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jueves, 3 de marzo de 2016

EL ZORRO DEL DESIERTO


Erwin Rommel (Heudenheim an der Brenz, 15 de noviembre de 1891 - Ulm, 14 de octubre de 1944), fue un militar alemán, el más famoso de los mariscales de campo, que durante la Segunda Guerra Mundial y debido a su habilidad como comandante recibió el apodo de 'Zorro del Desierto'. Además de por sus proezas militares, fue recordado por su caballerosidad para con los adversarios.

Aritz Aduriz (San Sebastián, 11 de febrero de 1981 - ), es un futbolista español, el más en forma de los delanteros centro, que durante la temporada 2015-2016 y debido a su habilidad como goleador recibirá el apodo de 'Zorro del Desierto'. Además de por sus gestas futbolísticas, será recordado por su nobleza para con los rivales.


Hay cosas que no se cuentan en los medios, al menos no en los de ámbito nacional, y que no forman parte de la sabiduría popular. Mi cuñado, bilbaíno de pro, futbolero donde los haya y athleticzale hasta la médula, me cuenta el origen del apodo de 'Zorro' que tiene Aduriz:

-"Se lo puso el difunto y gran periodista José Iragorri, muy conocido en el entorno del Athletic y de Vizcaya. Retransmitía los partidos en Radio Popular y a cada jugador le ponía un mote". 
-"¿No sería el de "bacalao, bacalao, bacalaaaooo...?"- pregunto desde la curiosidad y la ignorancia.
-"El mismo. Murió de cáncer. Le pusieron su nombre a la sala de prensa del Nuevo San Mamés".


Vale, entonces sé quién fuiste, José. Qué bonito homenaje te hizo tu club. Sirva este artículo a modo también de modesto reconocimiento a tu persona. Era emocionante oírte cantar un gol del Athletic. Nunca te escuché en directo porque no he vivido en Bilbao, pero en reportajes y recopilaciones radiofónicas y televisivas, incluso en Youtube, más de una vez. Lo sentías de verdad, y aquello a lo que se le pone pasión, suele salir bien. Tu apodo de 'Zorro' lo completo yo con 'del Desierto' porque ahí es donde juega Aduriz. En el 'desierto' de los jugadores 'mayores' que tiran del carro, que son referencias en sus equipos y que deciden partidos. A su edad y en nuestra liga, es un desierto en el que está sólo él.


Una de las frase más populares de Erwin Rommel, el 'Zorro del Desierto' original, rezaba: "En combate cercano, la victoria es del que tiene una bala más en el cargador". Y en nuestro fútbol, Aritz Aduritz es quien tiene siempre esa bala de más. Lo sabe su entrenador, Ernesto Valverde, recién renovado esta misma mañana. Lo saben sus compañeros. Y lo sabe él el primero. Y también la sabia afición de San Mamés, que lo reconoce como a pocos. Y cualquier medio entendido o buen aficionado al fútbol. Y por consiguiente y por descontado, creo y espero, lo sabe Vicente Del Bosque, el seleccionador nacional. De hecho, no me cabe la menor duda después de que anoche declarase: "Si a Aduriz le pide todo el mundo, no vamos a ser los más listos nosotros".





Y es que en la noche de ayer (Athletic 4-1 Deportivo), se produjo el hecho que me animó a escribir este artículo: Aritz Aduriz llegó a los 30 goles en el total de la temporada, convirtiéndose en el cuarto jugador de la historia de nuestra liga que conseguía un hat-trick con 35 años. Los tres primeros fueron Mundo -máximo goleador de la historia del Valencia-, Puskas -uno de los mejores delanteros centro que ha dado el fútbol-, y Di Stéfano, para algunos, el mejor futbolista de todos los tiempos. Y todos ellos lo consiguieron hace más de 50 años, cuando la media goleadora de los partidos era el doble y jugaban cinco delanteros contra dos defensas.


Porque el guipuzcoano no es que esté bien a los 35, es que está mejor que a los 25. Está mejor que nunca. Desde que volvió al Athletic, temporada tras temporada, mejorando sus registros y subiendo su nivel. Si bien hace un par de años esa condición recaía, a mi entender, sobre Radamel Falcao, y en los últimos tiempos ha sido Cristiano Ronaldo el merecedor de tal título honorífico, creo que a día de hoy, el reconocimiento de mejor cabeceador del mundo tiene que ser para Aritz Aduriz.


