador de la liga en las dos últimas temporadas. Ninguno tiene tanto mérito si ponemos en una balanza los activos disponibles y los resultados conseguidos.


Por otra parte, y esto ya es opinión, lo considero el entrenador más influyente que he conocido en mi vida. Tan claro como que Messi es el mejor jugador del Barcelona o tan evidente como que Cristiano es la referencia del Madrid, es para mí el hecho de que El Cholo es la clave de este Atlético de Madrid. Es increíble; parece como si todavía estuviera dentro del campo y los empujara...No puedo olvidarme del Barça de Guardiola, posiblemente el mejor equipo de todos los tiempos y sin duda el mejor que yo he visto, por estilo y resultados. Pero él tenía un súperequipo. Como reconoció el propio Pep, "otro entrenador podría haber conseguido lo mismo con este equipo. Yo no podría haber conseguido lo mismo con otros jugadores". También recordaré por siempre lo que hizo Luis Aragonés con La Roja en la Eurocopa 2008, cuando acabó cambiando la mentalidad y la historia de un país entero, pero fue un torneo de 6 partidos que duró un mes, y posiblemente tenía el mejor equipo de la competición. El Atlético de Simeone era tan sólo el 3º mejor equipo de España y ganó la Liga. No estaba ni entre las 4 mejores plantillas de Europa y fue subcampeón de la Champions. Cuando los equipos rinden por encima de sus posibilidades, el responsable es el entrenador. Por eso y en eso, Simeone es el mejor:





En aquel último partido de liga en el Camp Nou de la temporada pasada, me sorprendí a mí mismo casi no celebrando el gol(azo) de Alexis que le daba el título momentáneamente al Barcelona. Y también alegrándome por el Atleti cuando el árbitro pitaba el final y eran campeones después de 18 años. Por cosas como esa es por lo que digo que soy más del fútbol que del Barça. El año pasado, el Barcelona era un equipo apático, mientras que el Atlético era un conjunto intenso. Todo lo contrario. El Barça te aburría y el Atleti te enganchaba...



Les voy a confesar algo: me hice del Barça de pequeño, cuando empecé a seguir el fútbol, que es cuando uno decide de qué equipo va a ser para siempre. Allá por comienzos de los '90, la influencia paterna no dejó lugar a la duda, y la magia y la inercia ganadora del Barça de Cruyff hicieron el resto. Luego ha habido otros motivos que me han hecho seguir abrazando la fe blaugrana. Así que no me arrepiento. Sinceramente, lo he disfrutado mucho. No obstante, he vivido la mejor época de la historia del club catalán. Y ya saben que se puede cambiar de casa, de coche, de mujer y de todo, menos de equipo. Sin embargo, en algunos momentos, y he aquí la confesión, he tenido la sensación de que si hubiese sido completamente 'libre' a la hora de elegir, esto es, si me hubiese criado en una casa 'no futbolera', habría elegido al Atlético de Madrid. Siempre digo que si no fuese del Barça sería un colchonero más. Porque su idiosincrasia va mucho con mi forma de ser, y esta es una teoría que no ha hecho sino verse reforzada después de pasar este último año de mi vida en la capital y habiendo presenciado por primera vez un partido en el coliseo rojiblanco. Eso ya no podrá ser. El Atleti es mi amor platónico futbolístico, será como esa mujer que siempre te encantó y a la que nunca pudiste tener. Pero te consuelas pensando en que la tuya te hace feliz. Aunque eso no te impide ver 'las bondades' de las demás...


Y las bondades ya están contadas. Sin embargo, después de todas estas zanahorias viene, porque tiene que venir, un palo. El pasado viernes, en el partido de vuelta de la Supercopa de España, El Cholo fue justamente expulsado por protestar con reiteración fuera del área técnica. No contento con eso, le propinó un par de collejas al cuarto árbitro a modo de recriminación, aplaudió irónicamente al colegiado y se fue a la grada en lugar de al vestuario. Mal, Cholo, muy mal. Acabo de ver en televisión como el más fanático de los periodistas deportivos madridistas, al que no conozco en persona y al que no tengo muy bien considerado futbolísticamente, decía: "El Cholo está siendo devorado por su propio personaje". Al mismo tiempo, leía en una red social a uno de los mejores amigos que me ha dado el fútbol, madridista de pro, colega de los banquillos y futbolero cuya visión sí que tengo muy en cuenta, que comentaba lo siguiente acerca del incidente : "Es que El Cholo vive los partidos intensamente...es que El Cholo defiende a su equipo. Al Cholo se le permite todo". Me da un poco de miedo y mucha pena que puedan tener razón...


Pero a diferencia de otros muchos que han inventado excusas o simplemente no han tenido la humildad suficiente para pedir perdón, -y esta es otra de las cosas que lo hace tan grande-, El Cholo ya ha rectificado. "Cuando uno se equivoca, es justo pagarlo", ha declarado dispuesto a acatar la sanción que le sea impuesta. Hay una frase que me encanta y que define a la perfección esta situación: "El modo en que piensas cuando pierdes, determina cuánto tiempo tardarás en ganar". El Cholo ha perdido (las formas), ha reconocido (el error) y ha pedido (el perdón). Aprenderá de ello y tardará poco en volver a ganar. Recibirá una sanción dura, merecida y sobre todo ejemplar. Y eso será bueno para el propio Cholo, para el Atlético y para el fútbol.


