viernes, 12 de septiembre de 2014

CRÓNICA DE LA JORNADA INTERNACIONAL 1


Las 'crónicas de la jornada' se referirán a lo más destacado que haya pasado la semana anterior en el fútbol, pero no sólo a los resultados ni tampoco a todos los resultados. No puedo ver todos los partidos y por eso tampoco analizarlos uno por uno. Pecaré de poco original, pero hay que ofertar lo que se demanda y vivimos en un país bipolar. Un polo es el Barça y el otro polo es el Madrid. Por suerte para el fútbol y los futboleros de bien, los que amamos al balón por encima de nuestros escudos, la temporada pasada, y después de muchos años, apareció una tercera vía: el Atlético de Madrid. No sólo volvió al lugar que le corresponde por historia, por plantilla y por presupuesto hace un par de temporadas, el 3º, sino que además el año pasado, contra todo pronóstico, se convirtió en el ganador de la competición de la regularidad. Así que con todos los respetos que merece el campeón, este será, junto con Barça y Madrid, el equipo a analizar. Aunque huelga decir que comentaremos cualquier hecho, anécdota o resultado destacado con el que nos sorprenda el fútbol español. Lo haremos, como mandan los cánones, en el orden en el que acabaron la temporada pasada, que además es el alfabético: 1º Atlético, 2º Barcelona y 3º Madrid. (Cuando sea una jornada con partidos de selecciones, analizaremos lo que haya hecho España.)


FRANCIA 1 - ESPAÑA O: Cuando venimos de ser eliminados, casi sonrojados, en la primera fase de un mundial al que acudimos como vigentes campeones, no se puede decir que perder por la mínima en el campo de una selección que ha jugado dos de las últimas cinco finales del campeonato del mundo, ganando entre medio una Eurocopa, sea un fracaso. Y sobre todo si pensamos en el historial y en el potencial que tiene el equipo francés. Pero de la misma manera, también podemos decir que a este conjunto hace apenas dos años lo apeamos de las semifinales de la Eurocopa con rotundidad, que ellos tampoco hicieron un brillante papel en Brasil, y que ni hombre por hombre ni en equipo son mejores que España, así que no tenemos que conformarnos con dar la cara y caer dignamente. Se trata de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Yo siempre soy optimista, pero con esta, nuestra selección, también tengo que ser exigente. Así que no me vale ese 1-0 en contra. Por más que fuese un amistoso, que jugásemos fuera de casa, que el rival haya sido Francia, que estemos en plena reconstrucción...nada. A La Roja le doy un aprobado raspado en este partido, porque la derrota tiene muchos atenuantes. Pero este es un equipo al que, por haber sido en la historia reciente de matrícula de honor o como mínimo de sobresaliente, no se le puede pedir menos de un notable. Y sobre todo por su potencial real y actual, y, según se adivina por los resultados de las categorías inferiores, también futuro. Fue un partido de muchas pruebas, duro en lo físico, pues los jugadores están empezando la temporada y no han acabado de coger la forma, y en lo psicológico, por la losa que pesaba sobre la mayoría de ellos, con el nombre de 'Brasil' y fecha de julio de 2014. España no jugó mal y no sufrió en exceso, presentó batalla y, dadas las circunstancias, 'cumplió'. Pero por más que nuestra filosofía sea la de tocar y el elaborar, -y eso no debe cambiar, porque tenemos los mejores jugadores del mundo para tal tarea y dicho concepto, no en vano ganaron 2 Eurocopas y 1 Mundial-, lo que no se puede permitir es que una selección 'top' agote los 90 minutos de un partido sin un sólo disparo a puerta, al menos entre los tres palos. Tengas el 60 o el 90 % de la posesión, hay una verdad palmaria en esto del fútbol: el que no chuta no marca. Los centrocampistas no se decidían, y el único delantero puro, Diego Costa, no parece terminar de entenderse con los 'jugones'. En este y otros aspectos a mejorar estoy seguro de que ya trabaja Del Bosque, al que si muchos no bendijeron cuando sólo cosechaba éxitos, tampoco deben crucificar después de un fracaso. Si yo hubiese sido él, lo habría dejado, sin ninguna duda. Pero si la Federación cree en el míster, y lo que es más importante, él confía en sí mismo y en su capacidad de sacarlo adelante, yo no soy nadie para dudar. Ánimo, suerte y todos a una. 


ESPAÑA 5 - MACEDONIA 1: El guión del partido se presentaba inmejorable: primero de la fase de clasificación, en casa y contra un rival de los  más endebles posibles. Era el escenario perfecto para conseguir una victoria contundente, en goles y en juego, que disipara algunas dudas, recuperara sensaciones, mejorara autoestimas, ilusionara y motivara, a jugadores y a espectadores. Y así fue. Si en el encuentro anterior, De Gea había debutado como titular no pudiendo hacer nada en el gol, en este, la portería volvió a tener a su ocupante natural, Iker Casillas, que en la primera parte resolvió un mano a mano paradójicamente con el pie, 'la de Robben', y cuando ya agonizaba el partido sacó una mano prodigiosa salvando un nuevo gol. Yo siempre confié en que volvería, tal vez estas acciones fueron una señal. Y es que la cosa tuvo poca historia, pues en apenas un cuarto de hora, La Selección había dejado el partido visto para sentencia con los goles de Ramos -al transformar magistralmente un penalti 'a lo Panenka' provocado por 'el mago de Arguineguín'- y con un segundo tanto de oportunista de Paco Alcácer, que se estrenaba nada menos que en el día de su debut y en su tierra, tras remachar una preciosa combinación entre Fábregas y Juanfran. Luego una torpeza cometida por el propio defensor alicantino en su área, dio como resultado un penalti con el que los macedonios acortaron distancias. Pero sólo en el marcador, que por otra parte nunca corrió peligro. Entre el juego de unos y el de otros mediaba un abismo. Y la primera parte acabó con el tercero de los nuestros al conectar Busquets un zapatazo desde fuera del área que, tras tocar con algo de fortuna en un defensor rival, acabaría por convertirse en su primer gol como internacional, ya le tocaba. La segunda parte empezó como acabó la primera, con Macedonia bailando al son que tocaba España. Y habría estado bueno que no hubiese sido así. Pero también es verdad que el resultado podría haber sido más corto y el juego peor. El mediapunta del Manchester City, el '21' de La Roja, que sólo es superado por Andrés Iniesta en cuanto a talento puro entre los jugadores naturales de este país, se lució. En su entorchado internacional número 85, fue, de largo, el mejor. Protagonizó casi todas las jugadas de ataque de España, pasaron por el todos los balones, provocó el primer gol, dio un recital de asistencias y de conducción, marcó el cuarto y regaló el quinto a su paisano culé, al nuevo '7' de España. Como canario y fan número 1 de La Roja, pocas cosas me excitan tanto en el mundo del fútbol como ver un partido de La Selección Española de Fútbol manejado por David Silva (se puede decir ya alto y claro: el mejor futbolista canario de todos los tiempos) y rematado por Pedro Rodríguez. En el encuentro anterior, debutaron Mikel San José y Raúl García. En este, además del mencionado debutante goleador Paco Alcácer, lo hizo Munir, joven promesa del Barcelona que fue llamado para sustituir al lesionado Diego Costa, parece que más por motivos burocráticos que futbolísticos, pues no ha tenido tiempo material de argumentarlos.