Jugador con carácter y de sangre caliente, lo hemos visto encararse y 'picarse' con multitud de rivales. Pero nada de pisotones a destiempo, codazos sin balón de por medio o agresiones por la espalda. Siempre de frente. Duro pero noble. Coincidió con Xabi Alonso en sus inicios en el fútbol base en el Antiguoko. Su primer equipo profesional fue el Aurrerá de Vitoria,  con el que disputó 25 partidos y no hizo ni un solo gol. Después pasó 3 años en el filial, el Bilbao Athletic, con 82 partidos y 18 goles, llegando incluso a debutar en Primera. Pero no convenció...lo dejaron ir al Burgos, aún en 2ªB,  en donde hizo 16 goles, lo que le valió para que los ojeadores del Valladolid, de Segunda, se lo llevaran a Pucela, donde acabaría su primera temporada con 14 tantos. A mitad de la segunda, la 2005-2006, hace diez años ya, volvió por primera vez a Bilbao... 



El Athletic luchaba desesperadamente por la permanencia, mientras que las urgencias de los blanquivioletas eran otras, las económicas. Se convirtió en uno de los traspasos más caros de la historia del club de la capital castellana, con 3 millones de euros. 6 goles en medio año ayudaron sobremanera al club de Ibaigane a conseguir la salvación. A la sombra de Llorente, acabó esa segunda etapa con 23 goles en 90 partidos en dos temporadas y media. Fue vendido al Mallorca por 5 millones en contra de la opinión de gran parte de la afición. En sus dos años en la isla fue el máximo goleador del equipo, consiguiendo la salvación en la primera temporada y un puesto en la Europa League en la segunda. Esta vez eran los baleares los que necesitaban vender y por eso lo fichó el Valencia, de Champions en ese momento. Una gran primera mitad de temporada lo llevó a debutar con España. Pero fue relegado al banquillo en la segunda vuelta por Soldado, pese a lo cual acabó la temporada con 14 goles, su récord desde que jugaba en la élite. Al año siguiente, al 'obstáculo' del delantero valenciano se sumó el de Jonas, aunque siguió siendo un suplente importante, aportando goles.







A los 31 años, volvió definitivamente, en lo que algunos creyeron que sería un retiro dorado, al equipo de su vida, que lo firmó por 3 años. Anotó 18 goles en sus dos primeras temporadas y 26 en la tercera, consiguiendo el Trofeo Zarra al máximo goleador nacional y la histórica participación en Champions League. Renovado, empezó esa campaña estrenando el Nuevo San Mamés y la acabó jugando la final de la Copa del Rey. Esta temporada, diez años después de su primera vuelta a casa, la comenzó conquistando la Supercopa de España frente al Barcelona, su primer título como profesional. Además, fue el jugador más destacado, elegido como el mejor de la final merced a su hat trick en el partido de ida que los rojiblancos ganaron por 4-0 y a su gol en el encuentro de vuelta para empatar el de Messi en feudo blaugrana.



Este es un blog de fútbol y no quisiera dedicarle ningún tiempo ni espacio a los politiqueos que tan poco me interesan y tanto me asquean, pero sólo por si sirve mínimamente para sacar a alguien de su error y para el bien y la paz de Aritz, La Selección y el fútbol, voy a dejarlo claro: en la pasada final de Copa del Rey, disputada en el Camp Nou entre Barcelona y Athletic, las cámaras captaron una imagen de nuestro protagonista sonriendo mientras sonaba (y era pitado) el himno. Una desafortunada casualidad que muchos, ya fuera por 'anti vascos' o por 'anti Athletic', aprovecharon para crucificar al delantero donostiarra, quien no perdió el tiempo en aclarar: "En la final de Copa durante el himno encontré a mi familia en la grada y me salió una sonrisa. Esa es la verdad. El que quiera buscar otras cosas que las busque". 



Y yo me pregunto, ¿pero de verdad alguien puede ser tan retorcido como para pensar que Aduriz se estaba riendo de la pitada al himno, sabiendo el escarnio público al que sería sometido por eso? Y yo me respondo, pues sí. Por suerte o por desgracia, para bien y para mal, en este país tenemos de todo. Pero somos muchos más los sensatos, gracias a Dios. Yo te creo, Aritz. Y te quiero en mi selección y en la convocatoria. La mayoría de nosotros te creemos y te queremos. Además, recientemente ha declarado: "Sería un sueño jugar la Eurocopa". A mí, como español y como aficionado número 1 de La Roja - y muy pocos en este país pueden decir que son de La Selección antes que de sus equipos-, con eso me da y me sobra. No necesito medir la 'españolidad' de los convocados, ni hacerles un análisis de sangre, no hay termómetro para eso y cada uno lo siente a su manera. Me vale con su profesionalidad, me satisfacen sus condiciones futbolísticas y me llena su competitividad. Además de su ilusión por estar en el torneo. Otros muchos que saben que tienen plaza asegurada no han manifestado ese entusiasmo. Y a los que no estén convencidos, los convencerá él con su entrega, su juego y sus goles. Estoy seguro.