Diego Pablo, no queremos que seas déspota. Cholo Simeone, te pedimos que nos sigas ilustrando...
¡Larga vida al Cholismo Ilustrado!


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

lunes, 18 de agosto de 2014

CRISTIANO RONALDO, EL VERDADERO


En los tiempos que corren en el fútbol, parece imposible nombrar a Cristiano Ronaldo sin antes, durante o después mentar a Leo Messi. Vamos, compararlo con él. Así que para que todos los tengan claro y para que a nadie le quede duda, voy a empezar por ahí. En mi opinión, el argentino es el mejor futbolista del mundo, desde hace varios años y 'hasta que él quiera' (aunque lleva algún tiempo en el que parece que 'no quiere'). Otra cosa es que en un año puntual, como sucedió en el pasado 2013 y en este 2014, el portugués pueda tener una mejor actuación global, ser más regular. Por eso fue el último Balón de Oro y creo que debe ser el próximo. Pero quiero decir que, estando a su máximo nivel, el blaugrana es el más grande. Aunque es verdad que ya hace más de un año que el '10' del Barça no lo está y el '7' del Madrid sí. Lo de considerar que Leo está por encima de Cristiano lo explico así de simple: en el apartado individual, ambos son, de lejos, los mejores del mundo. Los más goleadores, los más desequilibrantes, los más decisivos, los más determinantes y los más capaces de echarse a su equipo a la espalda. Cada uno con su estilo, el de Ronaldo más físico y el de Messi más técnico, en eso me parecen igual de espectaculares. Sin embargo, en el plano colectivo 'La Pulga' es sensiblemente superior a 'El Bicho'. Básicamente porque se asocia mejor con sus compañeros, participa en la elaboración y da más asistencias. Y el fútbol es un juego de equipo. 



Por lo tanto, como entrenador preferiría tener al genio rosarino a mis órdenes, porque creo que me haría ganar más partidos. Sin embargo, como jugador, si tuviese que elegir ser uno de los dos, me quedaría con el crack de Madeira. Porque tiene todas las virtudes que yo siempre quise e intenté tener sobre un campo de fútbol. Esa planta, ese físico, esa fuerza, esa velocidad, esa resistencia, ese chut con las dos piernas, ese poderío en el juego aéreo, ese dominio del balón parado, ese oportunismo, esa voracidad y capacidad goleadora, y sobre todo y por encima de todo, esa competitividad, esa entrega y esa pasión por el juego. Porque en lo que es LA PROFESIONALIDAD, con mayúsculas, y en lo que a 'cracks' mundiales se refiere, este deporte tiene un número 1 indiscutible: Cristiano Ronaldo Dos Santos Aveiro. Y por eso me parece que aunque haya otros muchos grandes jugadores habitando el Planeta Fútbol, todos los demás están por detrás de él, a una distancia sideral. Por poner un ejemplo y hacer una comparación con otro de los más grandes, y vaya por delante que como español y barcelonista hay pocos que admiren y quieran tanto a Andrés Iniesta como el que suscribe, ni él ni ningún otro provocan el temor y el respeto que impone el astro portugués entre sus colegas y rivales de profesión. Por algo será. Hay una diferencia mucho mayor entre el 2º mejor del mundo y cualquiera que pueda considerarse el 3º, de la que hay entre los dos primeros. Si Messi no existiese, Cristiano sería el mejor a años luz del segundo.





Cristiano Ronaldo, muy de niño, tuvo que dejar su tierra y su familia, su hogar en la tranquila isla de Madeira, para ir a la lejana capital portuguesa a cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Por el camino, pocas rosas y muchas espinas. La lejanía de los suyos, la adaptación a una nueva ciudad, a los compañeros de la residencia, los estudios, los entrenamientos...y cuando parecía que lo peor había pasado y empezaba a asomar la cabeza en la élite balompédica, se encontró con la muerte de su padre, víctima de una crisis renal a causa del alcohol. Una desgracia que sufrió ya como jugador del Manchester United y con apenas 20 años. Su reacción, lejos de la que hubiese tenido la inmensa mayoría de jóvenes de su edad, fue la de reunirse con el seleccionador de Portugal para comunicarle su decisión de disputar el partido clasificatorio para el Mundial de Alemania 2006, unas horas después. Además, el jugador se juró a sí mismo que nunca bebería alcohol.