A DESTACAR: Si Gales acaba jugando esta Eurocopa, los méritos se los repartirán al 50% entre Platini y Bale. El primero, amplió nada menos que en 8 equipos los participantes de la fase final. El segundo, le dio una sufrida victoria ante Andorra con un doblete en este primer partido clasificatorio, y parece estar a años luz de sus compatriotas en lo que a nivel de juego se refiere. Pocas veces una selección dependió tanto de un futbolista. Holanda, subcampeona del mundo hace 4 años y tercera hace un par de meses, sucumbió en Praga ante la República Checa. Esto acaba de empezar, pero parece que la sombra de Van Gaal es alargada. Turquía cayó nada menos que por 3 goles a 0 y nada más que en Islandia. Poco queda de aquella grandiosa selección que consiguió el tercer puesto del mundo en Japón y Corea 2002 en lo que fue la mayor gesta y gloria del fútbol otomano en toda su historia. Tienen tiempo de recomponerse, ellos y todos los que han empezado mal. Queda mucho para la Euro 2016 y el fútbol siempre te da una revancha...

viernes, 5 de septiembre de 2014

XABI, EL BUENO


En este fútbol tan bipolar que seguimos, en este país tan plural que habitamos y en esta sociedad tan cainita que conformamos, las comparaciones, que muchas veces son odiosas, otras tantas son necesarias. Pero el aficionado español medio tiende a olvidar lo primero y a ponderar lo segundo. Y lo que es peor, lo hace con falta de conocimiento, con falta de criterio y con falta de respeto. Sólo así se explican, por ejemplarizar con los mayores ejemplos, -valga la redundancia-, las críticas tan desproporcionadas, los comentarios tan injustos y las burlas tan inexplicables que sufren los dos mayores iconos de nuestra liga, Messi y Cristiano Ronaldo, que no en vano son, ya antes de su retirada, dos de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Importante e imprescindible es señalar que estas blasfemias provienen de los más fanáticos seguidores de un lado y de otro, de la banda blaugrana y del bando blanco. Y por lo tanto carecen de objetividad, y por consiguiente, de valor. No obstante, cabe contarlo y no ocultarlo, porque están ahí, existen. Y son muchos, me atrevería a decir que mayoría, los que en España ven el fútbol 'codificado', ya sea blanca o blaugrana la venda que distorsiona su visión. Internet es un arma de doble filo, y en lo que a 'lo mío' se refiere, al mismo tiempo una bendición, porque me da la oportunidad de practicar mi pasión antes de que consiga convertirla en mi profesión, y una pesadilla, por todo lo que tengo que leer en los foros, que son el refugio del cobarde, el hogar del desocupado y el escudo del inculto. Todo se compara: la estrella culé con la figura merengue, el presupuesto del Madrid con el disponible del Barça, los frutos de La Masía con los productos de 'La Fábrica', la sala de trofeos del Bernabéu con las vitrinas del Camp Nou...y así, hasta el nivel de eficiencia de las señoras de la limpieza de cada estadio.


Y como no podría ser de otra manera, a mí, que no me cansaré de escribir que soy culé pero tampoco de demostrar (me/les) que por encima de eso soy futbolero, hoy me toca, una vez más, defender a un (ex) madridista. Efectivamente, esta vez hablamos de Xabier Alonso Olano. Vamos a explicarles algo a los que comparan odiosa, innecesaria e injustamente a Xavi Hernández con Xabi Alonso. Y antes de empezar a hablar de fútbol, una lección básica de ortografía: XaVi es el catalán y XaBi es el vasco. Por lo tanto, a la hora de escribir sus nombres no hace falta ninguna aclaración (estúpida) entre paréntesis. Incluso hablando, Xavi (en catalán) y Xabi (en euskera) tienen pronunciaciones diferentes, aunque esto es algo que no todo el mundo tiene por qué saber...


Pero vamos al grano. Dejando claro que considero a Xavi el mejor futbolista español de todos los tiempos, y que por lo tanto y aún a sabiendas de que son jugadores diferentes, me gusta más el catalán, les lanzo unas cuantas preguntas a los que, en vez de expresarlo así, escriben lo de 'Xavi (el bueno)' en un intento de desprestigiar al fenomenal futbolista del Bayern de Munich:
¿No es verdad que Xabi es infinitamente superior a Xavi en el apartado defensivo del juego? ¿No es evidente que el vasco supera al catalán en lo que al juego aéreo se refiere? ¿No es indiscutible que el más alto también es más fuerte y resistente que el más bajo, que por no ser primordiales no dejan de ser virtudes importantes en este deporte? ¿No tenemos todos claro que el disparo del tolosarra es mejor que el del tarraconense? ¿No es cierto que el ex madridista tiene mejor 'pierna mala' que el blaugrana? ¿No estamos de acuerdo en que el canterano realista tiene más capacidad para el pase en largo que el culé? Y si todo esto es así, ¿cómo es posible que haya quien hable de 'Xavi el bueno' como si Xabi fuera malo? ¿Por qué esa necesidad de criticar a uno para elogiar al otro?





Como anécdota, y aunque no es algo que pueda asegurar, Alonso debe ser el único futbolista de la historia que ha sido capaz de marcar un gol con cada pierna desde su propio campo. Al menos, el único al que yo he visto, esto sí es 100%. Si yo digo que Xabi es uno de mis centrocampistas favoritos de siempre, es UNA OPINIÓN basada en MIS GUSTOS. Pero si digo que es uno de los mejores centrocampistas de la historia, es UNA INFORMACIÓN fundamentada en SUS DATOS. Disputó 3 Mundiales y 3 Eurocopas, fue 114 veces internacional, en las que marcó 16 goles, bicampeón de Europa y campeón del Mundo, siempre siendo uno de los importantes, pieza básica, lideró a la mejor Real Sociedad de los últimos 30 años, fue el motor del Liverpool que ganó la Champions 21 años después y también era el timón del 'Madrid de los récords' que le ganó la liga al intratable Barça de Guardiola en el año 2012. Para rematar, condujo al Real a la consecución de la ansiada 'Décima'. Con la pequeña excepción de la Euro 2008 (donde estaba a la sombra de un inconmensurable Marcos Senna), siempre fue titular, en todos sus equipos y para todos sus entrenadores. Algo 'de esto' sabrían todos ellos y por algo sería. Y ahora no va a 'retirarse' a una liga menor. Ni a una exótica a 'amasar' dinero. Por si todo esto fuera poco, va a poner el broche de oro a su espectacular carrera en el gigante alemán, el Bayern de Munich pentacampeón de Europa. 




Entre las muchas cualidades que se le pueden exigir a un profesional para considerarlo un gran futbolista, encontramos:

Madurez, como la que tuvo para liderar a la Real Sociedad con tan sólo 21 años en una temporada en la que a punto estuvo de ganar la liga (2002-2003).

Valentía, para dejar su tierra y el equipo de su vida y emigrar al extranjero, un año después, en busca de su progreso en Liverpool. O para dejar Anfield a los cinco años, donde era un ídolo, rumbo al Bernabéu, tal vez el estadio más exigente del mundo, a empezar de cero.

Capacidad de adaptación, necesaria en Inglaterra por ser un nuevo país, una nueva ciudad, un nuevo idioma, unos nuevos compañeros, un nuevo entrenador...Un par de meses después de su llegada y antes de hacerse indiscutible, entró tras el descanso de un partido que los suyos perdían por 2-0 en campo del Fulham. Los 'reds' acabaron ganando 2-4, gol de falta incluido de nuestro protagonista. La semana pasada debutó con el Bayern, un par de días después de aterrizar en Alemania y aunque su equipo no pasó del empate a 0, él fue uno de los mejores del partido.

Resiliencia, de la que hizo gala en su primera temporada en tierras inglesas, cuando estuvo tres meses de baja después de romperse el tobillo. Volvió a tiempo para llevar a su equipo hasta la final de la Liga de Campeones y ganarla.

Liderazgo, que exhibió cuando tiró el penalti de la remontada contra el Milan en esa final. Dida lo rechazó, pero a la segunda Xabi no falló para iniciar una de las mayores gestas de la historia del fútbol. También lo ha demostrado durante todos estos años en el Madrid, hasta el punto de que muchas veces daba la sensación de que era el único capaz de llevar el peso del equipo. Cuando él no estaba, se decía que los blancos 'no jugaban a nada'. Y también en La Selección, de la que fue arte y parte durante nuestra época más gloriosa, especialmente en el Mundial 2010 y en la Eurocopa 2012, donde fue uno de los titulares intocables.