Con perdón de Aduriz (que no sé si algún día leerá estas líneas), y con el permiso de todos mis lectores, haré una breve referencia a mi trayectoria deportiva, amateur, por supuesto. A los 24 años me rompí el menisco interno y a los 28 los ligamentos cruzados y el menisco externo, ambas lesiones jugando al juego más bonito del mundo. Ese fue mi adiós como futbolista aficionado. Entonces decidí pasarme al running. Y ahora viene el momento en el que explico por qué Aritz Aduriz, al que no tengo el gusto de conocer, y un servidor, nos reímos de todos aquellos que dicen que "a los 30 años ya eres viejo para el deporte". A los 30 no había participado en ninguna carrera, a los 31 acabé mi primera maratón en 3:35, a los 32 mejoré mi tiempo corriéndola en 3:32, y este año, a los 33...ya veremos. Dice el dicho que 'más sabe el Diablo por viejo que por diablo'. Ser viejo lo único que te quita es tiempo de vida. Pero, en lo que al deporte se refiere, todo lo que te da es experiencia en tu disciplina, conocimiento de tu cuerpo y fortaleza mental. En mi caso y en del '20' del Athletic, del que podríamos decir que 'más sabe el Zorro por viejo que por zorro'.


También se decía, en el salvaje y lejano Oeste, que allí imperaba 'la ley del más fuerte'. Curiosidades de la vida, en el norte y en Bilbao, el próximo mes de octubre, tendrá lugar la única maratón nocturna del circuito nacional. Y es posible que yo consiga mi mayor logro deportivo el mismo año y en la misma ciudad en la que Aritz Aduriz, el mejor goleador español del momento y el Zorro del Desierto, ha puesto La Catedral de Europa a sus pies y ha impuesto su ley: la ley del más viejo.





©Miguel Pérez Duque 2016 Todos los derechos reservados.

domingo, 23 de noviembre de 2014

'GOLEO' MESSI

Felicidades, querido lector. Estás de enhorabuena. Da igual que Leo no sea tu ídolo y poco importa que no seas culé. Si me estás leyendo, es porque eres futbolero. Y si eres uno de los auténticos (si no lo eres este no es tu sitio), estarás contento. Porque has vivido un momento histórico de nuestro deporte. Probablemente seas español o residas en España. Pero si no, da igual, porque lo más importante es seguro: eres seguidor de La Liga. Y como tal, has de saber que anoche pudiste presenciar un instante único en los 85 años de historia que tiene esta competición. Una fortuna que seguramente no tuvieron tus tatarabuelos, ni bisabuelos, ni todos sus coetáneos futboleros. Probablemente, tampoco tus abuelos. Posiblemente, ni siquiera tus padres...


Algunos -unos pocos elegidos en este país de fanáticos, a decir verdad-, tenemos la suerte y/o la capacidad de ver el fútbol por encima de nuestros colores. Por eso damos importancia a los logros de los equipos y de los futbolistas independientemente de los escudos y los nombres. Y lo que pasó anoche en el Camp Nou es historia viva de nuestro fútbol. El 22 de noviembre de 2014, será recordado en el imaginario futbolístico como el día en el que Lionel Andrés Messi Cuccittini se convirtió en el máximo goleador de la historia de la liga española. El récord del mítico Telmo Zarra (que da nombre al trofeo de máximo goleador nacional cada temporada), por fin cayó. Su registro estaba en 251. El de Messi, antes del partido, algunos lo situaban en 250 y otros en esos 251, empatado con el histórico ariete vasco. Leo no quiso saber de polémicas. Después de amagar con superar el récord dando cuatro 'palos' en los dos últimos partidos, ayer se tomó la revancha a lo grande, como es él, a su estilo, fiel a su trayectoria, siendo más decisivo cuanto más importante es la cita. Para unos, metió el 250, 251 y 252. Para otros, el 251, 252 y 253. Para unos y para otros, un hat trick de golazos. PARA TODOS, NUEVO RÉCORD.


Se dice que saber de fútbol es saber de jugadores. A mis 32 años y de los considerados '4 grandes', a Di Stéfano, Pelé y Cruyff sólo he podido disfrutarlos en vídeo. Y a Maradona, no llegué a verlo en su plenitud. Algún día publicaré y argumentaré 'mi once de todos los tiempos', sólo de los que he visto jugar en directo, claro. Hasta entonces, una breve reseña de los que más me han marcado y por qué:

Hristo Stoichkov: Mi ídolo de la infancia, por su estilo de juego y sobre todo por su carácter, era el espíritu ganador del Barça de Cruyff, el Dream Team que hizo que me enamorara de este juego.