Muchos de los que intentan desprestigiarlo hablan de 'Ronaldo el verdadero', aludiendo a su predecesor brasileño. Sin duda uno de los más grandes '9' de todos los tiempos. Tal vez el mejor. Pero es que el portugués no es ese tipo de futbolista que se mueve sólo en el área y sus inmediaciones, sino que es un atacante total capaz de empezar una jugada de contraataque en su campo y rematar el centro en la portería rival. Podríamos decir que el antiguo jugador del Barça era más técnico y mejor definidor mientras que el ex del Manchester es un jugador más polivalente y completo. Aunque son dos jugadores incomparables por época y sobre todo por posición. 



Está claro que ciñéndose a lo futbolístico, al '7' madridista no se le puede ni siquiera cuestionar, así que mucho menos criticar. Este futbolista, en apenas 5 temporadas, se ha convertido en el cuarto máximo goleador de la historia de un club centenario del nivel del Real Madrid, con más goles (254) que partidos (247). Además, fue el que menos encuentros necesitó para llegar al centenar de dianas (92), el que más ha anotado en un año natural (69) y el único que ha conseguido hacer más de 30 goles durante 5 temporadas consecutivas. Eso se llama regularidad, y es una de las partes más importantes de la profesionalidad. Y es el único futbolista de la historia que ha marcado en todos los minutos posibles en un partido de fútbol, del 1 al 90. Esto se llama concentración, y es otra parte muy importante de esta profesión. Máximo goleador de la historia de la Selección Portuguesa (50), pronto será también el que más partidos haya jugado con los lusos, y récord de goles en una edición de La Liga de Campeones (los 17 de la temporada pasada).


2 veces Balón de Oro al mejor jugador del mundo (para eso depende de que Messi no esté a su mejor nivel) y 3 veces Bota de Oro al máximo goleador de las ligas europeas (para esto sólo depende de sí mismo; es el mejor goleador del mundo y nadie tiene tantas armas y recursos para marcar como él). Otros osan decir que 'desaparece' en los partidos grandes. Pero deben haber olvidado que marcó el único gol del Manchester en la final de la Champions de 2008, que es el único futbolista de la historia que ha marcado en seis 'clásicos' consecutivos, que decidió la final de Copa del Rey de 2011 con el gol de la victoria...¿Se puede ser más 'verdadero' que este? ¿Qué jugadores a lo largo de la historia han tenido currículum semejante? ¿A cuántos podríamos poner a su nivel o por encima de él? ¿Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona...Messi y cuántos más? Cuando CR acabe su carrera estará, como mínimo, entre los 10 más grandes de todos los tiempos. Y sus números hablarán por él y me darán la razón a mí. 








Otros muchos críticos de nuestro protagonista hablan de asuntos ajenos al juego, como su carácter, en ocasiones egocéntrico y prepotente, sus reacciones a las provocaciones, sus celebraciones ostentosas, sus continuos cambios de look o sus declaraciones altisonantes. Pero yo no lo juzgo por eso, sino por lo que hace con el balón en los pies, sólo hablo de fútbol. También se le pone en entredicho por su egoísmo en el terreno de juego, aunque no estoy seguro de hasta qué punto eso es un defecto tratándose de un hombre que vive del gol como él. Y luego están los que inventan juegos de palabras con su nombre o apodos, tales como 'Cristiano Penaldo', en relación a la cantidad de goles que mete desde el punto fatídico (a estos les diría que muchos de esos penaltis los provoca él mismo y que también hay que meterlos), 'CR96', refiriéndose al elevado precio de su fichaje (elevado en su momento, a día de hoy lo ha amortizado hasta tal punto que se puede decir que salió barato) o 'CRepescas', burlándose de que tuvo que disputar con Portugal esos dos partidos extra para poder acudir al pasado Mundial de Brasil. Esos deberían recordar que el madeirense juega en una selección que no es de la élite mundial y que al enfrentarse a Suecia, de parecido nivel, marcó el gol de la victoria en el primer envite (1-0), y nada menos que los tres del segundo triunfo en el encuentro de vuelta (2-3). A él no se le puede pedir nada más. 



Y después de exprimirse durante toda la temporada con el Madrid y con Portugal para hacer campeón de Europa y Copa del Rey a los primeros y llevar a La Copa del Mundo a los segundos, además de adornar su palmarés individual con un nuevo Pichichi de la Liga, un nuevo trofeo de máximo goleador de La Champions y una nueva Bota de Oro, tuvo un mal mundial. Porque también es humano. Llegó 'quemado', medio lesionado, con un equipo limitado y estuvo desacertado y desafortunado, incluso con los postes, a los que golpeó con tres balones por uno solo que acabó dentro. Luego, disfrutó de unas merecidas vacaciones y volvió, como el superprofesional que es, a tope. La semana pasada se disputó la final de La Supercopa de Europa entre el Madrid y el Sevilla. El resultado, 2-0. ¿Adivinan quién metió los dos goles? Efectivamente; el MVP del partido, el mismo, el de siempre. No olviden que están leyendo a un culé, pero muy por encima de eso, a un futbolero auténtico. Y al que no le guste Cristiano, no le gusta el fútbol. A mí me encanta el fútbol y por eso me encanta Ronaldo. Ese grandioso futbolista: Cristiano Ronaldo, EL VERDADERO.


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.