Profesionalidad, que ha demostrado durante toda su carrera. No se le ha conocido ningún comportamiento irregular dentro ni fuera de los terrenos de juego. Siempre lo ha dado todo en cada partido. Correcto y elegante. En el tercer encuentro de la primera fase de la Eurocopa 2008, en la que era un habitual del banquillo aunque también uno de los primeros cambios, fue titular, con España ya clasificada. Lejos de relajarse o desmotivarse, guió al equipo hacia la victoria ante Grecia (2-1, Güiza y De La Red), y fue nombrado MVP del partido. 

Sacrificio, pocas veces un jugador combinó tanto esfuerzo con tanta clase. Además de encargarse de la elaboración del juego del equipo y contribuir en ataque, es una garantía de colocación, de los mejores haciendo coberturas y va al choque como el que más.

Polivalencia, no referida a la capacidad de jugar en varias posiciones, que no la tiene, sino al valer tanto para atacar como para defender. A sus virtudes en la destrucción y construcción de juego ya citadas, hay que sumarle una importante contribución en el juego aéreo, defendiendo córners y faltas, y una destacable aportación en el apartado goleador, no obstante hasta su reciente retirada de La Roja fue el segundo máximo anotador de la 'era Del Bosque'.






Ironías del fútbol, el destino quiso que el primer partido que el '14' se 'perdiese' después de dejar el Madrid fuera precisamente contra 'su' Real Sociedad y en 'su' San Sebastián. Como si de un agradecimiento se tratase, pareció que el equipo blanco quisiera empezar a 'devolverle', con esos 3 puntos, lo que había 'sacado' de Anoeta teniendo todos estos años al tolosarra a su servicio. Porque allí lo formaron, pero fue en Liverpool y en Madrid donde más lo disfrutaron. Y la salida de balón, los cambios de juego, las ayudas en defensa, las coberturas y esa mano impagable que echaba en el juego aéreo, todo lo que aportaba el vasco, fue lo que echó en falta el Madrid y por lo que acabó 'regalando' ese partido...


Mi experiencia me dice que un jugador como el donostiarra sale cada 20 años, pues esos son, más o menos, los que llevo siguiendo el fútbol, y todavía no he visto ninguno igual. Así que ahora que enfila la recta final de su carrera y empieza una retirada parcial poniendo fin a su trayectoria con La Roja tras la disputa del mundial, calculo que el próximo Xabi Alonso de este país es ahora mismo tan sólo una idea en la mente de su padre o un embrión en el vientre de su madre. Por cierto, ahora que lo pienso, esta mañana un gran amigo al que me une una pasión desmedida por este juego me dio la feliz noticia de que va a ser 'papá'. Si es niño y le gusta el fútbol, si sigue los consejos de su padre, si hereda su coraje y la educación de su madre, y la voluntad, la capacidad de sacrificio y la claridad de ideas de ambos, tal vez, dentro de otros 20 años, él sea el nuevo Xabi Alonso.


Así que cuando estén en una tertulia futbolera, ya sea entre amigos (los que son aficionados) o entre compañeros (los que son profesionales), y se hable de los más grandes futbolistas españoles de todos los tiempos, quiero que me sumen a los que creen que el catalán Xavi es el mejor. Pero de la misma manera, les pido que no se olviden de incluirme entre los que piensan y dicen, porque saben, que este pedazo de pelotero, el vasco, es Xabi, el bueno.


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

lunes, 1 de septiembre de 2014

CRÓNICA DE LA JORNADA 2


Las 'crónicas de la jornada' se referirán a lo más destacado que haya pasado la semana anterior en el fútbol, pero no sólo a los resultados ni tampoco a todos los resultados. No puedo ver todos los partidos y por eso tampoco analizarlos uno por uno. Pecaré de poco original, pero hay que ofertar lo que se demanda y vivimos en un país bipolar. Un polo es el Barça y el otro polo es el Madrid. Por suerte para el fútbol y los futboleros de bien, los que amamos al balón por encima de nuestros escudos, la temporada pasada, y después de muchos años, apareció una tercera vía: el Atlético de Madrid. No sólo volvió al lugar que le corresponde por historia, por plantilla y por presupuesto hace un par de temporadas, el 3º, sino que además el año pasado, contra todo pronóstico, se convirtió en el ganador de la competición de la regularidad. Así que con todos los respetos que merece el campeón, este será, junto con Barça y Madrid, el equipo a analizar. Aunque huelga decir que comentaremos cualquier hecho, anécdota o resultado destacado con el que nos sorprenda el fútbol español. Lo haremos, como mandan los cánones, en el orden en el que acabaron la temporada pasada, que además es el alfabético: 1º Atlético, 2º Barcelona y 3º Madrid.


ATLÉTICO: En El Calderón se vio un partido de los que, si se piensa bien, es más común de lo que parece. El grande, jugando de local, vence al pequeño, con la ley del mínimo esfuerzo. El equipo del Cholo Simeone no se ha caracterizado nunca por hacer un fútbol excelso ni por monopolizar la posesión del balón. Ni siquiera por mandar en el encuentro. No le hace falta. Entrenadores, sistemas de juego, tácticas, estrategias y jugadores, hay muchos de todos los tipos. Igual que visiones del juego u opiniones futbolísticas. Lo que no hay son muchos equipos en los que exista una comunión como la que tiene este. Un técnico que tenga las ideas tan claras, unos jugadores que las interpreten tan fielmente en el campo y una afición que se sienta tan identificada. Y eso es lo que hace falta. Todas las ideas son válidas, siempre que estén dentro de la legalidad, y de eso se encargan los árbitros. No hay un sistema mejor que otro ni un entrenador perfecto ni un equipo que gane siempre. Todo es cuestión de adaptarse a lo que se tiene para luchar y a lo que tiene ese contra el que se va a luchar. De conocer fortalezas y debilidades propias y del rival. Porque se dice que 'en el amor y en la guerra, todo vale'. Y el fútbol tiene mucho de amor y algo de guerra. Este es un equipo que se basa en el orden y en la fortaleza defensiva, en el esfuerzo físico y en la solidaridad de sus jugadores, especialmente en el centro del campo y en la contundencia y la eficacia en ataque. Defender muy bien, contraatacar mucho y aprovechar lo poco que se ataca. Y cuando hay dificultades, explotar la estrategia. El sábado, Miranda adelantó a los suyos con un gol calcado al de la final de Copa contra el Madrid adelantándose a la defensa y rematando al primer palo un balón puesto por el guante de Koke. Y luego Mandzucik apuntilló al Eibar al cabecear una falta lateral dulcemente servida por Gabi. Después, Abraham recortó distancias con el que hasta ahora probablemente sea el gol de la liga, un derechazo a la escuadra más lejana tras una gran combinación en ataque de los vascos con dejada final de tacón por parte de Arruabarrena. El resultado (2-1) y los goles fueron una metáfora de lo que fue el partido y de lo que son los dos equipos: los visitantes son un equipo alegre y atrevido, de ahí el golazo que metieron, aunque novato en la categoría, de ahí los dos que encajaron. Los locales, que muchas veces no juegan bien, muchas veces ganan, y más en casa. Y sobre todo, SIEMPRE compiten.