Romário Da Souza: Probablemente, el mejor definidor de todos los tiempos, letal frente al portero. Nadie ha acertado tanto como él en el mano a mano; si recibía dentro del área, era gol.

Ronaldo Nazario: Seguramente el mejor '9' de la historia. Imparable. A diferencia de la mayoría, no necesitaba estar frente a la portería para marcar. Si controlaba con espacios, ya había peligro.

Zinedine Zidane: Sencillamente, el hombre al que mejor he visto jugar al fútbol. Dominaba todos las facetas del juego ofensivo. Técnicamente perfecto y estéticamente espectacular.

Ronaldinho: Futbolísticamente insuperable y lo mejor que he visto, pero sólo entre 2004 y 2006. Le faltó profesionalidad para seguir siendo el mejor y continuidad para ser uno de los más grandes.

Cristiano Ronaldo: Muy dotado en lo técnico, espectacular en lo físico y ejemplar en lo profesional. El más grande de todos como deportista, una máquina de hacer goles y el mejor en 2008, 2013 y 2014.


Párrafo aparte para Leo Messi. Sin el carisma de Stoichkov, sin la precisión de Romario, sin la potencia de Ronaldo, sin la elegancia de Zidane, sin la habilidad de Ronaldinho y sin la fuerza de Cristiano. Pero el mejor de todos. El mejor en tanto en cuanto nos referimos al más decisivo y al más determinante. Al más influyente en el juego de su equipo. Al que hace ganar más partidos. Con sus goles muchas veces, con sus asistencias en no pocas ocasiones y con su juego siempre. Con su participación constante, con su ayuda en la zona de creación y con su inestimable colaboración en la elaboración. Incluso aquellos días en los que está 'desaparecido', hasta apático, con su nombre. Porque los defensas rivales saben que ese que deambula por el campo se llama Leo Messi, que no se le puede dejar solo ni un segundo y que no se le debe dar ni medio metro, con el consiguiente beneficio para sus compañeros de ataque y por extensión para su equipo...


Debajo de esta imagen irrepetida y probablemente irrepetible, la del único futbolista de la historia que ha conseguido poner de acuerdo a todos los culés sobre quién es el mejor jugador de la historia del club, vamos a desmontar algunos viejos mitos en torno al '10' azulgrana. Porque parece que, efectivamente, "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad". Pero mientras tengamos internet de la que servirnos, existan archivos en los que buscar y haya gente valiente a la que agarrarse, al final la verdad siempre saldrá a la luz:



El primero de los mitos, precisamente, es el de que "le regalan los Balones de Oro". Bien. Vamos a empezar por el principio, 2009. Este año, nuestro protagonista no sólo ganó el 'sextete' (seis títulos, todos los que disputaba ese año), cosa que sólo sus compañeros de ese año han conseguido a lo largo de la historia del fútbol. Además, era la referencia indiscutible y fue decisivo en la conquista de todos los campeonatos. Osea, era el mejor jugador que había en el mejor equipo que existía. Indiscutible, por tanto. En 2011, volvió a ser el mejor de los mejores al ganar la Liga y la Champions, siendo además máximo goleador de esta última y protagonista de esa liga. Nada que objetar, por tanto. Y en 2012, aunque menores, siguió ganando títulos, volvió a ser el máximo artillero de la Copa de Europa, ganó el Pichichi de la liga estableciendo el nuevo récord en 50 goles, y, por si todo esto fuera poco, batió el récord mundial de goles en un año natural, dejándolo en la inalcanzable cifra de 91 entre su club y su selección nacional. Una vez más, incontestable.


Retrocedemos entonces 'al de la polémica', 2010. Este es el único que podría considerarse 'injusto', que nunca inmerecido. Porque MERECIDOS SON TODOS. Ese año, habría sido más justo que el ganador hubiese sido Xavi Hernández. Porque ganó lo mismo que Leo con su equipo y tuvo un papel igualmente protagonista. Pero además, a nivel de selecciones, fue el motor de la España campeona del mundo, mientras que Messi tuvo un mundial mediocre en una Argentina que cayó goleada en cuartos de final. Pero ese es un premio que no le 'regalaron' a Messi, sino que 'perdimos' los españoles. Los votos a los nuestros se dividieron entre un Xavi a todas luces merecedor del galardón y un Andrés Iniesta (como español y como culé pocos lo quieren más que yo), que ni mucho menos era acreedor de tal honor en ese 2010. De hecho, ni siquiera fue uno de sus mejores años; estuvo mucho tiempo lesionado, jugó menos de 30 partidos en la liga y marcó un solo gol en la temporada. Pero la gente sólo recuerda que era una de las figuras del gran Barça de Guardiola, que hizo un buen mundial con España, y sobre todo y por encima de todo, que marcó el gol de los goles, el de la victoria en la final, cuyos flashes acabaron por cegar a medio mundo. Pero no, ese año Iniesta no lo merecía. Aunque Xavi sí. Y de la división de votos entre uno y otro se benefició Messi, que, no obstante, era el mejor jugador del mundo en ese momento sin discusión. Nadie defiende más que yo que El Mundial es lo más grande que hay y que en el año que toque debe primar sobre el resto de competiciones a la hora de premiar al mejor jugador. Aunque siempre será mejor y más sano para el fútbol haberle dado ese premio a Messi por lo individual en 2010 que entregárselo a Cannavaro por lo colectivo en 2006. Y esa es la verdadera historia del único Balón de Oro discutible de Leo Messi...Primer mito desmontado.