BARCELONA: En Vila-real se vio un partido entretenidísimo, como nos tienen acostumbrados últimamente y como no podía ser de otra manera entre dos equipos que comparten idea futbolística: la de mandar en el campo, la de ser protagonistas del partido y la de tocar y tocar hasta cansar al rival. Y cuando esto se da, o bien gana el que tiene más eficacia o bien el que tiene más suerte. Ayer el Barça acaparó ambos papeles. Por descontado que ganó con justicia, pues dominó el encuentro y tuvo alguna ocasión más que el Villarreal. Pero viendo cómo se dio el encuentro, no hubiese sido injusto un empate ni descabellado pensar en una victoria 'amarilla'. Un par de palos por cada lado, alguna parada destacable en cada portería y multitud de combinaciones y jugadas de ataque por parte de los dos equipos. En jugada individual y colectiva, por dentro y por fuera, con remates cercanos y con disparos lejanos. Un espectáculo. Puro fútbol. Casualidad o causalidad, Xavi entró a falta de 15 minutos para el final con empate a 0 y el equipo acabó ganando. Muy reseñable el partido de Messi, que confirma que está de vuelta. Esas ganas y ese ansia de balón del que hablamos la semana pasada, esa ilusión recuperada de la que no teníamos noticias desde haccía un par de años...es una gran noticia para el fútbol. Y podemos darlo por hecho después de demostrarlo contra un equipo como el Villarreal y en un campo como El Madrigal. Suya fue la jugada que decidió el encuentro: presionó hasta robar un balón en la frontal que acabó recibiendo de vuelta en el área de castigo para irse de su defensor y lanzar un centro-chut sin mucho ángulo, cuyo rechace acabó empujando el debutante Sandro para convertirlo en el gol de la victoria  (0-1). Otra vez el míster se atrevió a darle minutos a un canterano, pero no los de la basura, sino los de verdad, y otra vez este le respondió. La jornada pasada fue el madrileño Munir y ayer lo hizo el canario. Siempre hace falta algo de suerte para todo. Pero lo que es imprescindible es LA FE. Y a la cantera se le tiene. Por eso ellos responden cuando los llama Luis Enrique, el mejor fichaje blaugrana de esta temporada.


MADRID: Qué grande es el fútbol. Eso es lo que a uno se le viene a la cabeza si le cuentan que el Real Madrid acabó perdiendo por 4 a 2 un partido que a los 10 minutos ya había encarrilado con dos golazos de Ramos y Bale y que apuntaba a goleada. Y más si lo ve...El Madrid de este año ha tenido tres grandes bajas y tres grandes altas. Se podría interpretar que han sido tres 'hombre por hombre' si lo vemos como un Keylor por Diego, James por Di Maria y Kroos por Alonso. Aquí cada uno tendrá una opinión sobre si es mejor el que se fue o el que vino. Pero de lo que no cabe duda es de que la baja que más daño hace a los blancos es la última. Navas es el suplente de Iker y parecía que López también lo iba a ser esta temporada en caso de quedarse. James no juega en la misma posición que Di María, pero en cualquier caso el argentino no tenía asegurado un puesto en el once y, veremos cuando vuelva Cristiano y estén todos, tampoco parece que el colombiano vaya a ser intocable. Sin embargo, el mediocentro vasco es insustitutible. Tanto que el otro día Ancelotti reconocía apenado: "Habíamos traído a Kroos para mejorar. Iba a ponerlo junto a Xabi". Claro. Cualquiera de los dos porteros con los que se quedó el Madrid son de garantías. Así que no es un drama la marcha del actual meta del Milan. En ataque tiene gente de sobra, más con la recentísima llegada de Chicharito como alternativa a Benzema y la próxima recuperación de Jesé. Y por el precio que se vendió al habilidoso extremo argentino, no me parece que se pueda hablar de una mala operación. Pero no ocurre lo mismo en el medio campo. Illara no ha demostrado estar al nivel de un titular del Madrid, el rendimiento de Khedira es una incógnita tras su larga lesión (por más que hiciera un gran mundial) y su negativa a renovar, Modric es un jugador tan sensacional como poco posicional, y el alemán, fichaje estrella, no siempre podrá dar abasto a todo. Alonso era el futbolista total. Daba salida al balón, cambiaba el juego, ayudaba en defensa, hacía coberturas y echaba una mano en el juego aéreo. Todo lo que aportaba el vasco le faltó al Madrid anoche en San Sebastián. Bien es cierto que pudo irse al descanso con 1-3 y que pudo merecer la victoria o como mínimo el empate. Pero cuando te quitan al timón del equipo, al que daba equilibrio al centro del campo y ponía la serenidad necesaria para gestionar un 0-2, y además no puedes contar con tu as de bastos (Ronaldo), el ideal para la heroica y la remontada, te puede pasar lo que pasó ayer. El equipo se relaja, encaja un gol, y otro, y se va al descanso empatando un partido que tenía pinta de victoria fácil. El empuje de la afición donostiarra, la fe y el entusiasmo de los vascos y por qué no decirlo, la suerte de los locales y la mala suerte de los visitantes en los momentos puntuales, hicieron el resto. Iñigo en un córner, Zurutuza con un doblete en su día de gloria y la estrella realista Carlos Vela, tras otro saque de esquina, pusieron el 4-2. Ancelotti tiene mucho trabajo por hacer...


A DESTACAR: En esta liga, muy especialmente en lo que a la salvación se refiere, cada punto vale oro. Por eso todos los equipos de la parte baja de la tabla deben estar muy metidos hasta que pite el árbitro. La igualdad reina en la parte de baja de la tabla, y los puntos que consiguieron el Deportivo, con su empate contra el Rayo en el minuto 94 (2-2) y el Elche, que en el '91 puso las tablas en un partido que le tenía ganado el Granada (1-1), pueden ser decisivos a final de temporada. La temporada pasada se decidió el campeón en la última jornada y por golaverage. ¿Por qué no podría a pasar lo mismo con el descenso?

viernes, 29 de agosto de 2014

LA CATEDRAL DE EUROPA


El nuevo estadio del Athletic Club de Bilbao, San Mamés Barria, está de enhorabuena. Fue inaugurado hace casi un año, en fase de construcción. Y a lo largo de la pasada temporada 2013/2014 y al tiempo que se iba acabando de levantar este templo del fútbol mundial, se empezaba a cimentar un equipo que le iba a devolver la gloria, muchos años después, a un club que se la trabaja como pocos. El 5 de mayo, el conjunto bilbaíno escapaba del purgatorio que ocupan la mitad de los equipos de la liga, los que están en tierra de nadie, sellando su clasificación para la ronda previa de La Champions League 2014/2015. Con una rotunda victoria por 0 a 3 en Vallecas, finalizaba la campaña a las puertas del cielo. 


Y para que el Dios del fútbol se las abriera, necesitaba la bendición de otros dos santos: San Paolo, capo de Napoli y San Mamés, lehendakari de Bilbao. El primero, residente en una nube napolitana, los citó el pasado viernes para que, sobre suelo italiano, empezaran a confesarse. El segundo, que mora en una estrella bilbaína, los mandó a cumplir penitencia anteayer en la capital vizcaína, antes de decidir cuál de los dos merecía ser beatificado. En el enfrentamiento de ida, los rojiblancos pegaron primero -que ya se sabe que es pegar dos veces- por medio del Bart Simpson del fútbol español, Iker Muniaín. Los celestes respondieron después por parte del eterno castigador de los vascos, Gonzalo 'El Pipa' Higuaín (9 goles en 11 partidos). Se había acabado la primera batalla, pero faltaba el segundo asalto. Sin embargo, el Athletic partía con una ventaja, la de haber marcado en campo contrario (1-1). O mejor dicho, con dos, porque la otra estaba repartida entre las más de 50.000 gargantas que llenaban La Nueva Catedral para la vuelta. 


Por eso, después de una primera parte en la que el marcador no se movió, el Nápoles salió tras el descanso con tantas urgencias, las que le llevaron a inaugurar el electrónico en el minuto 3. Y por eso, Hamsik se volvió tan loco en la celebración. Seguían 'perdiendo', pero por menos. En ese momento, las matemáticas decían que los italianos cobraban ventaja en la eliminatoria y que estaban clasificados. Pero el fútbol, gracias a Dios, no es matemático, ni físico ni químico. Todavía había una desventaja que tenían que (intentar) salvar los de Benítez. Lo sabían los del sur de Italia y lo sabían los del norte de España. Estos contaban con una baraja de ases en la manga, los que ocupaban cada una de las localidades rojas y blancas de su coliseo, quienes harían de ese miércoles de la Semana (más) Grande de las fiestas la fiesta más grande de la semana. Porque así de mágico es ese estadio. A los visitantes, una vez más y como siempre, no les permitieron venirse arriba. A los locales, esta vez más que nunca, los obligaron a salir de abajo. Y así, con la suerte que sólo encuentran los que la buscan con fe, Aritz Aduritz puso por delante a los de Valverde robando un balón imposible entre el último defensa y el portero. Era su segundo tanto de la noche. Antes, había empatado el partido y la eliminatoria. Después, Ibai Gómez daba la puntilla con el 3 a 1 definitivo. Y el Athletic, a La Champions. 





El único club del mundo con una filosofía diferente al resto: sólo juega con los de la tierra. Y otra singularidad: monopoliza su ciudad. Si eres de Barcelona, probablemente seas del Barça, pero tal vez del Espanyol. Madrid se divide entre Real y Atlético. Los canarios tenemos al Tenerife y a Las Palmas, aunque un gran porcentaje de los que somos de las islas no capitalinas repartimos nuestros afectos entre los tres grandes de La Liga. Y así pasa con el resto de ciudades y regiones del territorio nacional. Pero en Vizcaya, no. Si naces en Bilbao, eres del Athletic. Así de simple. Desde pequeñito te hacen socio, te enfundan la rojiblanca y te llevan a San Mamés. Y de la mano de tu aita, vas a ver cómo once tíos que pueden ser vecinos tuyos, y que como mínimo son paisanos norteños, se dejan la piel por un escudo que impone como pocos: el del único club no multimillonario que ha jugado siempre en Primera División. El segundo que más Copas y el cuarto que más Ligas tiene. Un grande. La liturgia se repite cada 15 días. Puede que con la familia, o puede que, ya mayorcito, con los colegas tras unas rondas de pintxos y kalimotxos. Pero con el mismo espíritu; ir a La Catedral con los colores de los bilbaínos, cantar el himno a pleno plumón mientras lucen su bufanda y su bandera y dejarse la garganta y hasta el último aliento para ayudar a su equipo a que siga haciendo de ese estadio un fortín inexpugnable, el único del fútbol español con la inigualable atmósfera del inglés. Y así se consigue, 16 años después, clasificarse para la competición de clubes más grande que existe, La Liga de Campeones.


Nunca podré olvidar mi primera (y última) vez en La Catedral, la vieja. Me siento muy afortunado de haber vivido ese pedazo de historia del fútbol antes de que pasase a ser sólo un gran recuerdo. Fue el 4 de mayo de 2008, en un Athletic 1 Mallorca 2. Llorente marcó para los vascos y Güiza hizo los dos de los baleares. Estos datos los he tenido que buscar en la red. Sabía que habían perdido los locales, pero no recordaba el resultado exacto ni los goleadores concretos. Sólo que el jerezano había 'mojado', pues ese fue el año en el que se consagró en La Eurocopa, previa consecución del trofeo Pichichi. Pero lo que sí recuerdo nítidamente es el ambiente del antes, el durante y el después del partido. Primero, el espectáculo del himno cantado en euskera, del que no entendía nada, pero me encantó cómo sonaba, al tiempo que la hinchada ondeaba sus ikurriñas y agitaba sus bufandas rojiblancas; acto seguido, el recibimiento a Carlos Gurpegui, que volvía tras su larga sanción; y por último, la animación que se vivió durante toda la noche. Creo que de ninguna afición y en ningún estadio, nunca, sentí tanta envida sana en un campo de fútbol. Te daban ganas de ser de allí...


Hace poco leía una entrevista a Julen Guerrero, leyenda viviente del Athletic, icono de La Selección en los '90 y merecedor como ninguno del apodo de 'Rey León', en la que el antiguo mediapunta declaraba acerca del nuevo estadio: "Si lo hubiésemos hecho para 200.000, también lo llenaríamos". Y yo lo creo. Porque en el botxo son así. Todo a lo grande...


Ahora tengo la ilusión de ir a verlo in situ. Una vez acabada, la casa de 'Los Leones' ha sido cataloga por la UEFA como estadio 5 estrellas. Este es más grande y más bonito, pero conserva la magia del antiguo San Mamés porque...



¿Alguien puede ver estas imágenes y no emocionarse mínimamente? ¿No alegrarse algo por esta gente? ¿No sentirse aunque sea un poquito del Athletic...? 




Ya no es sólo La Catedral de Bilbao. Ni tan siquiera la de todo el Fútbol Español. Ahora es La Catedral de Europa.


San Mamés Barria:
¡Zorionak a tu afición! ¡Eskerrik asko por tu fútbol!


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

miércoles, 27 de agosto de 2014

CRÓNICA DE LA JORNADA 1


Las 'crónicas de la jornada' se referirán a lo más destacado que haya pasado la semana anterior en el fútbol, pero no sólo a los resultados ni tampoco a todos los resultados. No puedo ver todos los partidos y por eso tampoco analizarlos uno por uno. Pecaré de poco original, pero hay que ofertar lo que se demanda y vivimos en un país bipolar. Un polo es el Barça y el otro polo es el Madrid. Por suerte para el fútbol y los futboleros de bien, los que amamos al balón por encima de nuestros escudos, la temporada pasada, y después de muchos años, apareció una tercera vía: el Atlético de Madrid. No sólo volvió al lugar que le corresponde por historia, por plantilla y por presupuesto hace un par de temporadas, el 3º, sino que además el año pasado, contra todo pronóstico, se convirtió en el ganador de la competición de la regularidad. Así que con todos los respetos que merece el campeón, este será, junto con Barça y Madrid, el equipo a analizar. Aunque huelga decir que comentaremos cualquier hecho, anécdota o resultado destacado con el que nos sorprenda el fútbol español. Lo haremos, como mandan los cánones, en el orden en el que acabaron la temporada pasada, que además es el alfabético: 1º Atlético, 2º Barcelona y 3º Madrid. (Cuando sea una jornada con partidos de selecciones, analizaremos lo que haya hecho España.)


ATLÉTICO DE MADRID: Pensamos en que el actual campeón debutó en el campo de un equipo que lucha por la permanencia sin conseguir pasar del empate a cero y automáticamente pensamos que 'pinchó'. Pero yo no tengo muy claro que empatar el primer partido de liga en un campo de las dimensiones de Vallecas, contra el Rayo de Jémez (cuarto equipo con más posesión de Europa la temporada pasada), con medio equipo titular nuevo y viniendo de un intensísimo doble duelo contra el Madrid del que salió victorioso, sea pinchar. El Cholo está construyendo un equipo seminuevo, al menos en lo que al once titular se refiere, y visto lo que se vio en la Supercopa, va por buen camino. Y no hay que olvidar que fue el único de los tres aspirantes que abrió la liga fuera de casa. Claramente el que tenía el partido más complicado. Así que los resultados de sus rivales fueron lógicos y el suyo diría que también. Creo que los colchoneros fueron superiores en la primera parte, disfrutaron de un par de buenas ocasiones en las botas de Mandzukic (el otro día héroe, esta vez villano, así es el fútbol) y no definieron. En la segunda parte acusaron el cansancio y ante un equipo con las ideas tan claras como los franjirrojos, que jugaba en casa y que en la primera jornada no tenía nada que perder, se vieron superados. Los vallecanos tampoco concretaron, así que 0-0 y empate justo. Pero que nadie se olvide de quién ganó la última liga. Así que mucho respeto, que se lo han ganado...