"Un jugador que juega durante toda su carrera en el mismo equipo no puede ser considerado como el más grande". ¿Ridículo, verdad? Pues no deben ser pocos los que lo piensan, cuando tantos le critican eso al argentino. Así que nada de citar a Pelé, que no salió del Santos en toda su vida, como el más grande... Segundo mito desmontado.


"Un jugador que no ha ganado un mundial no puede ser considerado como el más grande". Otra tontería. Porque entonces tampoco puede entrar en la consideración de número 1 Di Stéfano, que ni siquiera tuvo la suerte de poder disputar un sólo minuto en un Campeonato del Mundo. Porque también Cruyff, que llevó a Holanda a la final del '74 siendo el mejor jugador del torneo, se quedó sin ganarlo...Tercer mito desmontado.


(Los 'amigos' de Pelé, sacan a relucir sus 3 mundiales, pero obvian que no salió de su continente, ni de su país, ni siquiera de su club. Los nostálgicos de Di Stéfano presumen de sus 5 Copas de Europa, pasando por alto que nunca fue a un mundial. Y los defensores de Maradona aseguran que ganó un mundial 'solo', pero parecen no recordar que en una década en Europa ni se acercó al máximo título continental. A Cruyff muchos menos lo consideran como el más grande, pero en cualquier caso, tampoco fue campeón del mundo. Messi ha sido 3 veces campeón de Europa y una vez subcampeón mundial. 'A los puntos', podríamos decir que es el mejor, empatado curiosamente con el último. Con la sutil diferencia de que 'el holandés volador' se retiró hace más de  30 años, antes de que Leo naciera, quien a sus 27, puede seguir aumentando su palmarés...)


"Un jugador que depende de Xavi e Iniesta no puede ser considerado como el más grande". Claro que no, pero es que nunca ha dependido. Sí que se ha visto beneficiado, por supuesto, por ellos y por jugar en el mejor Barça de la historia, que fue la base de la mejor Selección Española de todos los tiempos. Pero la gran mayoría de sus goles han venido precedidos de acciones individuales. Sobre todo de 'slaloms' entre varios defensas, también de muchos duros o sutiles disparos lejanos, algunas faltas directas y no demasiados penaltis...Y cuando ha tenido que asociarse, lo ha hecho con muchos y muy diversos jugadores: Henry, Eto'o, Alves, Villa o Pedro entre otros, han asistido al '10' blaugrana en infinidad de ocasiones, lo que demuestra su capacidad para combinar con diferentes compañeros. Para muestra un botón, el hat trick de golazos de anoche: el primero, falta directa a la escuadra; el segundo, en combinación con Neymar, y el tercero, en esa clásica jugada suya que arranca desde la derecha, se apoya en un compañero -otra vez el brasileño- que lo espera en la frontal, le devuelve la pared y define con precisión al palo largo. Y el rival era el Sevilla, no cualquiera. Iniesta, lesionado, ni jugó, mientras que Xavi no participó en ninguno de sus goles. Cuarto mito desmontado.


"Un jugador que se ha hormonado no puede ser considerado como el más grande". A estos 'enfermos' no debo dedicarles mucho tiempo ni espacio. Sólo decir que el tratamiento que recibió Messi, tan costoso en lo económico como doloroso en lo físico, y por el que cambió su vida entera a los 13 años (demostrando bastante más valor que Pelé en toda su carrera), le ayudó a solventar un problema de salud y de crecimiento. Pero cualquiera que tenga 'dos dedos de frente' sabe que las hormonas no te hacen jugar mejor al fútbol. Quinto y último ridículo mito desmontado.