BARCELONA: Vaya por delante que esto acaba de empezar y el Barça no ha hecho sino ganar, con bastante facilidad, eso sí, a uno de los equipos cuyo objetivo es salvarse del descenso. El año pasado se abrió el telón de la liga con un 7-0 en el Camp Nou contra el Levante y ya sabemos cómo acabó esa película...Así que, a la espera de Luis Suárez, sin querer sacar conclusiones precipitadas y sin ver a seguros campeones de liga ni a potenciales estrellas del fútbol en un sólo partido, si que hay algún que otro cambio/progreso a destacar. Por primera vez desde que se fue Milito, el Barça vuelve a tener un central zurdo. En realidad uno en el campo y otro en el banquillo, Mathieu y Vermaelen respectivamente. Ya no es sólo el hecho de tener un central específico (Mascherano y Abidal han sido mediocentro y lateral reconvertidos), sino el ganar una opción más de salida de balón, con la importancia que eso tiene en Can Barça sea quien sea el entrenador, que dicho sea de paso, a mi modo de ver es el fichaje culé más ilusionante de esta temporada. Además de eso, hemos visto un cambio bastante radical en Messi, que esperemos que no sea flor de un día. Goles siempre ha metido; buenos, bonitos, importantes y con una facilidad insultante. La noticia es verlo correr, participar, aparecer...JUGAR. Y por último, y este es mi progreso favorito como aficionado al fútbol y como culé, está lo del tiro a puerta desde fuera. El Barça de los últimos años ha pecado en exceso de 'marear la perdiz' y dar la sensación de querer meterse con el balón hasta el fondo de la portería. Incluso el de Guardiola, aunque este era tan escandalosamente superior a sus rivales y goleador, que poco o nada se le notaba. Y ahora, con Luis Enrique en el banquillo, Xavi fuera del equipo titular y Rakitic llevando la manija en la medular , tiene un chutador de media distancia que no se lo piensa y que no se veía desde quién sabe cuándo...Y otros lo están secundando, porque ¿alguien recuerda a Iniesta, en un partido claramente dominado, con empate a 0, en la primera parte, chutando desde 25 metros y CON LA ZURDA? Lo que habrá tenido que 'comerle el coco' el asturiano al manchego para que esto sucediese... Por cierto, al larguero. Luego, los dos golazos de Messi no son noticia y el gran debut, gol incluido, de Munir no lo quiero sobrevalorar. 3-0 más que justo, jugando casi toda la segunda parte con uno menos. ("Prefiero encajar un gol y seguir con once que quedarme con diez y el empate a 0", recadito del míster a Mascherano). Démosle tiempo al tiempo, pero algo está cambiando y esto pinta bien....


MADRID: En el Bernabéu se vio uno de esos típicos encuentros de comienzos de temporada en el que ninguno de los dos juega demasiado y por lo tanto gana el que tiene más calidad. Por supuesto, esto antes que nada es un halago para el Córdoba. Que un recién ascendido se plante en el estadio de todo un Real Madrid, esté metido en el partido hasta el último minuto, con alguna opción de empatar y acabe perdiendo por un escueto 2 a 0, es algo digno de alabar. A los franjiverdes no se les puede pedir más. No vale lo mismo para el Real, que parece haber perdido algo de gas desde el primer partido oficial de la temporada hasta el primero de la liga. En aquella ocasión, fueron claramente superiores a un duro rival como el Sevilla y se hicieron merecidamente con la Supercopa de Europa. El otro día, no siguió un patrón de juego claro, no acabó de dominar y se impuso por dos detalles puntuales. Kroos la puso como la ponen pocos y Benzema, que no destaca precisamente por ser un gran rematador, conectó un cabezazo imparable. Cuando el partido ya agonizaba, Cristiano Ronaldo el de siempre, se sacó un derechazo desde más de 30 metros que botó antes de llegar a puerta y se hizo imposible para el meta cordobesista. Pero claro, resulta que estamos hablando del Campeón de Europa, que además se ha reforzado este verano convenientemente. Y por fin, con las salidas de Diego López y Di María, parece que recuperará la paz institucional. Con los jugadores que tiene, seguramente serán el conjunto más goleador de la liga, que es casi como reconocer que son el equipo con más pegada del mundo. Osea que cuidadito cuando la máquinaria se engrase...


A DESTACAR: La primera victoria del Eibar (1-0) en su debut en Primera División, nada menos que en un derbi regional vasco, provincial guipuzcoano y ante un rival 'europeo' como la Real Sociedad. Además, el golazo de falta directa de Javi Lara, será tan recordado por histórico, como por importante, como por bonito. Los duelos entre el Sevilla y el Valencia siguen, como nos tienen acostumbrados en los últimos años, llenos de rivalidad y envueltos en polémica. Esta vez, los levantinos fuero perjudicados en el Sanchez Pizjuán. Empate postrero (1-1) y menos mal para el fútbol, después de ver el partido. La revancha ya está servida para el partido de vuelta...

lunes, 25 de agosto de 2014

EL CHOLISMO ILUSTRADO


"El concepto de despotismo está vinculado al abuso de poder, ya sea moral o físico, imponiendo el uso de la fuerza en el trato con un determinado grupo de personas. Este concepto suele estar vinculado con un tipo de gobierno que posee el poder absoluto y cuyo accionar no se encuentra limitado por las leyes existentes."

"El concepto de ilustrado tiene que ver con todo aquello relativo al movimiento filosófico y cultural que postulaba el predominio de la razón por sobre las emociones y que consideraba que en el uso de la inteligencia residía el progreso de toda la humanidad."


Y ahora, aplicándolos al fútbol, ¿qué equipo, qué filosofía deportiva y qué entrenador les sugiere la mezcla de estos dos conceptos? Efectivamente; el Atlético de Madrid campeón de casi todo, el del 'partido a partido' y el dirigido por Diego Pablo El Cholo Simeone. El despotismo (deportivo) es el que pone en práctica el conjunto colchonero. El ilustrado (futbolístico) es el entrenador argentino. Una sociedad insultantemente ganadora. Y a esta corriente que manda en el fútbol español y amenaza con hacerse con el dominio de Europa, la llamaremos 'El Cholismo Ilustrado'.


Cuando se habla de algún ex-futbolista que se ha convertido en entrenador, se dice que fue 'cocinero antes que fraile'. Diego Simeone fue 'Master chef'. Más de 100 veces internacional con Argentina, de la que fue capitán, 3 veces mundialista, bicampeón de América, ganó en España y ganó en Italia...adonde fue, triunfó. Y lo que es más importante, dejó huella. En todas partes. Pero todos coincidiremos en que hubo un lugar muy concreto en el que dejó un recuerdo muy especial. A orillas del Manzanares, en el Vicente Calderón, donde se dejó la piel durante tres temporadas (y otras dos en una segunda etapa). La segunda de ellas, la 95-96 con el famoso 'doblete', la mejor de la historia del club. O mejor dicho, la segunda mejor. Porque tuvo que ser él mismo quien, esta vez como entrenador, se erigiera en el protagonista de la campaña más espectacular que ha hecho el Atleti nunca. La pasada 2013-2014, en la que se proclamó campeón de liga y subcampeón de Europa. Después, la semana pasada, redondeó este increíble año ganándole al eterno rival en esa final a doble partido que enfrenta al campeón de liga con el de Copa: Supercampeones de España. 




Antes, cuando empezó todo, hace menos de 3 años, llegó al equipo a mitad de temporada. Asumió el reto de dirigir a una plantilla que no había confeccionado él, teniendo que hacerlo todo a contrarreloj durante el parón navideño y con muchísimo trabajo psicológico pendiente con un vestuario hundido que no estaba respondiendo ni de lejos a las expectativas. Le dio tiempo en menos de medio año a ganar un título, la Europa League, goleando en la final al Athletic Club por 3 a 0 con doblete de Falcao. Después del verano, volvió a golear en una final. Esta vez al todopoderoso Chelsea por 4 a 1, con hat-trick del colombiano; Supercampeones de Europa. Luego vino una campaña ejemplarmente regular en liga, en la que se aseguró el tercer puesto (su lugar natural por historia, plantilla y presupuesto) en liga, a una distancia sideral del cuarto, al tiempo que ganaba la Copa del Rey, nada menos que al vecino y eterno rival madrileño y en su casa. Para completar la machada, la temporada pasada ganó la liga al Barcelona en el Camp Nou en el último partido y estuvo a un suspiro de campeonar en La Champions, cuya final iba ganando al Madrid hasta ese fatídico último minuto (tal y cómo había sucedido 40 años antes en su primera final). Así que hasta aquí, con 5 títulos en los últimos 3 años, Diego Pablo Simeone González es, estadísticamente y con los números en la mano, el mejor entrenador de la historia del Club Atlético de Madrid. Nadie consiguió tanto en tan poco tiempo. Además, ha sido elegido con todo merecimiento como el mejor entrenador de la liga en las dos últimas temporadas. Ninguno tiene tanto mérito si ponemos en una balanza los activos disponibles y los resultados conseguidos.


Por otra parte, y esto ya es opinión, lo considero el entrenador más influyente que he conocido en mi vida. Tan claro como que Messi es el mejor jugador del Barcelona o tan evidente como que Cristiano es la referencia del Madrid, es para mí el hecho de que El Cholo es la clave de este Atlético de Madrid. Es increíble; parece como si todavía estuviera dentro del campo y los empujara...No puedo olvidarme del Barça de Guardiola, posiblemente el mejor equipo de todos los tiempos y sin duda el mejor que yo he visto, por estilo y resultados. Pero él tenía un súperequipo. Como reconoció el propio Pep, "otro entrenador podría haber conseguido lo mismo con este equipo. Yo no podría haber conseguido lo mismo con otros jugadores". También recordaré por siempre lo que hizo Luis Aragonés con La Roja en la Eurocopa 2008, cuando acabó cambiando la mentalidad y la historia de un país entero, pero fue un torneo de 6 partidos que duró un mes, y posiblemente tenía el mejor equipo de la competición. El Atlético de Simeone era tan sólo el 3º mejor equipo de España y ganó la Liga. No estaba ni entre las 4 mejores plantillas de Europa y fue subcampeón de la Champions. Cuando los equipos rinden por encima de sus posibilidades, el responsable es el entrenador. Por eso y en eso, Simeone es el mejor:





En aquel último partido de liga en el Camp Nou de la temporada pasada, me sorprendí a mí mismo casi no celebrando el gol(azo) de Alexis que le daba el título momentáneamente al Barcelona. Y también alegrándome por el Atleti cuando el árbitro pitaba el final y eran campeones después de 18 años. Por cosas como esa es por lo que digo que soy más del fútbol que del Barça. El año pasado, el Barcelona era un equipo apático, mientras que el Atlético era un conjunto intenso. Todo lo contrario. El Barça te aburría y el Atleti te enganchaba...



Les voy a confesar algo: me hice del Barça de pequeño, cuando empecé a seguir el fútbol, que es cuando uno decide de qué equipo va a ser para siempre. Allá por comienzos de los '90, la influencia paterna no dejó lugar a la duda, y la magia y la inercia ganadora del Barça de Cruyff hicieron el resto. Luego ha habido otros motivos que me han hecho seguir abrazando la fe blaugrana. Así que no me arrepiento. Sinceramente, lo he disfrutado mucho. No obstante, he vivido la mejor época de la historia del club catalán. Y ya saben que se puede cambiar de casa, de coche, de mujer y de todo, menos de equipo. Sin embargo, en algunos momentos, y he aquí la confesión, he tenido la sensación de que si hubiese sido completamente 'libre' a la hora de elegir, esto es, si me hubiese criado en una casa 'no futbolera', habría elegido al Atlético de Madrid. Siempre digo que si no fuese del Barça sería un colchonero más. Porque su idiosincrasia va mucho con mi forma de ser, y esta es una teoría que no ha hecho sino verse reforzada después de pasar este último año de mi vida en la capital y habiendo presenciado por primera vez un partido en el coliseo rojiblanco. Eso ya no podrá ser. El Atleti es mi amor platónico futbolístico, será como esa mujer que siempre te encantó y a la que nunca pudiste tener. Pero te consuelas pensando en que la tuya te hace feliz. Aunque eso no te impide ver 'las bondades' de las demás...


Y las bondades ya están contadas. Sin embargo, después de todas estas zanahorias viene, porque tiene que venir, un palo. El pasado viernes, en el partido de vuelta de la Supercopa de España, El Cholo fue justamente expulsado por protestar con reiteración fuera del área técnica. No contento con eso, le propinó un par de collejas al cuarto árbitro a modo de recriminación, aplaudió irónicamente al colegiado y se fue a la grada en lugar de al vestuario. Mal, Cholo, muy mal. Acabo de ver en televisión como el más fanático de los periodistas deportivos madridistas, al que no conozco en persona y al que no tengo muy bien considerado futbolísticamente, decía: "El Cholo está siendo devorado por su propio personaje". Al mismo tiempo, leía en una red social a uno de los mejores amigos que me ha dado el fútbol, madridista de pro, colega de los banquillos y futbolero cuya visión sí que tengo muy en cuenta, que comentaba lo siguiente acerca del incidente : "Es que El Cholo vive los partidos intensamente...es que El Cholo defiende a su equipo. Al Cholo se le permite todo". Me da un poco de miedo y mucha pena que puedan tener razón...


Pero a diferencia de otros muchos que han inventado excusas o simplemente no han tenido la humildad suficiente para pedir perdón, -y esta es otra de las cosas que lo hace tan grande-, El Cholo ya ha rectificado. "Cuando uno se equivoca, es justo pagarlo", ha declarado dispuesto a acatar la sanción que le sea impuesta. Hay una frase que me encanta y que define a la perfección esta situación: "El modo en que piensas cuando pierdes, determina cuánto tiempo tardarás en ganar". El Cholo ha perdido (las formas), ha reconocido (el error) y ha pedido (el perdón). Aprenderá de ello y tardará poco en volver a ganar. Recibirá una sanción dura, merecida y sobre todo ejemplar. Y eso será bueno para el propio Cholo, para el Atlético y para el fútbol.


Diego Pablo, no queremos que seas déspota. Cholo Simeone, te pedimos que nos sigas ilustrando...
¡Larga vida al Cholismo Ilustrado!


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.

lunes, 18 de agosto de 2014

CRISTIANO RONALDO, EL VERDADERO


En los tiempos que corren en el fútbol, parece imposible nombrar a Cristiano Ronaldo sin antes, durante o después mentar a Leo Messi. Vamos, compararlo con él. Así que para que todos los tengan claro y para que a nadie le quede duda, voy a empezar por ahí. En mi opinión, el argentino es el mejor futbolista del mundo, desde hace varios años y 'hasta que él quiera' (aunque lleva algún tiempo en el que parece que 'no quiere'). Otra cosa es que en un año puntual, como sucedió en el pasado 2013 y en este 2014, el portugués pueda tener una mejor actuación global, ser más regular. Por eso fue el último Balón de Oro y creo que debe ser el próximo. Pero quiero decir que, estando a su máximo nivel, el blaugrana es el más grande. Aunque es verdad que ya hace más de un año que el '10' del Barça no lo está y el '7' del Madrid sí. Lo de considerar que Leo está por encima de Cristiano lo explico así de simple: en el apartado individual, ambos son, de lejos, los mejores del mundo. Los más goleadores, los más desequilibrantes, los más decisivos, los más determinantes y los más capaces de echarse a su equipo a la espalda. Cada uno con su estilo, el de Ronaldo más físico y el de Messi más técnico, en eso me parecen igual de espectaculares. Sin embargo, en el plano colectivo 'La Pulga' es sensiblemente superior a 'El Bicho'. Básicamente porque se asocia mejor con sus compañeros, participa en la elaboración y da más asistencias. Y el fútbol es un juego de equipo. 