Hace ya un tiempo, prácticamente a mitad de su carrera, el mediapunta argentino se convirtió en el máximo goleador de la historia del Fútbol Club Barcelona. Un club que además de ser uno de los más grandes del mundo, es centenario. Concretamente 115 años de existencia, que se dice fácil y pronto. Además, es el segundo máximo goleador de la historia de Argentina, lejos ya de Maradona y cada vez más cerca de Batistuta. La Copa de Europa, competición referente a nivel de clubes de la que recientemente también se convirtió en máximo goleador (empatando a 71 tantos con Raúl y Cristiano), tiene 60 años de historia. Antes de Messi, el equipo blaugrana la había ganado sólo una vez. A día de hoy, después de diez años con el '10' en sus filas, ya son 4. La Albiceleste, Bicampeona del Mundo, llevaba 24 años sin llegar a la final de un mundial. Con el rosarino, no perdió hasta la prórroga de la final un campeonato en el que la primera fase la resolvió ÉL SOLO con 4 goles en 3 partidos, fabricó el gol de Di María con el que se clasificaron para cuartos, empezó la jugada del tanto de Higuaín que dio el pase a semifinales y marcó en esa ronda uno de los penaltis que los llevaron hasta el último partido . Una vez más, datos que no se pueden discutir. Para mí ya es uno de los cinco grandes. Pero creo que cuando acabe su carrera será el más grande. Porque recuerden, 27 añitos...


A colación del súper record conseguido anoche, esto fue lo que primero que a un forofo 'merengue' con carnet de periodista se le ocurrió escribir: "Lo repito hoy: Cristiano enterrará en goles a Messi". Esto no se llama periodismo, se llama fanatismo. Y este tipo no es futbolero, es un simple ultra madridista. Pero para mi desgracia, representa la regla y no la excepción dentro de este periodismo de bufanda que impera en nuestro país. (Por cierto, teniendo en cuenta que Leo aventaja a Ronaldo en 55 goles y que es dos años y medio más joven que él, recojo el guante, acepto la apuesta y respondo: mientras Messi siga en el Barça, Cristiano nunca le superará).


¿Pero saben lo que les digo? Que estamos asistiendo a un momento histórico del juego más bonito que existe y que no me lo pienso perder por estas nimiedades de los colores y los escudos. El fútbol es mucho más que eso y está muy por encima de eso. Y pienso seguir disfrutando de los dos. Porque yo, como culé, pero primero como futbolero y defensor de la justicia, espero que Cristiano Ronaldo sea Balón de Oro de este 2014. Porque ha sido el mejor y se lo merece. Y me parecería bien, porque una diferencia de 4 a 3 es 'más real' que la de 4 a 1 que había hace un par de años. Ahora espero que Messi vuelva a ser el ganador en 2015. De hecho, voy a lanzar desde aquí un órdago: creo que Cristiano se retirará con 3 Balones de Oro y 6 Botas de Oro y Messi se despedirá con 6 y 3 respectivamente, justo al contrario. De esta manera, se retirarían como el mejor goleador de todos los tiempos y el futbolista más grande de la historia, que es lo que serían para mí.


Y cuando me pregunten mis hijos o mis nietos, si algún día los tengo, sobre mis futbolistas favoritos, les diré que Stoichkov fue mi ídolo por el espacio-tiempo en que lo descubrí, 'mi primer amor' futbolístico y eso no cambia. Les contaré que tuve la suerte de ver al 'futbolista perfecto', del que mejor se puede aprender cómo se juega a esto, que se pongan vídeos de Zidane, porque lo hacía todo bien. Y para acabar, les explicaré que mi comprensión del juego evolucionó al tiempo que el juego en sí, que no porque me haya tocado verlos -aunque en parte también-, coincidí en el tiempo con dos futbolistas superlativos: uno, Cristiano Ronaldo, que era un súper atleta, tan fuerte física como mentalmente, que a sus excepcionales cualidades innatas unía un trabajo incansable y una ambición sin límites que lo convertían en el mejor goleador del mundo del momento y -hablando de atacantes-estrella-, el mejor profesional de este deporte que conocí. Su ansia por superarse y por ser el mejor, lo llevaron a conseguirlo durante un par de años, en los que superó a un jugador de fantasía, que marcaba tanto como asistía, que jugaba donde, cuando y como quería, porque rendía de extremo y de interior derecho o izquierdo, de mediapunta o de delantero centro, ganaba partidos 'solo', manejaba el marcador a su antojo, aparecía en todos los grandes momentos, cambió la historia del club de su vida, le devolvió la grandeza a su selección y fue el mejor futbolista que nunca ví. Este último, se llamaba Leo Messi...