Por lo tanto, como entrenador preferiría tener al genio rosarino a mis órdenes, porque creo que me haría ganar más partidos. Sin embargo, como jugador, si tuviese que elegir ser uno de los dos, me quedaría con el crack de Madeira. Porque tiene todas las virtudes que yo siempre quise e intenté tener sobre un campo de fútbol. Esa planta, ese físico, esa fuerza, esa velocidad, esa resistencia, ese chut con las dos piernas, ese poderío en el juego aéreo, ese dominio del balón parado, ese oportunismo, esa voracidad y capacidad goleadora, y sobre todo y por encima de todo, esa competitividad, esa entrega y esa pasión por el juego. Porque en lo que es LA PROFESIONALIDAD, con mayúsculas, y en lo que a 'cracks' mundiales se refiere, este deporte tiene un número 1 indiscutible: Cristiano Ronaldo Dos Santos Aveiro. Y por eso me parece que aunque haya otros muchos grandes jugadores habitando el Planeta Fútbol, todos los demás están por detrás de él, a una distancia sideral. Por poner un ejemplo y hacer una comparación con otro de los más grandes, y vaya por delante que como español y barcelonista hay pocos que admiren y quieran tanto a Andrés Iniesta como el que suscribe, ni él ni ningún otro provocan el temor y el respeto que impone el astro portugués entre sus colegas y rivales de profesión. Por algo será. Hay una diferencia mucho mayor entre el 2º mejor del mundo y cualquiera que pueda considerarse el 3º, de la que hay entre los dos primeros. Si Messi no existiese, Cristiano sería el mejor a años luz del segundo.





Cristiano Ronaldo, muy de niño, tuvo que dejar su tierra y su familia, su hogar en la tranquila isla de Madeira, para ir a la lejana capital portuguesa a cumplir su sueño de ser futbolista profesional. Por el camino, pocas rosas y muchas espinas. La lejanía de los suyos, la adaptación a una nueva ciudad, a los compañeros de la residencia, los estudios, los entrenamientos...y cuando parecía que lo peor había pasado y empezaba a asomar la cabeza en la élite balompédica, se encontró con la muerte de su padre, víctima de una crisis renal a causa del alcohol. Una desgracia que sufrió ya como jugador del Manchester United y con apenas 20 años. Su reacción, lejos de la que hubiese tenido la inmensa mayoría de jóvenes de su edad, fue la de reunirse con el seleccionador de Portugal para comunicarle su decisión de disputar el partido clasificatorio para el Mundial de Alemania 2006, unas horas después. Además, el jugador se juró a sí mismo que nunca bebería alcohol.


Muchos de los que intentan desprestigiarlo hablan de 'Ronaldo el verdadero', aludiendo a su predecesor brasileño. Sin duda uno de los más grandes '9' de todos los tiempos. Tal vez el mejor. Pero es que el portugués no es ese tipo de futbolista que se mueve sólo en el área y sus inmediaciones, sino que es un atacante total capaz de empezar una jugada de contraataque en su campo y rematar el centro en la portería rival. Podríamos decir que el antiguo jugador del Barça era más técnico y mejor definidor mientras que el ex del Manchester es un jugador más polivalente y completo. Aunque son dos jugadores incomparables por época y sobre todo por posición. 



Está claro que ciñéndose a lo futbolístico, al '7' madridista no se le puede ni siquiera cuestionar, así que mucho menos criticar. Este futbolista, en apenas 5 temporadas, se ha convertido en el cuarto máximo goleador de la historia de un club centenario del nivel del Real Madrid, con más goles (254) que partidos (247). Además, fue el que menos encuentros necesitó para llegar al centenar de dianas (92), el que más ha anotado en un año natural (69) y el único que ha conseguido hacer más de 30 goles durante 5 temporadas consecutivas. Eso se llama regularidad, y es una de las partes más importantes de la profesionalidad. Y es el único futbolista de la historia que ha marcado en todos los minutos posibles en un partido de fútbol, del 1 al 90. Esto se llama concentración, y es otra parte muy importante de esta profesión. Máximo goleador de la historia de la Selección Portuguesa (50), pronto será también el que más partidos haya jugado con los lusos, y récord de goles en una edición de La Liga de Campeones (los 17 de la temporada pasada).


2 veces Balón de Oro al mejor jugador del mundo (para eso depende de que Messi no esté a su mejor nivel) y 3 veces Bota de Oro al máximo goleador de las ligas europeas (para esto sólo depende de sí mismo; es el mejor goleador del mundo y nadie tiene tantas armas y recursos para marcar como él). Otros osan decir que 'desaparece' en los partidos grandes. Pero deben haber olvidado que marcó el único gol del Manchester en la final de la Champions de 2008, que es el único futbolista de la historia que ha marcado en seis 'clásicos' consecutivos, que decidió la final de Copa del Rey de 2011 con el gol de la victoria...¿Se puede ser más 'verdadero' que este? ¿Qué jugadores a lo largo de la historia han tenido currículum semejante? ¿A cuántos podríamos poner a su nivel o por encima de él? ¿Di Stefano, Pelé, Cruyff, Maradona...Messi y cuántos más? Cuando CR acabe su carrera estará, como mínimo, entre los 10 más grandes de todos los tiempos. Y sus números hablarán por él y me darán la razón a mí. 








Otros muchos críticos de nuestro protagonista hablan de asuntos ajenos al juego, como su carácter, en ocasiones egocéntrico y prepotente, sus reacciones a las provocaciones, sus celebraciones ostentosas, sus continuos cambios de look o sus declaraciones altisonantes. Pero yo no lo juzgo por eso, sino por lo que hace con el balón en los pies, sólo hablo de fútbol. También se le pone en entredicho por su egoísmo en el terreno de juego, aunque no estoy seguro de hasta qué punto eso es un defecto tratándose de un hombre que vive del gol como él. Y luego están los que inventan juegos de palabras con su nombre o apodos, tales como 'Cristiano Penaldo', en relación a la cantidad de goles que mete desde el punto fatídico (a estos les diría que muchos de esos penaltis los provoca él mismo y que también hay que meterlos), 'CR96', refiriéndose al elevado precio de su fichaje (elevado en su momento, a día de hoy lo ha amortizado hasta tal punto que se puede decir que salió barato) o 'CRepescas', burlándose de que tuvo que disputar con Portugal esos dos partidos extra para poder acudir al pasado Mundial de Brasil. Esos deberían recordar que el madeirense juega en una selección que no es de la élite mundial y que al enfrentarse a Suecia, de parecido nivel, marcó el gol de la victoria en el primer envite (1-0), y nada menos que los tres del segundo triunfo en el encuentro de vuelta (2-3). A él no se le puede pedir nada más. 



Y después de exprimirse durante toda la temporada con el Madrid y con Portugal para hacer campeón de Europa y Copa del Rey a los primeros y llevar a La Copa del Mundo a los segundos, además de adornar su palmarés individual con un nuevo Pichichi de la Liga, un nuevo trofeo de máximo goleador de La Champions y una nueva Bota de Oro, tuvo un mal mundial. Porque también es humano. Llegó 'quemado', medio lesionado, con un equipo limitado y estuvo desacertado y desafortunado, incluso con los postes, a los que golpeó con tres balones por uno solo que acabó dentro. Luego, disfrutó de unas merecidas vacaciones y volvió, como el superprofesional que es, a tope. La semana pasada se disputó la final de La Supercopa de Europa entre el Madrid y el Sevilla. El resultado, 2-0. ¿Adivinan quién metió los dos goles? Efectivamente; el MVP del partido, el mismo, el de siempre. No olviden que están leyendo a un culé, pero muy por encima de eso, a un futbolero auténtico. Y al que no le guste Cristiano, no le gusta el fútbol. A mí me encanta el fútbol y por eso me encanta Ronaldo. Ese grandioso futbolista: Cristiano Ronaldo, EL VERDADERO.


©Miguel Pérez Duque 2014 Todos los derechos reservados.