©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

lunes, 18 de agosto de 2014

CRISTIANO RONALDO, EL VERDADERO


En los tiempos que corren en el fútbol, parece imposible nombrar a Cristiano Ronaldo sin antes, durante o después mentar a Leo Messi. Vamos, compararlo con él. Así que para que todos los tengan claro y para que a nadie le quede duda, voy a empezar por ahí. En mi opinión, el argentino es el mejor futbolista del mundo, desde hace varios años y 'hasta que él quiera' (aunque lleva algún tiempo en el que parece que 'no quiere'). Otra cosa es que en un año puntual, como sucedió en el pasado 2013 y en este 2014, el portugués pueda tener una mejor actuación global, ser más regular. Por eso fue el último Balón de Oro y creo que debe ser el próximo. Pero quiero decir que, estando a su máximo nivel, el blaugrana es el más grande. Aunque es verdad que ya hace más de un año que el '10' del Barça no lo está y el '7' del Madrid sí. Lo de considerar que Leo está por encima de Cristiano lo explico así de simple: en el apartado individual, ambos son, de lejos, los mejores del mundo. Los más goleadores, los más desequilibrantes, los más decisivos, los más determinantes y los más capaces de echarse a su equipo a la espalda. Cada uno con su estilo, el de Ronaldo más físico y el de Messi más técnico, en eso me parecen igual de espectaculares. Sin embargo, en el plano colectivo 'La Pulga' es sensiblemente superior a 'El Bicho'. Básicamente porque se asocia mejor con sus compañeros, participa en la elaboración y da más asistencias. Y el fútbol es un juego de equipo. 



Por lo tanto, como entrenador preferiría tener al genio rosarino a mis órdenes, porque creo que me haría ganar más partidos. Sin embargo, como jugador, si tuviese que elegir ser uno de los dos, me quedaría con el crack de Madeira. Porque tiene todas las virtudes que yo siempre quise e intenté tener sobre un campo de fútbol. Esa planta, ese físico, esa fuerza, esa velocidad, esa resistencia, ese chut con las dos piernas, ese poderío en el juego aéreo, ese dominio del balón parado, ese oportunismo, esa voracidad y capacidad goleadora, y sobre todo y por encima de todo, esa competitividad, esa entrega y esa pasión por el juego. Porque en lo que es LA PROFESIONALIDAD, con mayúsculas, y en lo que a 'cracks' mundiales se refiere, este deporte tiene un número 1 indiscutible: Cristiano Ronaldo Dos Santos Aveiro. Y por eso me parece que aunque haya otros muchos grandes jugadores habitando el Planeta Fútbol, todos los demás están por detrás de él, a una distancia sideral. Por poner un ejemplo y hacer una comparación con otro de los más grandes, y vaya por delante que como español y barcelonista hay pocos que admiren y quieran tanto a Andrés Iniesta como el que suscribe, ni él ni ningún otro provocan el temor y el respeto que impone el astro portugués entre sus colegas y rivales de profesión. Por algo será. Hay una diferencia mucho mayor entre el 2º mejor del mundo y cualquiera que pueda considerarse el 3º, de la que hay entre los dos primeros. Si Messi no existiese, Cristiano sería el mejor a años luz del segundo.





Cristiano Ronaldo, muy de niño, tuvo que dejar su tierra y su familia, su hogar en la tranquila isla de Madeira, para ir a la lejana capital portuguesa a cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Por el camino, pocas rosas y muchas espinas. La lejanía de los suyos, la adaptación a una nueva ciudad, a los compañeros de la residencia, los estudios, los entrenamientos...y cuando parecía que lo peor había pasado y empezaba a asomar la cabeza en la élite balompédica, se encontró con la muerte de su padre, víctima de una crisis renal a causa del alcohol. Una desgracia que sufrió ya como jugador del Manchester United y con apenas 20 años. Su reacción, lejos de la que hubiese tenido la inmensa mayoría de jóvenes de su edad, fue la de reunirse con el seleccionador de Portugal para comunicarle su decisión de disputar el partido clasificatorio para el Mundial de Alemania 2006, unas horas después. Además, el jugador se juró a sí mismo que nunca bebería alcohol.


Muchos de los que intentan desprestigiarlo hablan de 'Ronaldo el verdadero', aludiendo a su predecesor brasileño. Sin duda uno de los más grandes '9' de todos los tiempos. Tal vez el mejor. Pero es que el portugués no es ese tipo de futbolista que se mueve sólo en el área y sus inmediaciones, sino que es un atacante total capaz de empezar una jugada de contraataque en su campo y rematar el centro en la portería rival. Podríamos decir que el antiguo jugador del Barça era más técnico y mejor definidor mientras que el ex del Manchester es un jugador más polivalente y completo. Aunque son dos jugadores incomparables por época y sobre todo por posición. 



Está claro que ciñéndose a lo futbolístico, al '7' madridista no se le puede ni siquiera cuestionar, así que mucho menos criticar. Este futbolista, en apenas 5 temporadas, se ha convertido en el cuarto máximo goleador de la historia de un club centenario del nivel del Real Madrid, con más goles (254) que partidos (247). Además, fue el que menos encuentros necesitó para llegar al centenar de dianas (92), el que más ha anotado en un año natural (69) y el único que ha conseguido hacer más de 30 goles durante 5 temporadas consecutivas. Eso se llama regularidad, y es una de las partes más importantes de la profesionalidad. Y es el único futbolista de la historia que ha marcado en todos los minutos posibles en un partido de fútbol, del 1 al 90. Esto se llama concentración, y es otra parte muy importante de esta profesión. Máximo goleador de la historia de la Selección Portuguesa (50), pronto será también el que más partidos haya jugado con los lusos, y récord de goles en una edición de La Liga de Campeones (los 17 de la temporada pasada).


2 veces Balón de Oro al mejor jugador del mundo (para eso depende de que Messi no esté a su mejor nivel) y 3 veces Bota de Oro al máximo goleador de las ligas europeas (para esto sólo depende de sí mismo; es el mejor goleador del mundo y nadie tiene tantas armas y recursos para marcar como él). Otros osan decir que 'desaparece' en los partidos grandes. Pero deben haber olvidado que marcó el único gol del Manchester en la final de la Champions de 2008, que es el único futbolista de la historia que ha marcado en seis 'clásicos' consecutivos, que decidió la final de Copa del Rey de 2011 con el gol de la victoria...¿Se puede ser más 'verdadero' que este? ¿Qué jugadores a lo largo de la historia han tenido currículum semejante? ¿A cuántos podríamos poner a su nivel o por encima de él? ¿Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona...Messi y cuántos más? Cuando CR acabe su carrera estará, como mínimo, entre los 10 más grandes de todos los tiempos. Y sus números hablarán por él y me darán la razón a mí. 








Otros muchos críticos de nuestro protagonista hablan de asuntos ajenos al juego, como su carácter, en ocasiones egocéntrico y prepotente, sus reacciones a las provocaciones, sus celebraciones ostentosas, sus continuos cambios de look o sus declaraciones altisonantes. Pero yo no lo juzgo por eso, sino por lo que hace con el balón en los pies, sólo hablo de fútbol. También se le pone en entredicho por su egoísmo en el terreno de juego, aunque no estoy seguro de hasta qué punto eso es un defecto tratándose de un hombre que vive del gol como él. Y luego están los que inventan juegos de palabras con su nombre o apodos, tales como 'Cristiano Penaldo', en relación a la cantidad de goles que mete desde el punto fatídico (a estos les diría que muchos de esos penaltis los provoca él mismo y que también hay que meterlos), 'CR96', refiriéndose al elevado precio de su fichaje (elevado en su momento, a día de hoy lo ha amortizado hasta tal punto que se puede decir que salió barato) o 'CRepescas', burlándose de que tuvo que disputar con Portugal esos dos partidos extra para poder acudir al pasado Mundial de Brasil. Esos deberían recordar que el madeirense juega en una selección que no es de la élite mundial y que al enfrentarse a Suecia, de parecido nivel, marcó el gol de la victoria en el primer envite (1-0), y nada menos que los tres del segundo triunfo en el encuentro de vuelta (2-3). A él no se le puede pedir nada más. 



Y después de exprimirse durante toda la temporada con el Madrid y con Portugal para hacer campeón de Europa y Copa del Rey a los primeros y llevar a La Copa del Mundo a los segundos, además de adornar su palmarés individual con un nuevo Pichichi de la Liga, un nuevo trofeo de máximo goleador de La Champions y una nueva Bota de Oro, tuvo un mal mundial. Porque también es humano. Llegó 'quemado', medio lesionado, con un equipo limitado y estuvo desacertado y desafortunado, incluso con los postes, a los que golpeó con tres balones por uno solo que acabó dentro. Luego, disfrutó de unas merecidas vacaciones y volvió, como el superprofesional que es, a tope. La semana pasada se disputó la final de La Supercopa de Europa entre el Madrid y el Sevilla. El resultado, 2-0. ¿Adivinan quién metió los dos goles? Efectivamente; el MVP del partido, el mismo, el de siempre. No olviden que están leyendo a un culé, pero muy por encima de eso, a un futbolero auténtico. Y al que no le guste Cristiano, no le gusta el fútbol. A mí me encanta el fútbol y por eso me encanta Ronaldo. Ese grandioso futbolista: Cristiano Ronaldo, EL VERDADERO.


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